Denuncian una alarmante disminución de yaguaretés en la selva misionera

Estudio de científicos del Conicet y la Fundación Vida Silvestre

La población de yaguaretés en la provincia de Misiones disminuyó entre cinco y seis veces en los últimos quince años y actualmente subsisten sólo unos 50 ejemplares en las zonas selváticas, de acuerdo con un estudio presentado en Puerto Iguazú.

Fuente: Diario Clarín

BUENOS AIRES (4/10/2005).- La investigación que realizan desde hace dos años el doctor en Biología y Evolución Mario Di Bitetti y los biólogos Agustín Paviolo, Carlos De Angelo, del Conicet, cuenta con la colaboración de la Fundación Vida Silvestre Argentina y demandó un gran esfuerzo de campo y la aplicación de moderna tecnología para poder localizar y censar a los animales. Di Bitetti sostuvo que “la densidad estimada para la población de yaguaretés en la Selva Paranaense, incluyendo el lado brasileño, es entre cinco y seis veces menor que la encontrada a principios de los 90 en un estudio similar dirigido por el investigador brasileño Peter Crashaw”. De esta manera, los investigadores calculan una población de aproximadamente 50 de esos felinos para todo el Corredor Verde de Selva Paranaense, incluyendo en este bloque al Parque Nacional do Iguazú, en Brasil. Los investigadores establecieron tres áreas de estudio: en el Parque Nacional Iguazú, en el Parque Provincial Uruguaí y en el Parque Provincial Esmeralda, dentro de la Reserva de Biósfera Yabotí (cerca de los Saltos del Moconá). En esos lugares, instalaron dos cámaras fotográficas enfrentadas que se disparan automáticamente a través de un censor infrarrojo cuando un animal pasa. Esas fotografías le permiten a los biólogos identificar a cada animal y saber si es el mismo que pasó por el lugar varias veces porque el yaguareté tiene un patrón de manchas único en su pelaje (similar a las huellas digitales de los humanos). Para Bitetti, existen tres causas importantes que llevaron a la disminución de la población de yaguaretés en Misiones. La primera es la pérdida de hábitat, principalmente por la conversión de la selva en zonas de cultivos. La segunda es la falta de presas disponibles para que el felino pueda alimentarse como lo ha hecho hasta ahora, y la tercera es la mortalidad directa del yaguareté, ya sea por su caza o porque los ganaderos los eliminan para evitar que el felino ataque y mate a su ganado. El investigador indicó que todos los factores están relacionados y se potencian. “Es decir, ante la pérdida de su hogar y la falta de alimento, aumentan las probabilidades de que el yaguareté entre en contacto con las zonas rurales potenciando así el conflicto entre los yaguaretés y los humanos, conflicto que generalmente se resuelve eliminando al yaguareté”. Di Bitetti sostuvo también que es necesario desarrollar un plan de manejo que haga posible la supervivencia del felino en la región y que involucre ambos países. “Si el yaguareté continúa habitando estas tierras, ganamos una selva saludable, mantener viva parte de nuestra identidad y una fuente irremplazable que atrae inversiones, tanto en el sector turístico como en acciones de conservación”, explicó. Dado que el yaguareté no reconoce las fronteras entre los países y los ríos no son un obstáculo para que esta especie se desplace, Apolonio Rodrigues, Jefe del Area de Conservación y Manejo del Parque Nacional do Iguazú (Brasil), destacó la importancia de que exista un trabajo conjunto entre ambos países en la conservación del felino. “Sin dudas, lo que ocurra en un lado de la frontera repercutirá en el otro, por eso es fundamental que sigamos trabajando juntos en este plan”, recalcó Rodrigues. El ministro de Ecología, Recursos Naturales Renovables y Turismo de Misiones, Luis Jacobo, sostuvo que la Provincia incorporó el último año 10.000 hectáreas a su sistema de áreas protegidas y va a duplicar la cantidad de guardaparques para proteger a la fauna. En la presentación del estudio también estuvieron representantes de la Administración de Parques Nacionales, del Instituto Brasilero de Medio Ambiente (IBAMA), de la Fundación Vida Silvestre Argentina y de la empresa petrolera Esso, que apoya la conservación del yaguareté desde hace más de una década.

Fuente: Diario Clarín

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