Un proyecto financiado por Japón y el apoyo de la OIMT, se identifica cómo aprovechar mejor la madera en el país. Costa Rica validó un diagnóstico nacional que confirma disponibilidad de madera, identifica 20 especies estratégicas y propone agilizar procesos sin debilitar los controles ambientales.
Fuente: Cámara Forestal Madera e Industria de Costa Rica
COSTA RICA (18/2/2026).- En la búsqueda de consolidar su cadena de valor forestal y potenciar el desarrollo en territorios rurales, tepresentantes del sector productivo, autoridades públicas, academia y productores participaron en el segundo taller de validación de resultados del proyecto de fortalecimiento de la cadena forestal, una iniciativa respaldada por la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) y financiada con fondos del Japón.
El encuentro permitió consolidar hallazgos técnicos y definir acciones concretas para mejorar la eficiencia en el aprovechamiento del recurso forestal, con una mirada puesta en la generación de empleo, valor agregado y bienestar rural.
Durante la jornada se presentaron los resultados del diagnóstico nacional de disponibilidad de madera y capacidad instalada. El estudio identificó las fuentes actuales y futuras de materia prima, así como oportunidades para ordenar su uso e impulsar la producción de madera y derivados.
El relevamiento determinó que la mayor disponibilidad actual proviene de bosques naturales -principalmente primarios-, aunque también se detectaron oportunidades en bosques secundarios, plantaciones forestales y terrenos de uso agropecuario.
“El país tiene recurso forestal, pero necesitábamos ordenar cómo aprovecharlo mejor. Esta propuesta se trata de gestionar con avenencia lo que ya existe y facilitar que el productor pueda generar ingresos de manera responsable”, afirmó Natalia Chacón Cid, directora ejecutiva de la Cámara Forestal Madera e Industria.
Un dato relevante del análisis es que alrededor de 20 especies concentraron históricamente más del 80% de la materia prima aprovechada.
Este hallazgo permitirá enfocar esfuerzos técnicos, de investigación y ajustes normativos en un grupo estratégico, sin necesidad de intervenir las más de 200 especies presentes en los bosques nacionales.
Las zonas con mayor actividad bajo planes de manejo se ubican en la Región Norte, el Caribe y sectores de la Zona Sur, territorios donde el impacto económico de la actividad forestal puede traducirse en mayor dinamismo productivo local.

Agilizar procesos sin debilitar controles
Otro eje central del taller fue la revisión de trámites y procesos regulatorios para el acceso al recurso. Si bien la madera puede estar disponible en una finca o bajo un plan de manejo aprobado, los procedimientos administrativos pueden convertirse en un obstáculo operativo.
El equipo técnico identificó medidas de corto y mediano plazo que podrían implementarse mediante ajustes reglamentarios, directrices técnicas o decisiones políticas orientadas a simplificar trámites, sin comprometer los estándares ambientales.
El proyecto contó con el acompañamiento del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO), el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), la Oficina Nacional Forestal (ONF), universidades y aliados de cooperación internacional, entre ellos Luxemburgo, que ha respaldado iniciativas vinculadas con nichos de mercado y construcción en madera.
Tras la etapa de validación, el equipo avanzará en la consolidación de informes finales y en la definición de incentivos que podrían incluir asistencia técnica, fortalecimiento de capacidades y herramientas fiscales para estimular la actividad.
Con estos resultados, el sector forestal costarricense deja planteada una hoja de ruta que busca equilibrar conservación y producción responsable, transformando una porción significativa del territorio nacional en una fuente activa de desarrollo económico, encadenamientos productivos y oportunidades para las comunidades rurales.



