| Los siniestros más importantes afectaron plantaciones de empresas de Concepción |
Dos mil hectáreas de plantaciones resultaron destruidas por la acción de las llamas de los incendios forestales que desde el fin de semana afectan a la Región del Biobío, según la evaluación realizada por la Corporación de la Madera (Corma), que valoró en cuatro millones 500 mil dólares las pérdidas de las empresas del sector.
Fuente: Diario El Sur
CHILE(7/2/2005).- A más de 50 emergencias diarias han debido concurrir los brigadistas privados en defensa de sus predios y de particulares anexos. Dos mil hectáreas de plantaciones resultaron destruidas por la acción de las llamas de los incendios forestales que desde el fin de semana afectan a la Región del Biobío, según la evaluación realizada por la Corporación de la Madera (Corma), que valoró en cuatro millones 500 mil dólares las pérdidas de las empresas del sector. Los siniestros más importantes afectaron plantaciones de pino radiata de empresas forestales en la provincia de Concepción, aunque también los hubo en la zona de Biobío, lo que ha obligado a un trabajo intenso de las brigadas privadas, que han debido concurrir a un promedio de 50 emergencias diarias. El gerente regional de Corma, Jorge Serón Ferré, lamentó la escasa conciencia que manifiesta la población, en cuanto al daño que ocasionan los incendios al suelo, flora, fauna y recursos forestales de la región. Quillón, el más complicado Una cifra superior a las tres mil hectáreas -mil de ellas, de responsabilidad de Conaf, y el resto plantaciones de empresas- llevan destruidas los incendios forestales que desde el fin de semana afectan a la región, y mantienen en alerta roja a las provincias de Ñuble, y Concepción, mientras Biobío bajó a condición amarilla. Los incendios aún activos son el de El Sauce y Avendaño (400 hectáreas), en la comuna de Quillón, y el de Omer Huet (350 hectáreas), en el límite entre Chiguayante y Hualqui, el cual hasta ayer avanzaba hacia el fundo Nonguén. El director regional de Conaf, Sergio Valdés Valenzuela, confirmó que en el caso del último siniestro, «está en un 85 por ciento controlado, y sólo está quemando material que quedó dentro de sus márgenes.» Por lo mismo, las unidades de la Corporación Nacional Forestal, Ejército y Bomberos fueron concentradas en Quillón, donde las llamas amenazaron viviendas, quemaron un inmueble, y obligaron a evacuar a familias del sector Coyanco. El gobernador (s) de Ñuble, Ricardo Jara Ramírez, señaló que coordinaron a Bomberos, Carabineros, personal de Salud e incluso la Dirección de Educación del municipio local, para habilitar albergues. «Tomamos las medidas poniéndonos en el peor caso, para estar preparados,» afirmó. También tuvieron un desarrollo menor dos incendios forestales que aparecieron en la provincia de Arauco, la que registra alerta amarilla. Fueron en Carampangue (1,1 hectárea de pastizal) y Wide, comuna de Contulmo (20 hectáreas de matorrales). Si bien las condiciones climáticas mejoraron en la zona costera -que ayer presentó niebla matinal y vientos húmedos, de origen marino- para hoy se esperan temperaturas que en los valles interiores alcanzarán a los 31 grados, según el pronóstico de la Dirección de Meteorología de Chile. El área de Concepción, en cambio, prevé temperaturas de 23 grados, gracias a la nubosidad matinal. Siniestro de Quillón obligó evacuar familias Desde las 10 de la noche del miércoles que el Cuerpo de Bomberos de Quillón debió sacar a la calle a sus 30 voluntarios, para ir en apoyo de las 60 familias del sector Coyanco, a unos cuatro kilómetros del pueblo, cuyas viviendas están diseminadas en varios kilómetros a la redonda. «Anoche el viento nos jugó chueco,» comentó un voluntario, que la tarde de ayer completaba su vigésima hora de trabajo, ayudando a una familia a poner sus enseres a orillas de la ruta 148. Las llamas avanzaron sorpresivamente por una quebrada donde viven veinte familias, las que debieron abandonar sus hogares. Un inmueble que estaba deshabitado resultó destruido. Cinco brigadas de Conaf -incluyendo la helitransportada y el equipo traído de la Araucanía- además de efectivos de Ejército y personal de empresas privadas laboraron en controlar las llamas. «El fuego se propagó acá por la mañana, y estábamos pensando en desalojar la casa, cuando llegaron los militares y el carro bomba, y empezaron a trabajar aquí,» dijo Ramón Quintana Valderrama, habitante de Puerto Coyanco, quien evitó así tener que evacuar su casa. Luz Chávez Vergara, vecina del sector, no tuvo tanta suerte, y debió sacar sus cosas a orillas del camino. «Harto siento dejar la casa que me heredaron mis padres,» dijo la mujer, ahogando un sollozo.




