| En septiembre y noviembre pasado se dieron los últimos aumentos acordados |
El tercer encuentro del año se realizará el jueves en Buenos Aires entre Amayadap y Soime. El sindicato pide un 30% de aumento y los empresarios ofrecen un 5%. Si no hay acuerdo pasarán nuevamente a un cuarto intermedio.
Por Patricia Escobar
MISIONES (22/3/2006).- El secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera de Eldorado (SOIME), Aureliano Sanchez, adelantó a ArgentinaForestal.com que están discutiendo en paritarias con los empresarios para la renegociación salarial de los convenios colectivos de trabajo y se reunirán por tercera vez mañana en Buenos Aires, en la sede de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA), con dirigentes de la Asociación de Madereros y Afines del Alto Paraná (Amayadap). Mientras desde el sindicato se reclama un ajuste del 30%, los empresarios de la Amayadap proponen un 5%, por lo que se presume que hasta el momento están lejos de llegar a un acuerdo salarial. “Lo que piden es imposible de cumplir, las distancias para la negociación son muy pronunciadas, pero esperamos poder llegar a un acuerdo mañana”, dijo el gerente de la entidad empresaria, Juan Manuel Pardal. negrita/Reclamo salarial/negrita Por su parte, Sanchez aseguró que “que el salario que hoy tienen los operarios de la industria de la madera está por debajo de la línea de pobreza, no supera los 700 pesos cuando la canasta básica es de 850 pesos. En el sector hay ocho categorías y la última es por lo general la que pagan la mayoría de los empresarios, pero es un nivel muy bajo para subsistir”, explicó el sindicalista. “La industria maderera se reactivo después del cambio monetario del uno a uno, pero no acompañan este crecimiento con la distribución equitativa hacia sus empleados, hay una inflación y un costo de vida que nos lleva a exigir este aumento del 30%, pero los empresarios ofrecen un 4% lo que nos parece lamentable”, dijo Aureliano Sanchez. Por su parte, los empresarios fundamentan que por los altos costos y, en particular, la situación político económica de Misiones, donde se aplica un nuevo impuesto a las exportaciones, una nueva tasa forestal al bosque implantado, aumentos en los impuestos inmobiliarios, sumado a mucho otros costos de producción para trabajar, se ven imposibilitados de traducir lo que ganan a los empleados. Pero para el gremialista, “la distribución de la ganancia debe ser pareja, no solo en producción sino también en recomposición salarial”, subrayó. negrita/Resistencia empresaria/negrita A su turno, el gerente de Amayadap contradijo las manifestaciones de Sanchez al señalar que un “oficial estándar de aserradero gana más de mil pesos si se tiene en cuenta antigüedad, asistencia perfecta, entre otros beneficios que suman. Lo que pide hoy el sindicato es mucho, son pretensiones muy difíciles de poder acceder”, adelantó Pardal. Por otra parte, recordó que en 2005 se fueron dando progresivamente acuerdos en paritaria y “el último aumento lo dimos en septiembre y noviembre pasado. Ahora estamos discutiendo nuevamente y esperamos que entren en razones y que lleguemos a unificar criterios tanto para la rama de aserraderos, muebles y madera terciadas y aglomeradas”, dijo. La industria de la madera en Misiones está clasificada como una de las actividades que mayor empleo informal registra, y desde el SOIME aseguran que en San Pedro existe un 80% de aserraderos con trabajadores en negro. “Las empresas de San Pedro que trabajan en negro no son socias de nuestra entidad”, sostuvo Pardal. “Nuestras empresas funcionan en el marco de la ley, dentro de los convenios colectivos de trabajo, no tenemos trabajadores en negro. Incluso, en su momento hubo empleo por medio de las Cooperativas de Trabajo, un sistema que el mismo gobierno promovió, pero progresivamente los empresarios fueron descartando y no hoy no quieren más cooperativas por los problemas con las Afip y la ley laboral. Creo que fue una herramienta que sirvió en su momento, pero hoy ya no es viable”, explicó. “El sector maderero sigue trabajando con mucho esfuerzo en una provincia donde hay mucha presión fiscal y medidas poco competitivas. La tasa de servicio forestal, por ejemplo, aún la gente no tiene información de cómo se liquida y comenzaron a cobrar sin tener en claro el funcionamiento del sistema”, cuestionó finalmente el directivo.




