¿Sabías que la biodiversidad puede afectar positivamente a tu salud mental?. Este 10 de octubre, es el Día Mundial de la Salud Mental, una oportunidad para crear conciencia sobre las interrelaciones esenciales entre la salud mental y la conservación de la naturaleza. Este año, el lema es «Hacer de la salud mental y el bienestar para todos una prioridad mundial». Te contamos como impacta el cambio climático y cuan importante es la acción de conservación, restauración y adaptación de la biodiversidad para la salud pública.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
ARGENTINA (10/10/2022).- ¿Sabías que la biodiversidad puede afectar positivamente a tu salud mental?. Este 10 de octubre, es el Día Mundial de la Salud Mental, una oportunidad para crear conciencia sobre las interrelaciones esenciales entre la salud mental y la naturaleza.
Este año, el lema es «Hacer de la salud mental y el bienestar para todos una prioridad mundial.
El objetivo del día es concientizar sobre los problemas de salud mental en todo el mundo y romper con estigmas entorno a afecciones como la ansiedad o la depresión, que padecen más de 300 millones de personas en el mundo. Según las estadísticas internacionales, la población más vulnerable son niños, jóvenes en un alto porcentaje con ansiedad y depresión, y personas mayores de más de 60 años.
La pandemia por COVID-19 fue un “click” que socialmente alertó a los sistemas de salud y destapó el alcance de un problema de salud pública que permanecía latente.
De acuerdo con el reciente reporte del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), hay cada vez más evidencia de que los impactos del Cambio Climático afectan la salud y el bienestar de las personas, y particularmente la salud mental.

Para la Ciencia, los impactos que el cambio climático tiene sobre la salud humana están entre los más cruciales: aumento de enfermedades epidemiológicas como el dengue, problemas respiratorios por los incendios y malnutrición por pérdida de cultivos, además de una fuerte vulnerabilidad frente a la Salud Mental de las personas, según indicadores (género, edad, situación socioeconómica, etc).
La importancia de la conservación de la biodiversidad está en que en ella se sustenta la salud y el bienestar humano y de nuestro planeta, y no sólo de la salud física, sino integral del ambiente.
Los ecosistemas saludables son esenciales para la supervivencia humana y hacen que nuestra Tierra sea habitable. El aumento de los fenómenos meteorológicos extremos están debilitando la estructura, el funcionamiento y la resiliencia de los ecosistemas, por lo que las acciones por su conservación, restauración y adaptación a los efectos extremos climáticos son fundamentales para salvar la vida de todos los que habitamos este planeta.
En ese contexto, la salud es un derecho humano fundamental y un indicador clave del desarrollo sostenible; ocupa un lugar central dentro del programa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en cuyo objetivo 3 se apela a que todos los interesados directos «garanticen una vida sana y el bienestar en todas las edades».
Además de los determinantes socioeconómicos de la salud humana, cada vez se reconocen más los efectos en la salud del cambio y la degradación del medio ambiente, el clima y los ecosistemas.

Foto: Milan Jeglik, Costa Rica.
Diversidad biológica y salud humana
La diversidad biológica aporta a los ecosistemas bienes y servicios esenciales para la salud y el bienestar de los seres humanos.
La diversidad biológica es la base de las contribuciones de la naturaleza a las personas y proporciona bienes y servicios de los ecosistemas que son esenciales para la salud y el bienestar de los seres humanos. Asimismo, la diversidad biológica forma parte de sectores de desarrollo clave, que influyen en los resultados relativos a la salud de manera directa o indirecta, como los sectores farmacéutico, bioquímico, agrícola o turístico.
Los vínculos entre la diversidad biológica y la salud humana presentan una amplia variedad de oportunidades para proteger tanto a una como a la otra y producir avances en el bienestar de los seres humanos.
La diversidad biológica abarca todas las interacciones complejas entre los organismos vivos que forman los ecosistemas perfectamente equilibrados que prestan apoyo a la vida: el aire que respiramos, el agua que tomamos y los alimentos que ingerimos.
“No existe salud humana sin diversidad biológica, que también forma parte de sectores del desarrollo que inciden en los resultados en la esfera de la salud, como el farmacéutico, el bioquímico, la biotecnología y la agricultura”, remarcan desde IPBES.
Durante el último decenio, la multiplicidad y complejidad de los vínculos entre diversidad biológica y salud humana fueron cada vez más reconocidas.
Sin embargo, podemos mejorar nuestra comprensión de los vínculos complejos existentes entre la diversidad biológica, los servicios de los ecosistemas y la salud humana y promover beneficios adicionales mediante políticas y actividades de aplicación más integradas, fortaleciendo la colaboración con el sector de la salud e integrando la diversidad biológica y los vínculos con la salud en estrategias, políticas, programas, contabilidades e instrumentos de presentación de informes a escala nacional.

Informe de la OMS
Las conclusiones del informe de políticas públicas de la Organización Mundial de la Salud, presentada en junio en Estocolmo, coincidieron con las de un informe reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), publicado en febrero de este año.
Este Grupo advierte que la rapidez del cambio climático supone una amenaza cada vez mayor para la salud mental y el bienestar psicosocial, al provocar trastornos que van desde el malestar emocional hasta la ansiedad, la depresión, el dolor o las conductas suicidas.
«Los efectos del cambio climático están cada vez más presentes en nuestra vida cotidiana, y existe un escaso apoyo especializado en materia de salud mental para las personas y las comunidades que se enfrentan a peligros relacionados con el clima y a un riesgo a largo plazo», afirmó la Dra. María Neira, directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS.
Los efectos del cambio climático en la salud mental se distribuyen de forma desigual entre determinados grupos que se ven afectados de manera desproporcionada, debido a factores tales como la situación socioeconómica, el género o la edad. Ahora bien, es evidente que el cambio climático afecta a muchos de los determinantes sociales que ya están conduciendo a enormes cargas de la salud mental en todo el mundo.
«El impacto del cambio climático está agravando la situación ya de por sí sumamente complicada en que se encuentran la salud mental y los servicios de salud mental a nivel mundial. Casi mil millones de personas viven con trastornos mentales pero, en los países de ingreso bajo y mediano, tres de cada cuatro personas no tienen acceso a los servicios necesarios», declaró Dévora Kestel, Directora del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS.
«Si se aumenta el apoyo en materia de salud mental y psicosocial en el marco de las medidas de reducción del riesgo de desastres y relacionadas con el clima, los países podrán hacer más para ayudar a proteger a las personas que corren mayor riesgo», recomienda el organismo.
En el nuevo informe de políticas de la OMS plantearon cinco enfoques importantes para que los gobiernos aborden los efectos del cambio climático en la salud mental:
- Integrar las consideraciones climáticas en los programas de salud mental
- Integrar el apoyo a la salud mental con la acción climática
- Basarse en compromisos mundiales
- Elaborar enfoques basados en la comunidad para reducir las vulnerabilidades y
- Reducir el importante déficit de financiación que existe para el apoyo a la salud mental y psicosocial
«Los Estados Miembros de la OMS han dejado muy claro que, para ellos, la salud mental es una prioridad. Estamos trabajando en estrecha colaboración con los países para proteger la salud física y mental de las personas frente a las amenazas climáticas», dijo el Dr. Diarmid Campbell-Lendrum, responsable de la lucha contra el cambio climático de la OMS, y uno de los principales autores del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
Hay algunos buenos ejemplos de cómo esto puede llevarse a cabo, entre los que cabe mencionar el de Filipinas, que reconstruyó y mejoró sus servicios de salud mental tras el impacto del tifón Haiyan en 2013, o el de la India, país en que un proyecto nacional ha permitido ampliar la reducción del riesgo de desastres, además de preparar a las ciudades para responder a los riesgos climáticos y hacer frente a las necesidades psicosociales y de salud mental..
Fuentes:
IPBES, Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas.
IPCC, Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático.
Organización Mundial de la Salud (OMS)












