| Entrevista a Marcelo Stockar, de la Asociación Civil de Producción Foresto – Ganaderos de Misiones |
El productor asegura que en Misiones se enfrentan diversas problemáticas como en todo el país. «Todavía hay quienes no cobraron los planes forestales 2004/2005, mientras el costo de elaboración y flete en la zona centro de la provincia aumentó un 40% por tonelada de madera, de 25 a 35 pesos», expuso Stockar en la entrevista con Ámbito Financiero.
Fuente: Ambito Financiero
BUENOS AIRES (27/11/2009).- Periodista: ¿Cuál es el cuadro de situación actual para el sector forestal en Misiones? Marcelo Stockar: Ser productor y vivir del campo en la Argentina es muy complicado y Misiones no queda exenta de esta problemática. Todavía hay productores que no cobraron los planes forestales 2004/2005, mientras el costo de elaboración y flete en la zona centro de la provincia aumentó un 40 por ciento por tonelada de madera, de 25 a 35 pesos. Por una categoría de resinoso de 14 a 24 centímetros en punta fina, el aserradero paga 100 pesos por tonelada, a lo que hay que descontarle 35 pesos de elaboración y flete hasta llegar a los 65 pesos por tonelada. Un dato clave es que, para lograr madera de ese diámetro, el productor tuvo que esperar doce años o más. Otro, que el costo de los plantines tuvo un incremento de entre el 35 y el 50 por ciento. Por otra parte, los aserraderos nos dicen que se les cerraron las exportaciones a Estados Unidos, Brasil y otros países por considerarnos no previsibles a la hora de pactar y diagramar las operaciones. P.: ¿Y en cuanto a la ganadería? M.S.: Nuestra provincia se encuentra en desarrollo con una interesante evolución dentro de los sistemas silvo-pastoriles o foresto-ganaderos. Según datos de las campañas de aftosa, Misiones rondaría las 400.000 cabezas aproximadamente. Las actividades que se desarrollan son las de cría, recría y terminación a pasto y algunos productores incorporaron las suplementaciones a campo y/o los encierres a corral para acelerar los procesos productivos, buscando una renta ventajosa. Sin embargo, en cualquiera de estas actividades el valor del producto obtenido es escaso en relación con los costos de producción, teniendo en cuenta que la mayoría son pequeños y medianos productores. P.: ¿Cuáles son las principales dificultades que enfrenta hoy el área de la producción que usted representa en su región? M.S.: Nos encontramos con distintas dificultades. Falta de recursos humanos patronales y obreros capacitados, falta de visión empresarial con prospectiva hacia el futuro y de políticas claras y predecibles para poder realizar inversiones en la actividad sin cambios sorpresivos que nos hagan fracasar. También se necesitan incentivos a la mayor producción y no a la ineficiencia. Nos referimos al ONCCA, que premia al feet lot, siendo éste el que paga al productor menor precio por sus terneros, gira su dinero en un ciclo de 90 a 120 días y saca mayor renta que el criador; que es el que selecciona la madre, la cuida por tres años, cría su ternero hasta el sexto mes para destetarlo y gana 500 pesos por cabeza. Además, hay que resaltar que el costo de la vacunación de aftosa en Misiones es de 3 pesos por cabeza, cifra que multiplicada por unas 400.000 cabezas arroja 1.200.000 pesos, que salen del circuito ganadero en vez de ser invertidos en mejorar la productividad y los ingresos. Tengamos en cuenta que nos encontramos en frontera con Paraguay y Brasil y en la zona norte de nuestra provincia poseemos frontera seca, situación que aumenta los riesgos de contagio de la enfermedad. Este costo debería ser absorbido por todo el sistema ganadero nacional, ya que el estatus sanitario le incumbe a todos los productos de exportación. P.: ¿Qué acciones urge poner en marcha para impulsar el desarrollo de la actividad? M.S.: Realizar un fuerte trabajo dentro de las comisiones de Eeconomías Regionales para lograr los resultados de fondo y no de manera superficial, manteniendo siempre el diálogo y buscando las cosas que nos unen y no las que nos enfrentan. Diseñar un régimen impositivo acorde al esquema productivo y a la renta de cada actividad, teniendo en cuenta la escala de producción de cada sector. Diagramar un sistema financiero menos burocrático que los actuales, porque hay miles de productores en nuestra provincia que viven en sus chacras y no tienen dinero para sus emprendimientos y menos para acceder a los créditos con las tasas de interés actuales. Disminuir los costos del combustible destinado a las producciones agrícolas. Lograr que las generaciones venideras se queden en el campo y no emigren a las ciudades dejando cientos de pueblos al límite de la extinción.


