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Una nueva oportunidad para potenciar el desarrollo del sector foresto-industrial

PRORROGA DE LA LEY 25.080

La extensión del régimen de promoción de «Inversiones en bosques cultivados» por otro periodo de diez años permitirìa alcanzar dos millones de hectàreas forestadas, con beneficios para las economìas regionales y las Pymes.

Por Roberto Minoli. Publicado en Revista ASORA

BUENOS AIRES (SEPTIEMBRE 2008)Si la prórroga de la Ley 25.080 “Inversiones en bosques ultivados” por un nuevo período de diez años no es aprobada en la Cámara de Diputados antes de fin de setiembre, se corre el riesgo que la cantidad de de hectáreas de forestación en la Argentina vuelvan a caer en forma significativa, produciendo un nuevo “bache” que a mediano plazo podría tener impacto negativo en toda la cadena de valor de la forestoindustria. Al cierre de esta edición de ASORA Revista, prácticamente no se habían registrado presentaciones de planes para forestar en la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) y el plazo para hacerlo vence el próximo 30 de setiembre. Este hecho es considerado razonable por las autoridades, ya que nadie que tenga intenciones de invertir va a decidir hacerlo ante la incertidumbre de no contar con un marco legal que le asegure que al cabo de 18 meses de realizada la plantación cobrará sin problemas los reintegros establecidos en el Régimen de Promoción. Y la demora en la aprobación está afectando primordialmente a los pequeños y medianos productores, ya que del análisis de los resultados obtenidos desde el año 2000, las casi 300.000 hectáreas logradas con este sistema se repartieron entre 15.000 forestadores. Las cifras demuestran que los más chicos sin subsidio no plantan. En las actuales condiciones no hay posibilidades de extender el plazo para las presentaciones de planes ya que las limitaciones emanan del artículo 25 de la propia ley que establece que: “los beneficios otorgados se aplicarán a todos los emprendimientos aprobados en un plazo máximo de diez años contados a partir de la promulgación de la presente ley”. Y la única forma de destrabar automáticamente el tema sería contar con la sanción de la prórroga antes del 30 de setiembre, lo que habilitaría al Secretario de Agricultura a disponer una resolución extendiendo el plazo para las presentaciones. Cabe destacar, que de la misma forma que ocurrió hace diez años con la Ley, en esta oportunidad el Senado volvió a sancionar la prórroga por unanimidad pasando a Diputados para ser tratado en las comisiones de Agricultura, Industria y Presupuesto. La primera de las comisiones ya lo aprobó y ahora sólo falta la firma del despacho en la Comisión de Presupuesto para que el proyecto vaya a recinto. negrita/Cifras que respaldan la promoción/negrita Según estima la SAGPyA, las existencias de bosques de cultivo a 2008 serían de alrededor de 1,2 millones de hectáreas, habiéndose plantado desde la sanción de la Ley alrededor de 500.000 hectáreas. “Sin duda, la Ley no ha cumplido con los objetivos previstos originalmente de llegar a las 2.000.000 de hectáreas, y este ha sido uno de los argumentos esgrimidos al momento de votar positivamente por la prórroga de la misma. A pesar de ello, el impacto de la Ley ha sido positivo ya que se estima que ha permitido crear un patrimonio forestal de 300.000 hestáreas”, señalaron en la Asociación Forestal Argentina (AFoA). Para cuantificar el impacto de la Ley 25.080 tiene en los pequeños y medianos productores, en AFoA marcan las diferencias en las hectáreas plantadas que se han producido en estos diez años. Desde un máximo de poco más de 100.000 has. en los años 1999 y 2000 a menos de 30.000 has. en los años 2001 y 2002, estabilizándose entre 50.000 y 60.000 has. con la regularización de los pagos. “Aunque no es fácil estimarlo, se puede tomar como hipótesis de mínima que la promoción sólo incentiva la plantación de pequeños y medianos productores sin industrias y que sólo plantarán aquellos vinculados a inversiones industriales con mayor capital. Si se considera que la capacidad industrial instalada actual requiere la provisión de madera de alrededor de 20/25.000 has. anuales, implicaría que alrededor de 30.000 has. anuales se realizaron por efecto de la promoción forestal. Esta afirmación es consistente con la situación en 2002/2003, ya que ante la falta de pago de la promoción forestal, ésta cayó a menos de la mitad del promedio de la década, plantándose sólo 24.000 has. en promedio cada uno de esos años”. Según AFoA, de acuerdo a cálculos realizados con datos reales de las empresas en un mix de plantación y cosecha, una tasa de forestación de 30.000 has. con manejo y cosecha de 20.000 has. implica un empleo rural de alrededor 26.000 personas. Por su parte, la industrialización de 30.000 has./año nuevas de forestación, implica la creación de más de 30.000 empleos adicionales sólo a nivel de primera transformación, atrayendo inversiones por más de US$ 3 mil millones de dólares. negrita/La transparencia del sistema/negrita Gustavo Cortés, Coordinador de la Comisión Asesora de la Ley 25.080 se preocupó de destacar la transparencia del sistema de reintegros. “Cualquier persona que realiza una forestación, presenta el plan y cumple con los requerimientos legales recibe el beneficio. La sociedad tiene que quedarse tranquila porque por cada peso que el Estado Nacional pone en la promoción forestal recibe dos pesos en la cosecha, y doce pesos al momento de la venta de la madera procesada en la primera transformación. A eso habría que sumarle mucho más a medida que se avance en la cadena de valor hacia productos de mayor elaboración como en el caso de carpintería, muebles, construcción, etc. Pero midiéndolo de esa manera, no solamente la sociedad recupera lo que ha puesto en la promoción sino que es un excelente negocio y eso genera una cantidad de puestos de trabajo enorme. La promoción forestal hasta ahora ha generado setenta mil puestos de trabajo desde el 2000 hasta la fecha, y ha supuesto una gran redistribución de la riqueza con un fuerte impacto de las economías regionales”. Ante la pregunta de ¿por qué priorizar la promoción de esta actividad sobre la de otros sectores?, Cortés señaló que “eso ha sido muy estudiado en el mundo. Se recomienda realizar este tipo de promociones cuando el sector genera una serie de externalidades positivas, en este caso, el sector forestal genera, ante todo, redistribución del ingreso, crea empleos, impulsa negocios en las distintas regiones y, a su vez, tiene una serie de beneficios ambientales enormes”. Con respecto a la nueva posibilidad que se le abriría al país para potenciar el desarrollo de la forestoindustria, Cortés remarcó que somos un país que tiene todo el potencial para poder hacerlo. “Tenemos la tierra, tenemos sitios aptos para la forestación con muy buenos crecimientos. Tenemos las condiciones para ser grandes actores en el tema forestal pero todavía no lo somos. Superamos los mil millones de exportación en productos forestales cuando deberíamos estar al menos en los tres mil millones. Tenemos poco más que un millón de hectáreas forestadas cuando tendríamos que tener cerca de tres millones. Somos un tigre dormido, pero tenemos la esperanza de que con la Ley prorrogada vamos a contar con la herramienta que necesitamos para desarrollar en plenitud al sector. Pero, a diferencia de algunos países vecinos, con un estilo de promoción que beneficie a los pequeños y a los medianos productores”. Enfocando el área de nuevos negocios que se están creando en el mundo para el sector, Cortés explicó que uno de los temas actuales es el aporte que puede hacer el sector forestal al mejoramiento de la matriz energéntica. “Se pueden generar muy buenos negocios a partir de la utilización de residuos para la generación de energía y, además, la fabricación de productos energéticos (briquetas y pellets) que pueden ser comercializados en el mercado local y otros países. Así que, sumado a los beneficios ambientales, también tenemos un aporte importante en la generación de energía”. Dando significación a la media sanción por unanimidad que recibió el proyecto de prórroga por parte del Senado, el funcionario de la SAGPyA manifestó que el éxito se basó en el trabajo consensuado, “haber escuchado al sector forestal, a las provincias, las cámaras, las asociaciones, los productores, a los industriales. Haber entendido cuáles eran las necesidades; haber encontrado el apoyo político del Estado Nacional. El senador Torres que entendió el proyecto y lo presentó prácticamente con el texto que había sido redactado en la Comisión Asesora. Creo que eso fue la base del éxito del proyecto. El producto es bueno, se vende sólo y además creo que lo hemos sabido explicar. Los senadores tuvieron la paciencia para entender de qué se trata la cuestión forestal, cuál es la necesidad. Los que tuvieron dudas pudieron venir a la Dirección de Forestación, se les explicó en detalle, se les mostró que es un sistema totalmente transparente. Vieron con la seriedad que actualmente se trabaja en la Secretaría con el tema de la promoción. Esto se tradujo en una aprobación unánime, lo cual festejamos. Ahora esperamos que también en Diputados pueda ser aprobado rápidamente”, concluyó Cortés Màs informaciòn en la Revista ASORA N’77

Por Roberto Minoli. Publicado en Revista ASORA

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