| Horas claves para definir el conflicto; buscan fijar la cumbre para mañana |
Intensas negociaciones para acordar las diferencias en temas medioambientales. Vázquez canceló su agenda matinal para seguir directamente las conversaciones.
Fuente: ICI. Servicios de información forestal de Uruguay
MONTEVIDEO (4/4/2006. POR PABLO TOSQUELLAS DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR).- Las negociaciones entre los gobiernos de Uruguay y Argentina para elaborar un documento común entorno a la instalación de las plantas de celulosa atraviesan “horas clave”. Los aspectos técnicos de la declaración conjunta siguen siendo el principal escollo que impide un principio de acuerdo entre ambos países y la realización de la cumbre presidencial en Anchorena. Los gobiernos prevén que el encuentro entre los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez en Colonia se realice mañana. No obstante, una serie de detalles pendientes ponen en riesgo que se concrete la cumbre. Debido a ello, es que ninguno de los dos gobiernos se anima aún a comunicar oficialmente la realización de la cumbre rioplatense. Es que lo ocurrido hace exactamente una semana, provoca que desde ambas márgenes del Río de la Plata las autoridades se manejen con mayor cautela. El pasado martes 28 el gobierno uruguayo confirmó la realización de la cumbre presidencial para el día siguiente, pese a que quedaban aspectos del documento para afinar. Doce horas antes del horario previsto para iniciar la cumbre, la misma fue suspendida por desacuerdos en los aspectos técnicos de la declaración conjunta. Día intenso. Las negociaciones entre los dos países fueron ayer intensas durante toda la jornada. El presidente Vázquez suspendió su presencia en el Comité de América Latina y el Caribe de la Internacional Socialista porque, según transmitió a los organizadores del encuentro, debía “monitorear desde Suárez y Reyes –por teléfono– la situación con Argentina”. Por su parte, el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, recibió en el Edificio Libertad a las autoridades de la empresa Botnia. Los representantes de la firma le transmitieron al jerarca que “no existe ningún malestar con el gobierno” uruguayo. Fuentes empresariales dijeron a El Observador que Botnia ha recibido en los últimos días “todo tipo de señales” de parte de la administración de Vázquez. “Se habló con algunos hombres del gobierno y decían que la solución del conflicto estaba cerca. Se habla con otros y transmitían que se estaba cada vez más lejos”, dijo un informante. Uno de los puntos que la empresa debe definir con el gobierno uruguayo es quién se hará cargo de los jornales de los trabajadores ante una eventual paralización de las obras. El gobierno anunció que los funcionarios de la firma no dejarían de percibir sus haberes aunque nunca explicó quién se haría responsable de ello. El gobierno, en horas de la tarde, contestó la propuesta de declaración final enviada el jueves por Argentina. Integrantes del gobierno que participan de la negociación con el vecino país dijeron que en los enunciados generales hay pleno acuerdo. Empero, aún persisten “pequeñas pero grandes diferencias” en los aspectos técnicos. De la solución de estos puntos depende la reunión entre ambos países en la estancia de Anchorena. La reunión de la pasada semana se frustró por divergencias sobre los alcances de la comisión técnica que se creará para monitorear el funcionamiento de las plantas de celulosa. Argentina pretendía que se estableciera en el documento que los integrantes de ese órgano debían dar las soluciones para mitigar los impactos negativos que generan las plantas de celulosa, lo que fue rechazado por Uruguay porque suponía que los emprendimientos son contaminantes antes de cualquier estudio medioambiental. “Obstáculo tremendo”. El canciller Reinaldo Gargano se mostró optimista respecto a las negociaciones entre ambos países, aunque admitió que “aún se estaban viendo” los aspectos técnicos de la declaración final. El ministro de Relaciones Exteriores sostuvo que el ultimátum de 72 horas dado el domingo por los ambientalistas de Entre Ríos, que amenazan con volver a instalar piquetes, “pondría un obstáculo tremendo a que se lograra una solución”. Gargano manifestó que “las plantas se van a construir en Uruguay”. “Cualquier interrupción de las vías de comunicación (entre Argentina y Uruguay) es una violación a la ley internacional, al Tratado de Asunción (del Mercosur) y a la propia ley constitucional argentina”, declaró el canciller. Gargano negó que la eventual reunión entre Vázquez y Kirchner penda de un hilo. “No está pendiendo de un hilo. Está buscándose el camino para que se haga. No hay fecha fijada todavía, pero creo que se va a hacer esta semana”, expresó el canciller. Fuente: Diario EL OBSERVADOR –


