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Perspectivas del sector forestal en Entre Ríos y Corrientes

Conferencia de las Jornadas Forestales de Entre Ríos, Concordia

El Lic. Gustavo Braier expone sobre la percepción de los inversores, y las debilidades que se enfrenta como país ante la falta de un Plan Nacional para impulsar una política de promoción de la actividad. “La cuenca forestal de eucaliptos mas importante de Argentina se encuentra sobre la margen del Río Uruguay y esta compartida entre Corrientes y Entre Ríos, pero una utilización indebida de los recursos puede volverla no competitiva e ineficiente. Se necesita en la región inversiones de industrias de gran escala”, indicó el consultor.

Por: Gustavo Braier Braier & Asociados Consultores -gbraier@papyro.com

ENTRE RÍOS (Octubre de 2005).- La cuenca más importante de eucaliptos de la Argentina se encuentra sobre la margen del río Uruguay y está compartida entre las provincias de Entre Ríos y Corrientes. El eucalipto desde hace varios años está atravesando un desafío que es el de darle mayor valor a su madera. Su uso partió de la elaboración de pulpa, tableros y de las exigencias más básicas para la industria de la construcción, pero pretende orientarse hacia los usos más sofisticados, como muebles. Las propiedades intrínsecas de la madera así lo permiten y se potencian por la secular disminución de extracción de latifoliadas de amplios bosques nativos del planeta. Sin embargo, tanto desde el bosque como desde el residuo del aserradero, siempre va a ser necesario el procesamiento de madera de peor calidad con uso triturable. Esto deriva en la producción de tableros, de pulpa, de papel o de energía. Muchas veces el mensaje de la realidad es tan claro que no es preciso profundizar estudios con sofisticadas herramientas de análisis. Se considera que éste es el caso de la cuenca bajo análisis. De acuerdo con las últimas estimaciones, hacia el año 2005, la cuenca de eucaliptos en la cuenca del río Uruguay del lado argentino cuenta con 123 mil hectáreas plantadas. Con un incremento medio anual de 30 m3scc la oferta sustentable de la cuenca sería de 3.69 millones de m3scc por año. Podemos asumir que un 30% de la madera obtenida de las plantaciones tiene destino pulpable, lo que implicaría un volumen anual de madera de 1.1 millones de m3scc por año. A esta madera se sumarían los chips provenientes de los aserraderos, que si consumen el resto de la madera disponible en las plantaciones y generan un 25% de la materia prima convertida en chips, agregan una oferta anual de 646 mil m3scc. Esto hace a una oferta media total, con la superficie plantada actual con destino triturable de 1.75 millones de m3scc. Si esta superficie se duplica, lo que no es un supuesto idealista, sino más bien [1]conservador, sumándole una mejora en el rendimiento por hectárea, se estaría en presencia de 4 millones de m3scc de material triturable. Uno de los mayores desafíos para la conformación de una cuenca forestal es tener la capacidad necesaria de consumo de estos residuos que proveen los árboles y los aserraderos: la madera de peor calidad. Con una utilización indebida de estos recursos, la cuenca forestal pierde eficiencia y hasta puede volverse no competitiva internacionalmente. La inversión en industrias que consumen residuos, paradójicamente, es aquella que requiere un mayor componente de capital; es decir, se trata de inversiones capital intensivo. Nótese que estamos hablando de industrias, para citar el ejemplo de Uruguay, que van a implicar la inversión de 1.7 mil millones de dólares para procesar aproximadamente 6 millones de m3scc de madera por año. Esto implica una inversión de 280 dólares por m3scc de madera consumida anualmente. Un aserradero de escala conlleva una inversión de 80 dólares por m3scc de madera consumida por año. A esto, aparte, se suma la escala de producción que permite la competitividad internacional. Como consecuencia indeseada de una disputa acerca de efluentes de fábricas de pulpa entre Argentina y Uruguay, Entre Ríos ha sido declarada, mediante la promulgación de la ley 9.644, como provincia: “…libre de Plantas procesadoras de Pasta Celulósica cuya actividad industrial impacte en el medio ambiente, contamine el aire, suelo y/o la calidad del agua de los ríos Paraná, Uruguay, Gualeguay, Gualeguaychú y demás cursos de agua de nuestro territorio provincial, provoque daños al ecosistema y al desarrollo y sostenimiento de la economía regional, cuya base sustancial es la explotación de los recursos turísticos, de conformidad a las facultades dispuestas en los Artículos 41º y 124º de la Constitución Nacional y Acuerdo Marco sobre Medio Ambiente del Mercosur (2003) Ley Nº 25.841”. Cabe resaltar que no existen en Argentina o en Uruguay empresas nacionales que hoy estén en condiciones económicas o técnicas de llevar adelante emprendimientos de este tipo. Simultáneamente, sin emprendimientos de este tipo no se pueden llevar adelante cuencas forestales de escala y eficientes. Ahora bien, la combinación de estos dos factores en la geografía y economía argentinas: necesidad de inversores extranjeros y prohibiciones potenciales para la compra de tierra en zonas de frontera, realmente no es muy alentadora. negrita/De esto no se habla/negrita La Argentina, de los cuatro países del cono sur, incluyendo a Brasil, Chile y Uruguay, va a pasar a ser el que menos está respondiendo a su potencial forestoindustrial. [2] Es llamativo que Uruguay esté venciendo una enorme barrera natural de desarrollo industrial que es que estas plantas industriales cuestionadas no tienen antecedentes en su economía actual. Los escollos por vencer no van a ser pocos. Sin embargo, los empresarios de España, Suecia y Finlandia, decidieron enfrentar este desafío. Chile por su lado, tiene fuertes limitaciones de superficie y por eso ha decidido volcar parte de su producción en Argentina y Brasil. Brasil, es el país más aventajado de la región y tiene un desarrollo difícil de equiparar. Pero no debe olvidarse que en la década del 70, apenas 30 años atrás, su producción era menor que la de Argentina. Lamentablemente, Argentina adolece de algunas características esenciales que permitan la explosión de su potencial. Veamos, entonces, cómo se pueden abrir posibilidades a su desarrollo. negrita/Apertura de posibilidades/negrita ¿Cómo puede hacer Argentina para superar sus limitaciones? ¿Cómo puede Argentina identificar sus propias limitaciones? Es obvio que las mismas no están impuestas por limitaciones naturales, dado lo generoso de su naturaleza. Se van a mencionar en este caso dos trabajos realizados recientemente por: uno presentado en el III Congreso Forestal y Latinoamericano y otro realizado para la provincia de Corrientes con el objeto de conocer el posicionamiento de distintas regiones forestoindustriales en la percepción de potenciales inversores. negrita/La idiosincrasia argentina/negrita En el trabajo presentado en el Congreso de Corrientes, que hace referencia a la forma de ser de los argentinos, se plantea lo siguiente: Existe una vieja broma que indica que como Dios es justo, primero nos dio todos los recursos naturales y muchas bellezas paisajísticas, pero para compensar, luego, nos puso a nosotros, los argentinos. Sin entrar en mucho detalle, creo que podemos sintetizar algunas características de nuestro “ser nacional” que perjudican el desarrollo del complejo forestoindustrial argentino: 1) El individualismo y la falta de capacidad para trabajar en equipo 2) La altanería y una tendencia a enfrentamiento con el poderoso 3) La falta de vocación inversora fuerte y la tendencia al asistencialismo 4) La falta de visión de largo plazo y de esfuerzo para el logro de los objetivos El desafío al que nos vemos enfrentados es que para desenvolver adecuadamente al sector forestoindustrial argentino tenemos que: 1) Tener noción del conjunto al que pertenecemos y buscar ganancias en conjunto (cluster) 2) Aceptar la presencia de líderes sectoriales y que ellos ejerzan un liderazgo positivo 3) Parte del cluster requiere fuertes inversiones de capital. Aparte, las inversiones continuas son las que permiten agregar cada vez más valor en la madera y enriquecer el valor agregado del cluster. La reacción habitual, asimismo, ante problemas, es exigir del poderoso, sea éste una empresa privada o el gobierno, el abrigo que dé protección. 4) Contar con objetivos claros de largo plazo expresados, tal vez, en un instrumento al que demos Cabe recordar que la descripción de nuestro “ser nacional” está inspirada en una obra del año 1845: 160 años atrás, lo que mostraría lo profundo que tenemos caladas estas huellas. En el caso de Entre Ríos, en particular, la provincia acometió contra Uruguay con un discurso que presumiblemente no fue consultado con el gobierno o el pueblo correntino. En esto se observa el individualismo y la falta de capacidad para trabajar en equipo. Nada mejor para un político que quiera acercarse al ser argentino que enfrentarse con un poderoso como pueden ser los conglomerados industriales, sean estos suecos, españoles o finlandeses. Y por qué no incluir al Banco Mundial, que si llega a dar vía libre de financiamiento al proyecto va a ser otro malo poderoso de la película. Se puede adicionar vinculado al punto tres la prohibición de establecer plantas de pulpa o papel en la provincia. Por último, sin lugar a dudas, se ha perdido de vista la política sobre el sector, otrora promocionado por leyes provinciales y ahora prohibido. Se considera sana la preocupación por el medio ambiente, lo que implicaría una visión de largo plazo, pero está claro que los impulsos legislativos parciales no son los que le van a dar una viabilidad ecológica a la provincia. Esto va a requerir un proceso de trabajo intelectual y profesional organizado consensuado por la sociedad argentina en su conjunto. 3.2 La percepción de los inversores hacia Entre Ríos y Corrientes Antes de manifestarse esta reacción del pueblo y del gobierno entrerrianos, realicé para la provincia de Corrientes un estudio que, con el enfoque de lo que se da en llamar “customer service”, se indagó acerca de la visualización de los potenciales inversores de Argentina, Uruguay y Brasil sobre estas mismas regiones. En estas encuestas fueron consultados también representantes de las firmas ENCE y Botnia. En este estudio se expresa que “El resultado es que, en efecto, Corrientes es vista como un eficiente proveedor de recursos madereros y de tierra productiva y como una provincia con serias deficiencias de infraestructura social y productiva. Puede admitirse que la visualización de los inversores regionales es la correcta”. En las conclusiones se enfatiza que “La falta de infraestructura, de oferta de mano de obra capacitada y de mercado de capitales, junto con una percepción de poca seguridad jurídica de la Argentina, atentan contra este acercamiento”. Destaquemos en este punto el aspecto vinculado con la seguridad jurídica y observemos los posicionamientos dados a cada una de las regiones. Entre Ríos, en particular, figura en último lugar entre estas alternativas. Obviamente, esto no significa que sea una mala ubicación potencial, sino que no es tan atractiva como las otras alternativas. Entre las mayores ventajas comparativas que presenta respecto de otras regiones, se detectó la disponibilidad de infraestructura de transporte, la calidad de la oferta eléctrica y la cercanía con el mercado interno. Como mayores desventajas se percibió la falta de seguridad jurídica, la calidad de la madera y la disponibilidad de la misma. Me gustaría destacar en este punto el factor más negativo percibido en Entre Ríos, que es la falta de seguridad jurídica, junto con el más positivo que, en general, está vinculado con la buena oferta de infraestructura. Entonces, la apertura de posibilidades para el sector en Entre Ríos y Corrientes debe basarse en lograr desarrollar un plan sectorial que ayude a brindar un marco en el que se puedan proyectar actividades, acompañado de una mayor seguridad jurídica. En el caso de Corrientes, se destaca la necesidad de contar con mayor infraestructura. El plan sectorial estaría influido por un necesario planeamiento territorial y por la coordinación con otros sectores de actividad económica y humana. negrita/Planeamiento territorial/negrita Es deseable que en el país y, particularmente, en el desarrollo de cualquier cuenca productiva, exista lo que se da en llamar planeamiento territorial. Según la Carta europea de la Ordenación del Territorio (CEMAT), la ordenación del territorio es la expresión espacial de la política económica, social y ecológica de toda la sociedad a largo plazo, por lo que se constituye en una herramienta del Estado para la toma de decisiones a corto y mediano plazo. Hay un aspecto posible de la transformación del territorio que se puede dar de forma caótica y espontánea, dependiendo del accionar de cada actor, que se verá limitado por las condiciones naturales de cada sitio. Pero en el caso que haya más de un uso posible del territorio y voluntad de ver el país o la región en el largo plazo, los decisores que tiene poder de imponer normas en la región pueden anticiparse a las actividades individuales para dar un orden. Por ejemplo, definiendo si se va a permitir en un determinado área que se planten eucaliptos y, posteriormente, plantas industriales que procesen la madera así generada. Desde el punto de vista jerárquico, se plantea, la ordenación del territorio está en un plano superior respecto al urbanismo. Por lo tanto se entiende que la ordenación del territorio es de aplicación comunitaria y regional con un contenido básico para una coordinación de las Administraciones Públicas existentes, tratando de obtener un desarrollo equilibrado de las regiones, de su rentas, de su urbanismo, etc. Se agrega que el territorio es un elemento que no permanece estático. Presenta un dinamismo intrínseco que ante diferentes acciones responde transformándose, modificando relaciones y constituyendo nuevos espacios físicos precisos para las nuevas necesidades. En él participan diferentes actores que aportan acciones para esta transformación. negrita/Actividad turística/negrita Tanto en Corrientes como en Entre Ríos la actividad turística es de gran importancia y la forestoindustria debe compatibilizar su desarrollo con este sector. Felizmente, la actividad turística cuenta con un Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable, fijado en el marco de la ley 25.997 y tiene un horizonte de tiempo que alcanza al año 2016. En él se destaca que en el año 2004 los ingresos de divisas por este concepto fueron de 2.5 mil millones de dólares para todo el país. El objetivo fijado para el final del período mencionado es de 5.1 mil millones. Los objetivos fijados son de cuatro tipos: ambientales, socioculturales, de calidad y socioeconómicos. Entre Ríos está dentro de la región litoral y los componentes del espacio identificados dentro de la provincia son cinco, tres de los cuales están en la frontera con Uruguay y se dan en llamar circuitos transfronterizos actuales: Puerta Concordia; Puerta Colón y Puerta Gualeguaychú. Todos incluidos en lo que se dio en llamar el “Corredor del Uruguay”. Del plan se extraen, hacia el año 2005 tres grandes recomendaciones: • Aumentar las inversiones públicas con financiamiento nacional o internacional • Generar nuevas formas de gestión y espacios particulares para estimular las inversiones, aumentando su factibilidad y excelencia • Fortalecer mecanismos o herramientas de articulación de los componentes del espacio turístico, detectados y priorizados, desde una visión regional e integradora. negrita/Actividad forestal/negrita La actividad forestal de la región para eucalipto ha cambiado en la década de los 90 a partir del nuevo tratamiento silvicultural llevado adelante por empresas tales como Forestal Argentina, Forestadora Tapebicuá, Pomera (ex Shell Forestal), Zeni, Las Marías y FFF1 (ex UBS). Anteriormente no había un objetivo muy claro acerca del destino de la producción que, en muchos casos, terminó siendo la exportación de rollizos. El conocimiento y la tecnología aplicados en la forestación por estas empresas abren el camino, por medio de la realización de podas y raleos, a la generación de una materia prima que puede obtener un mayor valor en pie y un tratamiento industrial superior en el área de la transformación mecánica. negrita/Actividad industrial/negrita Esta cuenca ha ido creciendo en los últimos años sobre la base de inversiones y desarrollos incipientes de los aserraderos, incluyendo el secado de eucaliptos, junto con las plantas de tableros de Masisa y Sadepán. Asimismo, se abastece a industrias de otras regiones, como Celulosa Argentina y Massuh. En la proyección de la región se advierte que de aquí a poco tiempo van a entrar en producción la mayor parte de la superficie manejada intensamente, lo que va a profundizar el desafío industrial de colocar el eucalipto en forma más masiva como madera sólida de calidad. En este sentido, la experiencia de diseño ya hecha es importante. Concomitantemente, se generaría oferta adicional de material triturable que todavía no tiene previsto su correlato en demanda industrial, como se manifestó en la introducción del trabajo6. La instalación de las industrias debiera ser posible, al tiempo que es deseable que se ubiquen en lugares en donde el impacto sobre el hábitat natural y humano sea el más bajo posible, incluyendo la previsión del adecuado tratamiento de efluentes. negrita/Comercio internacional/negrita El mercado argentino es pequeño para la forestoindustria potencial que tiene nuestro territorio. Por lo tanto, el crecimiento a lograr tiene que tener un correlato en la demanda internacional. En este sentido debe destacarse que el mercado internacional de tableros es mucho más limitado que el de celulosa y papel. Por su parte, el mercado de madera aserrada de eucalipto todavía tiene que ser desarrollado y en este desafío estamos embarcados en un mismo desafío con Uruguay y Brasil. Es decir, están más dadas las condiciones para compartir conocimientos y esfuerzos que en enfrentamientos estériles. En síntesis, se pretende destacar en este breve punto que al mundo no se la va a poder vender lo que a nosotros se nos ocurra, sino lo que él demande. En cierto modo, se va a requerir un fuerte esfuerzo para abrir mercados para el eucalipto como madera sólida, empresa que sin duda va a ser más exitosa si se lleva adelante en forma conjunta con Uruguay y con Brasil. negrita/Implicancias del planteo/negrita Existen dentro de la mecánica forestoindustrial mecanismos que son insoslayables. Primero se conforma la cuenca forestal y luego, varios años después, hace su aparición la industria que procesa la madera que se imaginó generar tiempo atrás. En el caso de Uruguay, las inversiones llegaron unos años después de lo deseable, pero llegaron. Lo peor que le puede pasar a una cuenca forestal es que la misma llegue a un estado de madurez y no encuentre su demanda industrial. De algún modo, esto es lo que está “buscando” el gobierno de Entre Ríos. Asumamos que pueda instalarse una fábrica como la proyectada por BOTNIA en la provincia de Corrientes, con una producción 1 millón de toneladas anuales de pasta de eucalipto. Si el 95 % de la producción se exporta y el valor de la tonelada promedio los US$ 500, las ventas al exterior de Corrientes se incrementarían en 475 millones de dólares. Esto implica multiplicar por 15 (quince) la exportación de bienes industriales desde la provincia de Corrientes. Todos los indicadores derivados de una inversión de esta envergadura, son tan impactantes como este dato. Adicionalmente, a este valor, hay que adicionarle el producido del cluster que nuclea a la elaboración industrial de la madera y que cuenta con una planta de pulpa o papel como el elemento que consume los residuos. Definamos que un cluster es un grupo geográficamente denso de empresas e instituciones conexas, pertenecientes a un campo concreto, unidas por rasgos comunes y complementarios entre sí7. En la práctica, en un cluster se establece una red de servicios entre empresas así como un grado de desarrollo y capacitación tecnológica que crea un círculo virtuoso en el que cada vez aporta más el know how y menos el bajo valor de la materia prima u otra condición particular en la estructura de costos de los productos. Este es el objetivo que se cree que se debe alcanzar, el que puede ser definido más orgánicamente dentro de un Plan. Decisión de Entre Ríos acerca de la actividad en la provincia de Corrientes y en la República Oriental del Uruguay Por un lado, están los bien conocidos proyectos de las empresas ENCE de España y BOTNIA de Finlandia para instalar fábricas de pulpa de eucalipto en Uruguay por montos de inversión cercanos a los 1.7 mil millones de dólares. Estas inversiones son apreciadas y bienvenidas por el presidente uruguayo Tabaré Vazquez. El 28 de septiembre de 2005, el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, inauguró la planta Veracel, emprendimiento conjunto de Aracruz Celulosa de Brasil y Stora Enso de la península escandinava. Destacó el monto de la inversión: 1.2 mil millones de dólares y la generación de 10 mil puestos de trabajo entre directos e indirectos para producir 900 mil toneladas anuales de pasta química de fibra corta sobre la base de eucaliptos. Lo acompañó el gobernador de Bahía, señor Paulo Souto y el gobernador de Espiritu Santo, señor Paulo Hartung. En Argentina, el gobernador Colombi de la provincia de Corrientes, en ocasión de inaugurar formalmente el III Congreso Forestal Argentino y Latinoamericano, dijo que el sí quería para su provincia industrias de pulpa y papel que respeten el medio ambiente. El CEO de Stora Enso, Jukka Härmälä, ya menciona la posibilidad de una segunda línea en Veracel, continuando la sociedad con Aracruz. Asimismo, el 26 de septiembre de 2005, la misma empresa anuncia la compra de 100 mil hectáreas en Brasil y otro tanto en Uruguay, pensando en establecer una nueva planta industrial de acá a una década. Cabe destacar que se está hablando de tierras que ocupan áreas de frontera tanto de un país como de otro, aunque esto aún no está tan claro porque se habla de una planta industrial en el departamento de Durazno sobre el Río Negro. En Argentina, legisladores de distintos partidos están procurando incorporar un artículo la ley 18.575, que regula la compra de tierras por parte de personas o empresas extranjeras, estableciendo la “prohibición en toda la zona de frontera la adquisición de bienes inmuebles por parte de personas físicas o jurídicas extranjeras. Aquellas adquisiciones de bienes inmuebles que se realicen en violación a las prescripciones de esta ley serán insanablemente nulas de pleno derecho.” La legislación vigente hasta hoy es del año 1943 y establece un mecanismo de previa conformidad para operaciones de compra de tierras en zona de frontera a cargo de extranjeros. Esta previa conformidad de la operación la otorga la Comisión Nacional de Zonas de Seguridad que analiza si la adquisición de tierras, en la franja de 150 kilómetros desde la frontera y 50 kilómetros desde el litoral marítimo, constituye un peligro militar para la Argentina. Simultáneamente, en oposición a lo manifestado por los presidentes uruguayo y brasileño, la clase política entrerriana define a su provincia como libre de industrias de celulosa y papel. Pero en su misma cuenca, el gobernador saliente de Corrientes, Colombi, manifiesta su deseo de contar con dicha industria en su provincia. Sin dudas, la decisión de Entre Ríos va a causar dudas a cualquier inversor extranjero que decida invertir en Corrientes, a la vez que cualquier proyecto industrial de pulpa o papel que utilice al Río Uruguay va a tener que enfrentarse con dificultades adicionales. La reacción del sector y su función social en el esclarecimiento a la opinión pública. El sector político, el periodismo y la opinión pública en general rechazan hoy la instalación de las plantas en Uruguay. Probablemente, también las rechacen en la Argentina. De pronto, las plantas productoras de celulosa y papel pasaron a ser generadoras mayores de polución, diferenciándose del impacto que pueden producir otros cultivos u otros procesos industriales. Los hechos objetivos indican que este planteo es erróneo. Es entendible esta reacción en el caso de la construcción de una planta en un país fronterizo porque es proporcionalmente mayor el impacto ambiental negativo que el impacto económico positivo, dado que el grueso de este último queda detrás de la frontera. Desde este punto de vista la reacción es comprensible. Sin embargo, el planteo posterior de prohibir la instalación de plantas de pulpa o papel en el ámbito de la provincia es mucho menos comprensible. Tampoco encuentro mucha racionalidad al eslogan “No a las papeleras” cuando mejor podría plantearse como “No a la contaminación que afecten asentamientos humanos y hábitat natural de las fábricas de celulosa”. ¿Existe la expectativa real en la comunidad entrerriana de que las plantas de celulosa finalmente no se lleven a cabo en el Uruguay? Si esto fuese así: ¿se asume que Uruguay va a seguir vendiendo su madera en bruto al exterior cuando hay inversores dispuestos a arriesgar sus capitales en una inversión en ese país? ¿No falta viabilidad política en este planteo? Tal vez se generaría un diálogo más fructífero, aún en el enfrentamiento, si las demandas tuviesen mayor viabilidad: instrumentación de medios de control, relocalizaciones, compensaciones económicas o ambientales, etcétera. En el sector forestoindustrial hay un convencimiento de que la percepción de la sociedad es errada. La pregunta, entonces, es cómo el sector puede plantear objetivamente este tema ante la sociedad. Lamentablemente, una primera reacción de las empresas es tratar de evitar la exposición mediática y la confrontación con los políticos en campaña electoral. Los profesionales del sector tenemos naturalmente un mayor conocimiento de la generalidad de la problemática, pero en nuestra exposición vamos a estar sospechados de parcialidad, lo que es entendible. ¿Qué hacer, entonces? ¿Cómo podemos hacer para mantener la discusión en un ámbito de racionalidad técnica sin apasionamientos? ¿Cómo podemos hacer para explicarle a la sociedad en su conjunto que el planteo coyuntural está perjudicando al potencial desarrollo de la región, del sector y del país? Aún a riesgo de estar sospechados de simpatías hacia nuestro sector, creo que debemos plantear abiertamente nuestros puntos de vista; destacar las ventajas económicas y sociales que tiene el desarrollo de nuestro sector; explicitar claramente el impacto ambiental que tienen estas plantas y sus mecanismos razonables de control. Hubiera sido todo más fácil si previamente se hubiera planteado esta discusión, dado que ahora es un momento muy sensible en el que la sociedad entrerriana está muy consustanciada con el rechazo y, seguramente, con poca disponibilidad a escuchar otras posturas. negrita/Propuestas/negrita Se puede afirmar que la Argentina no tiene un proyecto como país y tampoco un proyecto sectorial. Si existiese un proyecto de desarrollo sectorial con objetivos y pasos fijados claramente, esta discusión podría ponerse dentro de un contexto y de un consenso alcanzados previamente. En Argentina tenemos en sólo un año los siguientes elementos: • La cadena de valor de la madera y el mueble fue considerada estratégica por el Ministro de Economía • La aplicación de la ley 25.080 se convirtió en inocua para el desarrollo del sector, cuando parecía ser el motor instrumental de su desarrollo. • Entre Ríos es declarada provincia libre de “el flagelo” celulósico-papelero. • Corrientes declara que espera ansiosa la instalación de fábricas de celulosa. • Ambas provincias comparte una cuenca única de eucalipto para la fabricación de pulpa y una potencial fábrica se ubicaría cerca del río Uruguay. Puede ser un poco remanido y reiterativo de mis presentaciones, pero estoy convencido que un proyecto sectorial consensuado y continuamente actualizado podría haber sido un remedio preventivo de la enfermedad social en que caímos. Los costos de esta enfermedad hubieran sido paliados con modestas inversiones en medicina preventiva mediante la formulación de un Plan Forestal Nacional. Hay dos puntos que son muy claros: el sector forestoindustrial tiene mucho que ofrecer como motor de las economías regionales de Entre Ríos y Corrientes. El otro es que las forestaciones son el primer paso de la posterior industrialización y exportación con los claros beneficios económicos y sociales ya mencionados. Dentro de ese contexto, las medidas intempestivas de prohibir una industria en una provincia con escaso o nulo análisis previo, hubieran tenido un marco para la reflexión. Son muchas ya las reflexiones en este sentido. Creo que es el momento de recordar la tan famosa frase de Ortega y Gasset: “Argentinos, a las cosas”. En este contexto, es necesario que los líderes del sector público y privado sienten las bases del Plan Forestal Nacional que luego debe ser llevado adelante en forma concreta. El Plan, por sí mismo, no significa nada. Cuando veamos más forestaciones, más inversiones, más producción y más mercados en un ámbito de desarrollo sustentable, nos vamos a dar cuenta que hicimos nuestros deberes como ciudadanos y como Nación. negrita/BIBLIOGRAFÍA/negrita BRAIER, G (2005). La importancia de la planificación como herramienta estratégica para la política forestal del estado Argentino. III Congreso Forestal Argentino y Latinoamericano. Corrientes, Argentina. BRAIER Y GÓMEZ (2005). Investigación para posicionar a Corrientes como destino de inversiones forestoindustriales. GLADE (2001), Proyección de la oferta y demanda de madera rolliza en el nordeste de Entre Ríos y sudeste de Corrientes. 2001 a 2020. MORALES Y DALLA TEA (2005). Manejo de Plantaciones y la calidad del Sitio. III Congreso Forestal Argentino y Latinoamericano. Corrientes, Argentina. SARMIENTO D. (1845), Facundo, Civilización y Barbarie. Editorial Sopena, Segunda edición, enero de 1940. SEPLIARSKY F (2003), Estrategia de desarrollo del cluster Foresto Industrial de la Provincia de Corrientes. Tesis de Maestría Administración Estratégica de Negocios. Universidad Nacional de Misiones. Posadas. Misiones. Argentina. VERA Y LAROCCA (2004), Evaluación económica de la producción de madera de eucalipto en el nordeste de Entre Ríos. Manejo tradicional vs. manejo con raleos. Proyecto Forestal de Desarrollo. PIA 03-01. INTA. cursiva/Fuente: Jornadas Forestales de Entre Ríos 2005/cursiva

Por: Gustavo Braier Braier & Asociados Consultores -gbraier@papyro.com

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