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El viceministro de Medio Ambiente, Jaime Igorra, advirtió el sábado que los inversionistas internacionales están en alerta ante el conflicto desatado entre Uruguay y Argentina por la instalación de dos plantas de celulosa en este país.
Fuente: El Nuevo Herald
MONTEVIDEO(22/4/2006).- El viceministro de Medio Ambiente, Jaime Igorra, advirtió el sábado que los inversionistas internacionales están en alerta ante el conflicto desatado entre Uruguay y Argentina por la instalación de dos plantas de celulosa en este país. Igorra señaló que en la región sólo Chile, Costa Rica y Brasil «son bien vistos» por sus condiciones estables para invertir. El viceministro también descalificó el argumento que se esgrime en Argentina sobre el potencial contaminante de las plantas que se instalan en territorio uruguayo. «Argentina no tiene credenciales para hablar de medio ambiente», toda vez que «tiene una altísima contaminación» en su territorio, indicó a la AP el funcionario en entrevista telefónica. «Sólo el Riachuelo con su contaminación representa el impacto de 4.000 plantas de celulosa», enfatizó. El Riachuelo desemboca en el Río de la Plata, que comparten ambos países. El conflicto binacional pareció profundizarse más el viernes cuando la Cancillería local aseguró que Brasil y Paraguay apoyan el reclamo uruguayo para que sea convocado el Consejo del Mercosur para analizar la situación. Aunque no tardó en salir un desmentido desde Buenos Aires sobre ese respaldo. En respuesta, un segundo comunicado de la Cancillería uruguaya del viernes por la noche insistió en que «Paraguay expresó su apoyo a la reunión» del Consejo y que «Brasil manifestó tener conocimiento de la solicitud uruguaya» y «evalúa positivamente la solicitud uruguaya». Agregó que también Venezuela se manifestó «a favor de lograr un consenso en torno a este tema». Venezuela está en proceso de adhesión plena al Mercosur. Uruguay pidió hace 15 días esa reunión, pero el gobierno argentino se rehusa por considerar el problema como binacional y no regional. Igorra discrepó con esa interpretación, ya que los bloqueos de puentes internacionales por manifestantes argentinos sobre el Río Uruguay, perjudican el comercio y el tránsito hacia Bolivia, Brasil, Chile y Paraguay. Igorra sostuvo que «la situación no fue bien manejada por Argentina y no hubo una voluntad franca y clara para manejar esto. No discuto que mi óptica puede ser errónea». Pero reiteró que Uruguay «nunca criticó o reclamó la contaminación desde Argentina, sea en el Río Uruguay o de la Plata, ambos compartidos. Por eso la reacción argentina ante las plantas de celulosa son un exabrupto». «Uruguay, como país natural, bien pudiera haber iniciado una campaña de esta contaminación como la que sufre el Río de la Plata, por responsabilidad argentina», dijo. Igorra añadió que en el 2003, «Argentina se retiró de la Comisión Administradora (binacional) del Río Uruguay (CARU), pero, sin embargo, en 2004 los ex cancilleres Didier Opertti, de Uruguay, y Rafael Bielsa, de Argentina, declararon que el diferendo por las plantas estaba resuelto y que tanto (las empresas) Botnia de Finlandia y Ence de España tendrán un control conjunto» de sus actividades. Eso es parte de la discusión actual, un monitoreo ambiental conjunto. Las plantas de celulosa están en proceso de construcción sobre la ribera del Río Uruguay, en Fray Bentos, a 300 kilómetros al oeste de la capital y frente a la provincia argentina de Entre Ríos. Las inversiones conjuntas suman 1.800 millones de dólares. El alto funcionario sostuvo que «esta situación generada por Argentina, incluyendo el bloqueo de los puentes, pone en riesgo a la región y las inversiones. Apenas Chile, Costa Rica y Brasil han sido bien vistos por expertos internacionales, pero observan al resto de la zona del Cono Sur como de alto riesgo». Por : RAUL O. GARCES Fuente: Associated Press


