| La rentabilidad del negocio maderero basada en la mejora genética |
Especialistas estiman que del material de alta calidad genética que hoy dispone la empresa -en especies de Pinus taeda marion- se obtendrán en la próxima década un rendimiento de un 25% más que en la actualidad en la misma superficie, pasando de 32 m3 a 42 m3 por hectárea/año. Anualmente el vivero de APSA produce 20 millones de plantas de pino de calidad superior, de los cuales 2,5 millones se distribuyen entre los pequeños y medianos productores de la provincia.
Por Patricia Escobar
MISIONES (2/7/2007).- La División Forestal de Alto Paraná SA continuó con las investigaciones iniciadas en la región en 1986 con la especie de Pino taeda marion a través del CIEF (Centro de Investigaciones y Experiencias Forestales) y las redobló a partir del Programa de Mejoramiento Genético (PMG) que impulsan desde 1996. “Cuando partimos con el PMG se obtenía un crecimiento de Pinus taeda marion de 32 m3 por hectárea año, pero ahora se estima llegar de 40 a 42 m3 por ha año en la misma superficie”, adelantó la ingeniera Mónica Gelid de Ruibal, responsable del Programa y, además, de la gestión administrativa de producción de plantas del Vivero de APSA, por medio de su propia empresa de servicio. Este crecimiento en las plantaciones indica una importante reducción de los tiempos de rotación, es decir, en la actualidad la edad de corte de un árbol de pino es entre los 18 o16 años, pero en la próxima década se acercarán a los 12 años o menos por la rapidez de crecimiento y el mayor rendimiento en volumen de los ejemplares a partir de las mejoras en la calidad genética. “En consecuencia, este avance permitirá que incremente en forma significativa la productividad de la industria de aserrado”, agregó el jefe de Patrimonio Forestal, Horacio Degaldino. De esta manera, la empresa expuso a la prensa el resultado obtenido después de 20 años de investigaciones y que hoy tiene un valor estratégico, dado que permitirá importantes incrementos en la rentabilidad futura del negocio de toda la cuenca foresto-industrial, ante el efecto derrame que produce la firma en el sector por medio de la transferencia de tecnología a los productores y también viveristas de la provincia, a partir de la venta de semillas, púas y estacas de alta calidad genética. “La idea es que toda la zona gane, no sólo la empresa, sino todo el entorno. Este es nuestro objetivo y por eso tenemos las puertas abiertas para transferir a otros industriales, productores y viveristas estos conocimientos”, remarcó Delgadino. “El PMG continua vigente por su alto valor económico, y además todo el material genético con el que se cuenta se sigue transfiriendo a productores y empresas de la región. Es por eso que nuestros materiales también están en empresas como Bosques del Plata, que era una de las empresas que conformaban en su momento el CIEF”, acotó Gelid. En tanto, para los productores de la cuenca forestal el material está disponible por medio de la venta de semillas por estacas, una manera de transferir el material genético de alta calidad y también los conocimientos de la tecnología que aplica la empresa. Alto Paraná posee dos viveros forestales que en conjunto alcanzan una capacidad de producción anual de unos 20 millones de plantas de calidad genética superior, de los cuales 2,5 millones se distribuyen entre los pequeños y medianos productores de la provincia. negrita/Tecnología/negrita La empresa desarrolla diversos programas de investigación y estrategias de mejoramiento genético y los resultados se observan en la producción de semillas mejoradas y clones de alta calidad en la especie de Pino taeda marion. Mónica Gelid de Rubial asegura que estos ejemplares “registran crecimientos que son únicos en el mundo” y en ese contexto, explicó el estado actual y las tendencias tecnológicas que desarrollan en el PMG. “Lo que se busca es la mejora de los árboles a través del tiempo por medio de la investigación, para ello, identificamos ejemplares que contengan las características más heredables de un ejemplar para alcanzar la máxima rentabilidad. Estas serían, principalmente, el crecimiento (altura y diámetro) y la forma de un árbol (rectitud del fuste, rama y copa)”, detalló. “Este es un trabajo arduo y minucioso, hay que elegir estos árboles entre todas las plantaciones de APSA, para identificar el mejor ejemplar. A la fecha se han seleccionado aproximadamente unos 700 árboles, recorriendo palmo a palmo unas 3 mil hectáreas en distintas épocas y año”, explicó la especialista. “Una vez seleccionado todos estos árboles, comienzan la técnica de cruzamientos controlados, los ensayos y pruebas, para corroborar que las características identificadas se logran en la descendencia y analizar si los hijos de estos ejemplares tienen un buen crecimiento y forma”. El crecimiento y la forma de un árbol es lo que impacta en la productividad y rentabilidad del negocio de la industria forestal, “consiguiendo año a año un mayor volumen en la misma hectárea, mejorando a través de las decencias las característica de crecimiento, es lo que nos permitirá una mejor ganancia por medio de procesos naturales”. cursiva/En diálogo con ArgentinaForestal.com, el jefe de Patrimonio de APSA remarcó que “el incremento de 32 m3 por ha/año a 40 o 42 m3 por ha año está indicando prácticamente un 25% más de crecimiento en la misma superficie, en consecuencia, las rotaciones de corte para la industria de aserrado disminuirán en el tiempo, incrementará la capacidad de producción del sector y se podrán generar nuevos proyectos industriales por medio de la reforestación”, estimó Horacio Delgadino./cursiva cursiva/“Se puede pensar en el abastecimiento de 4 o 5 aserraderos como el que actualmente tiene Alto Paraná , porque los crecimientos que se logran con la mejora genética desarrollada para la empresa también están a disposición para toda la cuenca forestal de la provincia y de la región, nosotros transferimos esta tecnología a nuestras empresas de servicios, a los proveedores de chip y raleos, y a los productores viveristas de la zona, para que cada vez sean más los proyectos industriales sustentables”, afirmó./cursiva De esta manera, los directivos de la empresa esperan que se obtengan mejoras en el crecimientos de sus 100 mil hectáreas forestales y la capacidad de producción actual de la planta industrial, pero también sostienen que con la transferencia de tecnología y conocimiento desarrollada en los últimos años en la cuenca, la misma oportunidad tienen las otras 200 mil hectáreas forestadas en propiedad de Pymes y productores independientes. “Hay aserraderos de la zona norte que obtendrán una mejora en el crecimiento de sus plantaciones en la próxima década; incluso hay madereros que incorporaron en su plan forestal estos ejemplares años atrás y estiman que dentro de 4 años ya comenzarán a cortar”, aseguró Delgadino.


