| Dura advertencia de la Asociación Forestal Mesopotámica |
Los beneficios de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados no se aplican en forma integral y este es un reclamo permanente de los productores forestales, que no reciben el subsidio en tiempo y forma, y por otro lado, a las empresas no se les otorga el Certificado de Estabilidad Fiscal por las exigencias en las garantías constituidas establecida en 2005 por Resolución Nº260 de la Secretaría de Agricultura de la Nación (Sagpya), entre otras dificultades técnicas y legales que enfrentan con la operatoria y cuestionan de la actual gestión nacional.
Por Patricia Escobar
MISIONES (30/3/2006).- Los beneficios de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados no se aplican en forma integral y este es un reclamo permanente de los productores forestales, que no reciben el subsidio en tiempo y forma, y por otro lado, a las empresas no se les otorga el Certificado de Estabilidad Fiscal por las exigencias en las garantías constituidas establecida en 2005 por Resolución Nº260 de la Secretaría de Agricultura de la Nación (Sagpya), entre otras dificultades técnicas y legales que enfrentan con la operatoria y cuestionan de la actual gestión nacional. “La Dirección de Forestación esta intervenida por una abogada que no entiende ni de la actividad ni de la operatoria, no es técnica y se ha transformado en una inoperante que esta destruyendo el modelo forestal del país que hasta el momento se había desarrollado basado en la existencia de miles de pequeños, medianos y grandes productores forestales”, se advirtió a este medio desde la Asociación Forestal Mesopotámica (Afome) en clara alusión a la actual interventora de la DF, la Dra. Ester Malacari. De esta manera, sostienen que desde Agricultura “se está destruyendo todo lo que hasta el momento se había avanzado en la actividad y lo mas lamentable es que no es una cuestión de macroeconomía, globalización, o de una imposición externa, es simplemente por una cuestión de internas políticas que no se resuelve entre funcionarios de segunda y tercera línea y eso ha motivado que la mediocridad se instale en la gestión de la administración forestal y por ende se perjudica gravemente a los pequeños productores”, señalaron en un documento sectorial. negrita/Destrucción de un modelo/negrita “Lo más grave, y ya no sabemos como decirlo para que nos escuchen en el Ejecutivo nacional, es que se está destruyendo un modelo de desarrollo forestal de país. Esta desapareciendo el pequeño y mediano productor, solo quedan los grandes, y algunos industriales que comenzaron a plantar para su abastecimiento futuro, pues se han dado cuenta que ya no podrán depender del abastecimiento de terceros. Pero la ley de promoción 25.080 surge de una clara realidad, y es que esta actividad no es viable sin el incentivo del Estado”, remarcaron. “Ahora se designó a una abogada en la DF que no entiende de la actividad y solo dice mentiras para justificar su trabajo. La Comisión Asesora no esta funcionando, no hay nuevo coordinador (Götz renunció en Febrero), no se reúnen con el sector, no atienden nuestros reclamos, no realizan inspecciones y nadie sabe nada; todo es una gran mentira. Incluso, los 17 millones que destinaron por convenio a Misiones en febrero, a la fecha solo se ejecutaron un poco más de 1,2 millones. A ese ritmo, se terminarán de pagar a los productores en 2008 los planes de las campañas 2000 y 2001. Todo esto es una vergüenza”, manifestaron. “Además, en Misiones quieren cobrar una tasa de servicio forestal por realizar las inspecciones, pero esto no agiliza el tramite porque sí o sí se necesita la inspección de Agricultura. Todo este escenario genera un gran desanimo entre los productores, y hay una gran incertidumbre. Se golpearon todas las puertas y pero no se consigue nada”. negrita/Reclamo sin respuestas/negrita Para los dirigentes forestales un ejemplo de las “mentiras” es que desde la Sagpya dicen que se forestaron 92 mil hectáreas en 2004 y otras 95 mil en 2005. “De ser estas cifras medianamente válidas, la Dra. Malacari tendría que haber pedido un Presupuesto de unos 120 millones de pesos para el año 2006, pero solo tiene 35 millones, lo que demuestra que esa cifras sólo son inventos”. Por otra parte, desde Afome se volvió a reclamar por el llamado a concurso para cubrir el cargo de la DF, “el requisito para cubrir este cargo dice claramente que debe ser técnico forestal y no un abogado. No deberían existir intervenciones injusficadas en este país si es que queremos vivir en democracia. Sin embargo, la actividad forestal está en la actualidad bajo una dictadura, para colmo de una ignorante del tema”, cuestionaron. Mientras que en otras regiones y países se desarrollan campañas entre los agricultores para intentar introducir la cultura del cultivo de largo plazo, como es el forestal, en Misiones y en casi toda la Mesopotamia esta cultura ya existía por los cultivos de yerba, citrus, té, etcétera, y por eso la forestación tuvo amplia acogida en todos los niveles productivos. “Pero el pequeño y mediano productor no tiene recursos para aguantar los costos de forestar y esperar muchos años para obtener ganancias. Allí es donde interviene el Estado, promocionando la actividad a través de beneficios económicos no reintegrables. Este modelo existía en el país, pero por inoperancia se esta destruyendo. Las fábricas necesitan abastecerse en el futuro, y por ello, ante la visible disminución de la superficie forestada por los productores, se ven en la obligación de adquirir tierras y forestar para autoabastecerse. Los pequeños productores malvenden sus chacras y emigran a las ciudades, a engrosar las villas miserias. Hoy los que forestan son algunos aserraderos y mega empresas, pero el pequeño desapareció, y para el desarrollo forestal no tenemos objetivos claros” señalaron desde Afome. “La renuncia de una de las empresas mas emblemáticas de la región a los beneficios impositivos de la Ley 25.080, cansada del manoseo e inoperancia, debería haber sido una señal de alarma, pero simplemente fue ignorado por la DF de la Sagpya. Esta abogada (por la Dra. Malacari) esta generando terror dentro de la Secretaria y todo esto se traslada al sistema. Está destruyendo a la actividad forestal primaria, a nivel pequeño y mediano productor”, cuestionaron. Finalmente, concluyeron que ante esta realidad “para el Gobierno nacional el sector forestal no existe, a pesar de los discursos de altos funcionarios. Afome siempre desalentó las propuestas de cortar rutas, siempre se privilegió el diálogo, pero este ahora no existe. Se ha llegado al hartazgo. Nos están imponiendo que aceptemos que la actividad desaparezca forestal, a nivel de pequeño y mediano productor, algo insólito e inaceptable».




