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Alto Paraná, Masisa y Bosques del Plata exponen sus proyecciones de negocios frente a la crisis argentina

La visión de directivos de las filiales en Argentina de Arauco, Grupo Nueva y CMPC

Las empresas apuestan al desarrollo del sector foresto-industrial argentino. Las últimas inversiones estuvieron destinadas a la mejora de procesos. El componente de sustentabilidad marca la política empresaria que desempeñan en su gestión. Para el corto y mediano plazo, no hay expansión de nuevos proyectos, ya que esperan “mejores condiciones de mercado y seguridad jurídica y política” para analizar planes de inversión.

Fuente: Revista ArgentinaForestal.com Nº57

ARGENTINA (Septiembre 2008).- Entre los principales actores del negocio foresto-industrial de Argentina se ubican las tres empresas de capitales chilenos, Alto Paraná SA (Arauco), Forestal Bosques del Plata (CMPC) y Masisa (Grupo Nueva), que abrieron sus puertas a las revistas Lignum y Argentina Forestal.com y ratificaron su apuesta al desarrollo del sector en el país, con la consecuente visión a largo plazo que exige esta actividad económica. Si bien las compañías afianzan sus negocios en Argentina y no descartan nuevas inversiones, en forma coincidente sus respectivos directivos indicaron que las mismas llegarán cuando se presenten las condiciones apropiadas de mercado, así como de seguridad jurídica y política. En tanto que la crisis subprime así como las dificultades propias que se vieron en los últimos tiempos en el país han repercutido de distinta manera en empresas como Alto Paraná y Bosques del Plata. El caso de Masisa (cuyo principal mercado es el interno, con una participación del 70% sobre el total de su comercialización), encuentran un contexto más que favorable para el desarrollo de su negocio, aumentando sus ventas (ver página XX XX). negrita/Bosques del Plata se afianza/negrita En el caso de Bosques del Plata, con una superficie total de alrededor de 85.000 hectáreas y forestada en torno a las 66.000 hectáreas, en sus inicios habían comenzando a implantar Pinus taeda, principalmente pensando en un emprendimiento celulósico. Pero luego el proyecto viró, y comenzaron a manejar sus bosques para la producción de madera aserrable y, actualmente, el gerente de la firma, Sergio Álvarez, afirma que se encuentran analizando distintas opciones para industrializar parte del potencial de producción de la empresa, “pero aún no hay nada definido”, aclaró. En cuanto al actual contexto país, indicó que en general se vieron afectados “por la inflación y la pérdida de competitividad por el tipo de cambio, además de problemas en el suministro de combustibles”. Para Álvarez, la apuesta de Bosques del Plata hacia el sector se manifiesta al ser “una empresa que tiene larga tradición en la actividad, en la cual buscamos ser un actor relevante y competitivo en el sector foresto-industrial del país, respetuoso del medio ambiente, la legislación y valorado por la comunidad donde desarrollamos nuestras actividades”. negrita/Alto Paraná: estrategia y competitividad/negrita Por su parte, Alto Paraná, con 233.673 hectáreas, de las cuales 120.000 aproximadamente están destinadas a usos productivos con plantaciones forestales y unas 112.000 hectáreas de bosques nativos entre bosques de alto valor de conservación, fajas ecológicas y bosques protectores, posee una industria de celulosa con una línea de pasta fluff, dos aserraderos y una planta de MDF. La empresa refuerza su apuesta con fuertes inversiones en el área ambiental (en los últimos dos años destinaron 33,5 millones de dólares para mitigar los impactos secundarios y terciarios de su industria celulósica) y un aporte permanente en las mejoras de las condiciones laborales y el desarrollo de su entorno, que en la primera mitad del presente año superó los 500.000 dólares. De todas maneras, el gerente de Asuntos Corporativos y Legales de Apsa, Adrián Lerer, reconoció que la actual coyuntura nacional e internacional también golpea a la empresa. “Estamos intentando sortear las dificultades de manera tal de minimizar los impactos, pero la crisis hipotecaria en Estados Unidos tuvo un efecto devastador para la foresto-industria nacional, a esto se le suma la falta de previsibilidad y la fuerte presión tributaria que hoy padece todo el sector. Por ejemplo, Misiones, donde están radicados la mayoría de los establecimientos industriales del país, entre ellos Alto Paraná, es la única provincia que grava las exportaciones con el impuesto a los Ingresos Brutos, violando de esta manera el Artículo 75 de la Constitución Nacional, el Régimen de Coparticipación Federal y el Convenio Multilateral”. “Asimismo, mediante la reciente sanción de la Ley 4.438, la Cámara de Diputados de Misiones declaró la insalubridad laboral de la industria productora de pasta celulósica, papel y cartón en todo el territorio provincial, una medida inédita a nivel mundial”, añadió. negrita/Cadena de valor/negrita En el caso de Alto Paraná, Lerer comentó que a lo largo de los años, la firma “ha sido consistente y responsable en la comunicación y ejecución de su política de inversiones, apostamos por un desarrollo sustentable de nuestro negocio y a contribuir -desde nuestra posición de liderazgo- al crecimiento del sector en general”. “Desde esta perspectiva, y en el marco de nuestros esfuerzos en materia de responsabilidad social, este año hemos impulsado un Programa de Desarrollo Local y Sectorial orientado al crecimiento, aprendizaje y a la materialización de un escenario compartido por los actores del sector”, explicó el gerente de Asuntos Corporativos. Este plan tiene tres ejes fundamentales: en primer lugar, desarrollar vínculos de confianza duraderos con los distintos actores locales a través del compromiso de Alto Paraná con el desarrollo local en Misiones; en segundo lugar, maximizar la generación de valor, atendiendo a su distribución y a una estructura productiva nueva, sólida y sustentable desde lo económico, ecológico, social y cultural. Y en tercer lugar, favorecer la inversión, el crecimiento y la generación de empleos genuinos y estables en la región, capacitando y desarrollando recursos humanos. negrita/Masisa conquista el mercado argentino/negrita Por el lado de Masisa, que por medio de su unidad de negocios Forestal Argentina SA posee unas 38.000 hectáreas de bosques implantados y otras 4.200 de reservas ecológicas, y su negocio fundamental es la producción y comercialización de tableros de madera para muebles y arquitectura de interiores, su gerente, Alfredo Gili, mira con optimismo el escenario y afirmó que “pese a los vaivenes políticos, Argentina se ha mantenido como un mercado super atractivo para nosotros siempre”. “Los últimos tres años fueron muy buenos para nuestra compañía, con un gran incremento en la demanda, en un país que viene creciendo a tasas reales del 8% anual, y si bien considero que estos niveles no se podrán mantener, seguramente se estabilizará a una tasa promedio de la región latinoamericana”, explicó el ejecutivo. Si bien sostuvo que la firma está trabajando al pleno de su capacidad industrial (450.000 metros cúbicos por año en total), indicó que aún la demanda no requiere de la inversión en una nueva planta fabril, pero sí destacó que “la compañía realiza una inversión permanente en todo lo que hace a mejoras en sus procesos productivos, así como mitigación del impacto ambiental”. Mientras que en la parte forestal mantienen un ritmo de plantación anual del orden de las 2.000 hectáreas. Entre las mejoras ambientales, la más destacada realizada por Masisa fue la de generar un circuito cerrado para sus efluentes líquidos, los cuales son procesados para su reutilización, lo que permite un doble beneficio ambiental: mitigar sus impactos y disminuir notablemente el consumo de agua. Por otra parte, como iniciativa para lograr solucionar el acceso al mueble, Gili indicó que Masisa está evaluando la comercialización de un subproducto denominado “encastrable”, que consiste en diez piezas combinables que permiten armar distintos tipos de muebles. Además, cabe destacar que esta alternativa aún en desarrollo surgió como resultado de un concurso interno impulsado por la empresa. Gili señaló que Masisa está enfocada a un balance de triple resultado: financiero, social y ambiental. En este último punto, la empresa desde hace años está orientada a la eco-eficiencia; en ese marco, otra de las innovaciones fue la implementación del programa Eco Acción, por el cual se busca comprometer a todo el público interno en la empresa así como en los Placacentros que tiene distribuidos en todo el país y Cono Sur, en el ahorro y uso eficiente del agua, la energía y consumo de papel. Otra iniciativa, con un valor social y económico, impulsada por la firma es el dictado de un curso de capacitación cuyo objetivo es enseñar el oficio de carpintero armador, basado en los servicios que brinda el Placacentro, el cual está dirigido fundamentalmente a personas desocupadas y las prepara para un oficio con amplia demanda laboral actual. Mediante este curso ya se capacitó a más de 105 carpinteros y este año se espera llegar a 305 más. “La meta a 2009 es poder incorporar a una fundación que se integre al programa para mejorar las herramientas de ventas de estas personas; es decir, no solo que aprendan a hacer el mueble, sino optimizar las técnicas que les permitan aumentar sus ventas”, agregó. subtitulo/Para el despegue/subtitulo En cuanto a las políticas o condiciones necesarias para que se produzca el despegue del sector en Argentina, desde Bosques del Plata señalaron como fundamental lograr una estabilidad económica y social de largo plazo, dado que el país “tiene grandes condiciones naturales para el desarrollo del sector”. En tono similar, Lerer manifestó la necesidad de “atraer nuevos capitales, generar un ambiente de negocios apto, lograr la prórroga de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados, una menor presión tributaria y seguridad jurídica”. En el caso de Bosques del Plata y Masisa, pese a reconocer que la Ley 25.080 no tuvo mayor incidencia en el desarrollo de su negocio, remarcaron que la prórroga de esta normativa que caduca en 2009 es fundamental y estratégica para el desarrollo de la actividad foresto-industrial en Argentina. En tanto que desde Alto Paraná agregaron que no alcanza con lograr extender el plazo de vigencia de la ley, “sino que también es imprescindible dotar a la norma de plena eficacia, dado que beneficios como la estabilidad fiscal o devolución del IVA, por mencionar solo algunos, fueron diluyéndose en su aplicación o cercenados en sus efectos a raíz de interpretaciones arbitrarias”. Finalmente, desde Masisa también indicaron que una materia pendiente para impulsar al sector en el país es generar políticas o mecanismos que faciliten el acceso a la propiedad y la vivienda, “y es aquí donde creo que hay una deuda del sector financiero hacia la sociedad, dado que se requieren créditos hipotecarios que en Argentina aún son escasos y a tasas de interés muy altas, pero estoy seguro que una vez que esto cambie, el sector inmobiliario en el país va a dar un importante salto en su desarrollo”, concluyó.

Fuente: Revista ArgentinaForestal.com Nº57

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