| Medio ambiente |
La demanda sostenida y el uso ineficiente de los recursos naturales del medio generó un grave deterioro de la calidad ambiental. Para el ingeniero forestal, Juan Martínez Duarte, investigador y especialista en la materia de Ordenación de Cuencas Hídricas, este problema constituye “un producto indeseable de nuestra civilización y no se va resolver por sí solos. Debemos empezar a tratar los problemas de cuencas hidrográficas como una parte de los programas de desarrollo económico de la sociedad”.
Fuente: Revista ArgentinaForestal.com (N°18)
MISIONES (MAYO 2005).- El término cuenca hidrográfica se usa con el mismo sentido que el de cuenca colectara o de captación, y se extiende por él toda la porción de superficie cuyas aguas vierten a un determinado río o curso de agua, grande o pequeño, o que van a descargar en un lago. Por ordenación de cuencas hidrográficas se entiende la realización de prácticas y operaciones planificadas para alcanzar los objetivos deseados en relación con el funcionamiento de la cuenca. “Las dos palabras fundamentales de esta definición son planificadas y objetivos. Es mundialmente aceptado que la cuenca hidrográfica constituye la unidad homogénea de manejo adecuada para implementar programas de ordenación para invertir la tendencia que entraña más erosión, menos agua para la gente, los animales, la industria y en general menos calidad ambiental y bienestar social. Las ventajas de utilizar la cuenca como unidad de manejo, es que en ella se cierran los ciclos naturales, como el hidrológico y posibilita la determinación de las consecuencias de las acciones que se realizan en las áreas ubicadas aguas arriba sobre las que están aguas abajo y viceversa”. Para proponer planes de ordenación de las cuencas hidrográficas y realizar un manejo eficiente de los recursos, es necesario conocer los secretos de la hidrología, de los suelos y de las plantas que condicionan el comportamiento de la cuenca. La definición clásica de ordenación de cuencas se ha mejorado algo introduciendo el concepto de la integración y la sostenibilidad de tierras, aguas y recursos económicos y sociales para elevar el bienestar humano en un ambiente de calidad. Tal como afirmó Eren (1977) “hay un elemento común en casi todos los planes de desarrollo del territorio: una creciente demanda de agua»; si se alcanza entonces una integración prudente y eficaz de todos los esfuerzos y actividades dirigidos a la sostenibilidad de la producción de agua de calidad, podrá cumplirse armoniosamente el objetivo del pleno desarrollo del bienestar, sin la degradación del medio ambiente”. El concepto de ordenación integrada de cuencas no es sólo un enfoque y sistema eficaz dentro de una pequeña cuenca, sino también una integración de los resultados de pequeñas cuencas hidrográficas que constituyen un mosaico vivo en una gran cuenca fluvial. “La ordenación de cuencas hidrográficas no es una disciplina compleja, pero a veces el proceso enseñanza-aprendizaje se dificulta debido a que en forma interdisciplinaria e interinstitucional abarca aspectos físicos, biológicos, socioeconómicos, ambientales y políticos. Esto explica el por qué se concede cada vez mayor importancia a la ordenación de cuencas en todos los países del mundo”, remarcó Martínez Duarte. subtitulo/Ordenación de cuencas/subtitulo Aunque el término “ordenación de cuencas hidrográficas” es una expresión muy difundida, puede representar cosas diferentes para distintas personas. Los objetivos se determinan por lo general sobre la base de las necesidades económicas y sociales actuales y futuras de la población de una amplia cuenca, de una región o incluso de una nación en su totalidad. Pero la planificación y operaciones con el fin de alcanzar dichos objetivos en forma eficaz y efectiva sólo se pueden aplicar a unidades físicas, económicas y sociales relativamente homogéneas, es decir, en el marco de una cuenca colectara cuya determinación en realidad es la primera fase de la ordenación de cuencas. “Hay quien piensa que la ordenación de cuencas hidrográficas es solamente un sistema protector. Una buena ordenación maderera es sinónimo de una buena ordenación de la cuenca colectara, se suele decir. Esto no es forzosamente exacto. Una buena ordenación maderera tiene por objeto normalmente el alcanzar el máximo rendimiento sostenido de la producción de maderas comercialmente valiosas que se desea. Esto nada dice acerca de los objetivos de la ordenación hidrográfica ni de las características que interesan en cuanto al rendimiento de las aguas”, explicó. Es cierto que las operaciones destinadas a alcanzar altos y sostenidos rendimientos de madera tienen que incluir algunas formas de protección del medio en que crecen los árboles, de impedir la erosión del suelo y la consiguiente reducción de la capacidad productiva. También desde el punto de vista de la cuenca hidrográfica es deseable el impedir la erosión, pero esta forma general de razonar implica que la ordenación de las cuencas hidrográficas es una cosa pasiva mientras que, como indica su propio nombre, se trata de una acción positiva. Ordenación quiere decir “empleo juicioso de los medios para lograr un fin” y, por tanto, requiere a la vez planes y objetivos. subtitulo/Objetivos/subtitulo La ordenación puede tener uno de los tres grandes objetivos que se indican a continuación o en ciertas zonas una combinación de los tres o formas modificadas de ellos. negrita/*Rehabilitación:/negrita consiste en los procedimientos destinados a reparar las cuencas hidrográficas deterioradas por haber sido mal utilizadas en lo pasado o por prácticas nocivas accidentales o intencionales tales como incendios repetidos, pastoreo excesivo, constante corta abusiva de madera, sistemas de labranza indebidos y empleo de la tierra para fines para los que no es adecuada. Siglos de prácticas destructivas han dado por resultado el deterioro de grandes extensiones de la tierra con los graves efectos consiguientes en cuanto a régimen hidrológico, aumento de la frecuencia y gravedad de las inundaciones y pérdida de capacidad productiva de la tierra. Gran parte de estas tierras se encuentran situadas en climas semiáridos en los que las condiciones son tales que la rehabilitación es extremamente difícil y costosa. La necesidad de disponer de más tierra para satisfacer las necesidades de poblaciones cada vez más numerosas exige la rehabilitación y reconstitución de estas zonas empobrecidas. negrita/*Protección:/negrita consiste ésta en las prácticas destinadas a mantener las buenas condiciones que ya existen en la cuenca sin abandonar otro aprovechamiento tales como el forestal de producción de madera, el pastoreo del ganado y de la caza mayor, el esparcimiento o la agricultura. Este objetivo es extraordinariamente importante aunque, hasta el momento, no ha merecido una atención tan sostenida o amplia como la rehabilitación. negrita/*Mejora del régimen hidrológico:/negrita esto incluye prácticas destinadas sea a aumentar el caudal total de agua o a variar éste adaptándolo a las épocas que más convengan a las necesidades humanas. Este objetivo ha recibido en general menos atención a lo largo de los tiempos que la rehabilitación 0 que la protección. Tanto la rehabilitación y la protección, son objetivos que representan el mínimo estricto necesario si queremos simplemente limitarnos a sobrevivir sin hablar de mejorar sensiblemente los niveles de vida en el mundo. El mejoramiento del régimen hidrológico en escala considerable representa una mirada hacia el futuro y probablemente puede ser considerado como el objetivo final en la ordenación de cuencas hidrográficas, ya que con ello lo que se trata es de mejorar la naturaleza. En general, los resultados de la investigación, hasta la fecha, indican que el volumen de aguas puede aumentarse en distintos grados reduciendo la densidad de la vegetación arbórea, aunque una supresión intensa de la vegetación puede determinar un aumento de la evaporación de la superficie del suelo que queda al descubierto sin elevar el caudal de las aguas. Las investigaciones han indicado también que el sustituir las plantas de raíces profundas por una cubierta de especies de raíces someras puede elevar la cantidad de agua en algunas circunstancias. En una zona de intensas nieves en invierno, los rendimientos de agua de una cuenca hidrográfica experimental han sido aumentados mediante sistemas especiales de corta del bosque de coníferas. También se han elevado los volúmenes de aguas suprimiendo la vegetación leñosa a lo largo de los cursos de agua. Estos y otros resultados refuerzan la hipótesis de que puede aumentarse el caudal de las aguas si se logra reducir las pérdidas por evapotranspiración. No se pueden alcanzar los tres objetivos principales que acaban de enunciarse sin tener en cuenta las necesidades y las posibilidades de las poblaciones interesadas y sin obtener su cooperación efectiva. La ordenación de cuencas hidrográficas debe encontrar el punto de coincidencia necesario entre los distintos intereses a veces contrastantes, pero legítimos.




