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Asociativismo: la experiencia enriquecedora del Consorcio Forestal Río Uruguay

Las empresas de la región suman en experiencia y conocimiento

Hace casi dos años, un grupo de 16 empresas de la región decidieron asociarse para mejorar los niveles tecnológicos y de gestión en la actividad forestal, y avanzan en el objetivo de “crecer y madurar juntos”. En total reúnen poco más de 63 mil hectáreas en el Sureste de Corrientes y Noreste de Entre Ríos, el 70 por ciento de ellas es Eucalyptus (en su gran mayoría E. grandis) y el resto Pinus taeda y elliottii.

Por Patricia Escobar

ENTRE RIOS (Abril 2007).- La experiencia alentadora del Consorcio Forestal Río Uruguay (Cofru) en Entre Ríos nos permite en esta edición poner en valor el asociativismo entre las empresas forestales. Este consorcio fue creado en 2005 y está integrado en la actualidad por un grupo de 16 empresas de la región que, si bien anteriormente algunas de ellas ya habían hecho asociaciones de diferentes modalidades, por medio del Cofru buscaron potenciar un espacio para intercambiar experiencias, información, conocimientos y expectativas, “con el objetivo de crecer y madurar juntos, superando los niveles tecnológicos y de gestión existentes en la actividad”, explicó el ingeniero Federico Larocca, asesor técnico del Consorcio Forestal Río Uruguay. Fue así que, con el impulso del ingeniero Jorge Glade -quien fuera el primer presidente-, comenzaron a organizar reuniones en forma mensual, con un método similar a los otros consorcios existentes en el Norte de Corrientes y Misiones o los grupos Crea. El consorcio es integrando por las empresas: Abedul SA, Beyga Humaitá SA, Comercio y Desarrollo, Ekserciyan Bogos Asadur, Forestal Argentina SA, Glade, Jesús del Yeruá, Jopeco SA, La Palma, Sáenz Valiente Hnos., Paul Forestal, Pinos Verdes SA, El Abuelo, Siete Hermanos SRL, Ybyraty y Giúdici; las que suman un patrimonio forestal de aproximadamente 63 mil hectáreas en el Noreste de Entre Ríos y Sureste de Corrientes. Sus plantaciones están compuestas por un 70 por ciento de eucalipto (la gran mayoría E. grandis), y el resto es pino (Pinus taeda y P. elliottii). A casi dos años de la creación del Consorcio, sus integrantes afirman que el resultado de la experiencia fue muy satisfactorio. “Hemos aprendido mucho escuchando a los demás, y no sólo conservamos el entusiasmo inicial sino que además tenemos más ganas de evolucionar que al principio”, dijo Larocca. “Al inicio estuvimos en una etapa en la que nos fuimos conociendo: quiénes somos; cómo y por qué tomamos las decisiones de la forma en que se están haciendo las cosas; cuáles son las fortalezas, debilidades y potencialidades que tiene cada uno y, también, que estamos aprendiendo que compartir no significa dividir sino sumar. Eso vale ya la pena, pero de aquí para adelante hay muchas iniciativas en marcha que van a ir dando resultados”, sostuvo el profesional en la entrevista con Argentina Forestal.com. negrita/Encuentros programados/negrita La forma de trabajo consiste principalmente en la realización de reuniones mensuales, en el predio de cada uno de los consorcistas, oportunidad en la que el anfitrión presenta sus actividades y el resto participa opinando y discutiendo sobre las posibilidades de mejora. “Una vez en el campo de cada productor o empresa, el anfitrión presenta las características generales de su emprendimiento y luego se realiza un recorrido del predio visitando tres o cuatro paradas con problemas técnicos que se deseen abordar, se caracteriza con la mayor cantidad de datos posibles cada parada y de la misma se formulan de dos a cuatro preguntas que son discutidas ‘in situ’ inicialmente”, relató Larocca. “Mientras se recorre el campo, se van comentando aspectos generales de los lotes que se tienen a la vista. Una vez finalizada la recorrida, se trabaja en grupos contestando por escrito las preguntas formuladas en el campo, y luego se exponen al anfitrión las respuestas de los distintos grupos, surgiendo allí un intercambio que resulta muy enriquecedor”, rescató. En tanto, una vez al año tienen programada la organización de una reunión “de tranqueras abiertas”, a la que se invitará también a otros actores del sector que no forman parte del consorcio, y en la cual se compartirán las experiencias y avances logrados durante el período. negrita/Escenario productivo/negrita Entre las empresas del Consorcio reúnen un poco más de 63 mil hectáreas forestadas en el SE de Corrientes y NE de Entre Ríos. En cuanto a la producción forestal, la mayor parte es destinada a usos sólidos (tablas, postes, etcétera), pero siempre hay una proporción (raleos, las partes más finas de la punta del árbol en la tala final) que como destino tiene el triturado: tableros y celulosa. “Una pequeña parte, y en un futuro no muy lejano seguramente será mayor, ya se utiliza para obtener energía, la tan actual bioenergía”, explicó Larocca. Al ser consultado sobre el impacto laboral que genera esta actividad en la región, respondió que “es difícil de precisar, ya que para eso hay que ponerle un límite a la cadena. En la zona hay algunas empresas que tienen integradas las industrias, otras inclusive aserrado, secado y reprocesado; así que prácticamente hay quienes completan el ciclo y otras no. Pero tomando sólo la parte primaria (forestación), y utilizando una media de demanda por hectárea -que se publicó el año pasado como resultado de un trabajo de Conicet e Inta- de entre 2 y 2,79 puestos de trabajo permanentes cada 100 hectáreas forestadas, si esto se multiplica por las hectáreas forestadas, no deberían ser menos de 1.400 puestos sólo en los campos; a ello hay que sumarle todo lo indirecto, lo que está antes y lo que está después”. negrita/Manejo de plantaciones/negrita Si bien las mejoras técnicas que han logrado en la actividad en esta zona (manejo de plantaciones, genética, etcétera) correspondieron a cada productor o empresa en forma independiente, el consorcio agregó la posibilidad de compartir la experiencia de los demás y realizar intercambios de opiniones por medio de la consulta sobre algunas dudas. “En general se apunta a manejos intensivos para usos sólidos de alta calidad, en los mejores sitios, lo que significa la incorporación de dos y tres podas hasta 5-6 m de altura y dos o tres raleos, para terminar con densidades menores a 400 árboles/ha. En genética estamos haciendo pruebas con clones y con diferentes semillas comerciales, naturalmente intercambiando siempre las experiencias con empresas de otras regiones y con las instituciones de investigación que lideran el tema”, explicó el profesional. subtitulo/Desafío sectorial/subtitulo Hay varios aspectos que preocupan al productor y las empresas forestales para desarrollar la actividad en general, pero en el seno del Consorcio Forestal Río Uruguay priorizan temas como: *Recursos Humanos *Conservación ambiental *Tecnologías en la industria de la madera *Marco institucional “La Higiene y Seguridad en el trabajo, la capacitación y mejora de las condiciones de vida y trabajo de los operarios forestales que tienen un rol fundamental en nuestro desarrollo y pocas veces han sido suficientemente reconocidos, son temas que priorizamos”, explicó Larocca. En relación a la conservación ambiental, indicó que están interesados en “reconocer los efectos que ocasionan las forestaciones productivas y potenciar los efectos positivos, como lo son: la sustitución del uso de madera proveniente de bosques nativos, la fijación de dióxido de carbono, el reemplazo de uso de combustibles fósiles, la disminución de actividades que ocasionan degradación o contaminación como los laboreos, cosechas o aplicación de agroquímicos que se realiza una vez en décadas en lugar de anualmente”, indicó. Por otra parte, en relación a los aspectos tecnológicos, agregó que se interesan por “analizar y difundir las propiedades y calidad de la madera, sobre todo del eucalipto, o sea, proyectarlo como madera de alto valor respecto a otras épocas, ya que aún no tiene el sitio que se merece pero va en camino. En tal sentido intentamos conocer y promover las posibilidades de industrialización de productos de alto valor, considerando que nuestra zona tiene significativas ventajas comparativas como la productividad de los sitios y la localización respecto de los centros de consumo y puertos de buen calado”. Asimismo, Larocca agregó que “la clasificación y tipificación de los rollos y las tablas son también fundamentales para contribuir a varios objetivos, algunos de los mencionados anteriormente, pero también para promover los usos de alta calidad que permiten agregar valor”. Finalmente, señaló que una preocupación de importancia en el Cofru también es “mantener un marco institucional con reglas de juego claras y estables”. cursiva/Más información en la Revista ArgentinaForestal.com Nº41/cursiva

Por Patricia Escobar

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