| Con Nueva Aldea y Santa Fe II: |
El país se ubica entre los cinco principales productores de celulosa y cuando entren en operaciones esas fábricas en construcción, a fines del próximo año, subirá al tercer lugar. A fines de 2007, Chile aportará sobre 4 millones de toneladas de celulosa al año al mercado mundial y otro millón de toneladas se destinará al consumo nacional, para la fabricación de papeles y cartones. Hoy el país exporta 2,5 millones de toneladas.
Fuente: Lignum
CHILE (4/4/2006).- Optimismo es lo que sobra en el sector forestal. Tanto, que grandes proyectos de plantas de celulosa como el que ejecuta la finlandesa Botnia, en Fray Bentos (Uruguay), no complican para nada a la industria nacional. En la medida que haya nuevas plantas de celulosa y que se genere más producción mundial, los precios van a tener variaciones, pero esto no se traduce en dificultades para el sector, dijo el presidente regional de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), Jorge Serón Ferré. El esquema de producción de celulosa a nivel mundial es concordante con el crecimiento de la economía y ha sido liderado principalmente por países asiáticos que van marcando la diferencia en la forma de establecer la oferta y la demanda mundial. La pulpa, igual que el cobre, están insertos en este dinamismo. cursiva/Los proyectos de nuevas plantas en Chile, como Nueva Aldea y Santa Fe II, van a generar cambios importantes en la posición del país en el contexto internacional./cursiva Según precisó el dirigente empresarial, cursiva/Chile se ubica entre los cinco principales productores de celulosa y cuando entren en operaciones esas fábricas en construcción, a fines del próximo año, subirá al tercer lugar. A fines de 2007, Chile aportará sobre 4 millones de toneladas de celulosa al año al mercado mundial y otro millón de toneladas se destinará al consumo nacional, para la fabricación de papeles y cartones. Hoy el país exporta 2,5 millones de toneladas./cursiva Edyce fabrica una planta para Uruguay Parte importante de la fábrica de celulosa de Fray Bentos en Uruguay se construye en la planta Edyce, de Talcahuano, que ganó una licitación internacional y se adjudicó un contrato por 8 millones de dólares para proveer las estructuras de la planta que los finlandeses levantan en Uruguay. Sergio Rocco Galdames, gerente general de Edyce Talcahuano, dijo que este proyecto, objeto de controversias entre el gobierno uruguayo y el argentino por la ubicación de la planta, que incluye una eventual detención de las obras, no se traducirá en una paralización de los trabajos que la empresa porteña realiza para la finlandesa. «En principio se estimó que van a parar las obras de construcción por 90 días, pero aún no se ha definido. Hasta el viernes, no había acuerdo entre las partes. Se informó a los trabajadores que el 7 de abril se pararía», dijo. A su juicio, esto es muy probable porque hay una cantidad importante de extranjeros que trabaja allá y podrían aprovechar Semana Santa, para dar una pequeñas vacaciones a los 1.900 operarios y enfriar el ambiente. Edyce fue la única empresa nacional que participó en esta licitación en la que se presentaron compañías de EE.UU., Canadá y Brasil. El contrato es por 3.500 toneladas de estructuras destinadas a la construcción del edificio de mayor altura, que es la caldera de la planta de celulosa, que en un 100% es fabricación local. Inversiones Los grandes proyectos de inversión del sector forestal, hablan por sí solos. Las iniciativas en ejecución y previstas equivalen a 2.500 millones de dólares. El 70% se concentra en la Región del Biobío. Destacan Celulosa Nueva Aldea, una planta de madera aserrada, un aserradero, una planta de tableros contrachapados. En Nacimiento, se construye otra celulosa, una de madera aserrada y en Laja se amplía la planta de pulpa. En Lota, se prevé la ampliación de una fábrica de tableros, así como en Cholguán se proyecta el aumento de capacidad de la industria de tableros y nuevos aserraderos. En Arauco, se ampliarán unidades de secado. «Cuando no mira lo que ocurre, no puede más que pensar que efectivamente algo está pasando en el sector forestal y en la región», señaló Jorge Serón. Bosque cultivado Jorge Serón explicó que hoy la producción de celulosa en el mundo proviene de bosques nativos y bosques cultivados. Chile basa su fabricación de celulosa en especies cultivadas, lo que permite que sea mejor cotizado en los mercados internacionales, y disminuye las presiones ambientalistas respecto al origen de la madera. Este hecho ha significado que por cada planta que se abre en el hemisferio sur, se está cerrando una en el hemisferio norte. Otra ventaja para la industria chilena es que sus bosques están certificados bajo estándares de manejo sustentable. Adicionalmente, muchas industrias forestales grandes generan energía propia utilizando desechos forestales y colocan los excedentes en el Sistema Interconectado. Fuente: Diario El Sur




