| Conflicto ambiental por inversiones de celulosas en Fray Bento |
«Al autorizar la construcción de las plantas industriales e instalaciones conexas, la República Oriental del Uruguay violó un tratado bilateral con la Argentina, vigente desde 1975, que tiene por objetivo principal asegurar la calidad de las aguas de un río compartido por ambos países, el Río Uruguay», dijo el caciller Jorge Taiana, en Diputados.
Fuente: La Nación
BUENOS AIRES (14/2/2006).- Con esas palabras, el canciller, Jorge Taiana, culpó al país vecino de haber iniciado la controversia sobre las dos plantas de celulosa que se están construyendo en Fray Bentos. Lo hizo ante los diputados de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, que debatirá -junto con el Senado- a pedido del presidente Néstor Kirchner, la denuncia que se elevará ante la Corte Internacional de La Haya. En la Comisión coincidió con el ex cancilller y hoy diputado nacional Rafael Bielsa, quien a poco de comenzar su intervención dijo, lisa y llanamente, que por la información con la que él contaba, esas plantas contaminarán. Taiana, además, acusó a Uruguay de haber reiterado las violaciones en tres oportunidades, pero destacó como un hecho más grave que «se vulneró reiteradamente la confianza depositada en una alternativa de diálogo y de cooperación». Explicó que cuando Uruguay autorizó la contrucción de la empresa ENCE (que junto con Botnia llevan adelante los dos proyectos) fue entonces «la primera violación por el Uruguay del Estatuto del Río homónimo». «Las instalaciones cuya construcción avanza, día a día, del otro lado del Río, constituyen una evidencia tangible de nuestra frustración», agregó, en referencia a la no paralización de las obras por parte de Uruguay. De hecho, la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, que lleva ya 11 días continuos de corte de frontera en esa ciudad, reclama como condición para levantar el bloqueo que se paralizace la construcción. En otra parte de su presentación, el canciller dijo que «es también tristemente paradójico que el ámbito geográfico de esta controversia sea el Río Uruguay, un recurso fluvial compartido que cuenta con una de las reglamentaciones jurídicas más completas para asegurar su protección ambiental y su utilización sustentable». Además, agregó que la decisión de acudir a los tribunales internacionales es un resultado al que la Argentina «se ve obligada luego de haber visto sucesivamente frustrados sus esfuerzos por obtener del Uruguay el cumplimiento de ese mismo esquema de protección del Río Uruguay que ambos países supieron construir».




