A diez años de la puesta en marcha de su planta en Puerto Esperanza, la firma forestoindustrial fundada por Pedro Scherer hace cinco décadas es hoy un caso testigo de economía circular y diversificación productiva. Con 252.000 MWh generados a partir de subproductos madereros, el proyecto expone la oportunidad de la provincia para profundizar la matriz bioenergética.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
Fotos y fuente: PINDO SA
MISIONES (17/8/2026).- La eficiencia energética y la integración de procesos industriales encuentran en el norte la provincia un caso concreto de proyectos sostenibles basados en la foresto-industria. Pindó Eco-Energía celebra con la comunidad su décimo aniversario desde aquel 17 de agosto de 2016 en que su turbina comenzó a girar, transformando los subproductos de la actividad forestal en energía eléctrica y térmica de baja huella de carbono.
En un contexto donde la agenda de los agronegocios y la forestoindustria discute el agregado de valor en origen, los diez años de operación continua de la planta operada por un equipo de 14 colaboradores directos demuestran cómo el aprovechamiento integral de la biomasa se traduce en competitividad, diversificación de ingresos y reducción neta de emisiones bajo estándares internacionales.
La empresa misionera Pindó SA fue fundada en 1976 por Pedro Sherer, y desde hace cinco décadas se dedican a la actividad forestal primaria, yerbatera (con plantaciones y secadero), cítricos y diversificación productiva, además de contar con un aserradero (primera y segunda transformación), y la planta de generación de energía renovable a partir de biomasa forestal. Además, cuentan con un vivero propio y manejo de bosque nativo. La dirección de la empresa está a cargo de la tercera generación de la familia.
Una década optimizando recursos
La planta opera de manera continua alcanzando aproximadamente 8.300 horas de funcionamiento al año y acumulando cerca de 80.000 horas de operatividad desde su inauguración.
El modelo productivo diseñado por la familia Scherer se basa en una premisa de economía circular aplicada: la biomasa residual del aserradero se convierte en el insumo energético que retroalimenta toda la estructura.
La planta de PINDÓ que consumió 720.000 toneladas de biomasa, produjo 1.588.000 toneladas de vapor y generó 252.000 MWh de energía eléctrica.
Del total de energía eléctrica generada, 165.000 MWh fueron despachados a la red eléctrica nacional a través de CAMMESA, aportando potencia de origen renovable al sistema interconectado y diversificando la matriz energética del país desde el norte misionero.

Una misma biomasa, múltiples aprovechamientos
Pindó Eco- Energía utiliza biomasa proveniente de la propia actividad industrial como combustible para sus calderas. El vapor generado tiene un doble aprovechamiento dentro de la industria. Una parte se utiliza para accionar la turbina que genera energía eléctrica y otra se destina al secado de madera en las Cámaras de Secado del aserradero.
Así, un recurso generado en la propia actividad industrial vuelve a integrarse al proceso productivo en forma de energía eléctrica y térmica.
La energía eléctrica generada permite abastecer las necesidades de la industria y, al mismo tiempo, entregar excedentes al sistema eléctrico nacional. Diez años de generación en números Los principales indicadores acumulados desde el inicio de las operaciones son:
• 720.000 toneladas de biomasa consumida.
• 1.588.000 toneladas de vapor producido.
• 252.000 MWh de energía eléctrica generada.
• 165.000 MWh despachados a la red.
• 80.000 horas de funcionamiento acumuladas.
• Aproximadamente 8.300 horas de operación por año.
Actualmente, 14 personas trabajan en la operación de PINDÓ ECO-ENERGÍA.

Un proyecto reconocido internacionalmente
La generación de energía a partir de biomasa de PINDÓ también cuenta con antecedentes dentro de los mecanismos internacionales de reducción de emisiones. El proyecto “Pindó Biomass Energy Generation from Forest Biomass” fue registrado en 2013 ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), dentro del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL).
Como resultado de los períodos monitoreados y verificados, el proyecto recibió 43.803 Certificados de Reducción de Emisiones (CERs), equivalentes a 43.803 toneladas de CO₂e bajo el mecanismo. Este antecedente se suma a la trayectoria de una planta que, durante una década, convirtió biomasa proveniente de la propia actividad industrial en energía eléctrica y térmica, integrando distintos procesos dentro de la operación de PINDÓ.
La PyME alcanza así una década de operación continua transformando subproductos forestales en energía eléctrica y térmica. En un contexto de demanda energética creciente, el modelo demuestra el potencial de la biomasa misionera cuando se combina con integración industrial, estabilidad operativa y acceso al financiamiento de largo plazo.
La experiencia de PINDÓ también pone en relieve la necesidad de consolidar políticas públicas, incentivos tarifarios y esquemas de financiamiento sostenidos que permitan replicar estas inversiones en la escala de las pequeñas y medianas empresas del sector forestal.
BALANCE DE 10 AÑOS DE OPERACIÓN EN PINDÓ ECO-ENERGÍA
Biomasa forestal consumida | 720.000 toneladas
Vapor industrial producido | 1.588.000 toneladas
Energía eléctrica total generada | 252.000 MWh
Energía despachada a la red (SIDI) | 165.000 MWh (a través de CAMMESA)
Empleo directo en la planta | 14 personas
Horas de operación acumuladas | 80.000 horas (~8.300 horas/año)
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