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La fuerte demanda por la madera chilena y el boom de las exportaciones hacia la Unión Europea y, principalmente a Estados Unidos, podrían causar problemas en el mercado forestal chileno. Según cálculos de Instituto Forestal de Chile, se visualiza un espacio de crecimiento para la pequeña empresa maderera y los pequeños propietarios de predios.
Fuente: Lignum
Chile (31/5/2006).- La fuerte demanda por la madera chilena y el boom de las exportaciones hacia la Unión Europea y, principalmente a Estados Unidos, podrían causar problemas en el mercado forestal chileno. Al menos así lo perciben las empresas forestales medianas y pequeñas, que han visto cómo el pino radiata se ha convertido en un bien que, además de escaso en el mercado, aumentó significativamente de precio. En el año 2004, por ejemplo, si en condiciones normales el precio promedio de metro cúbico de pino en trozo alcanzaba los US$ 25, en pleno invierno llegó a US$ 32, con un alza cercana al 30%. A fines de 2003 el consumo de este producto alcanzó a 22 millones de metros cúbicos, mientras que la oferta total se ubicó en 24 millones de metros cúbicos. Sin embargo, el incremento de las exportaciones hacia Estados Unidos de 53,3% en 2004 (US$ 811 millones entre enero y octubre) hizo que las distancias se estrecharan aún más. Según cálculos del Instituto de Investigación Forestal de Chile (Infor), el consumo estimado para el año 2010, de acuerdo a los proyectos industriales conocidos, será de 31 millones de metros cúbicos, pero la oferta total a ese año será prácticamente igual. De esta manera, estarían asegurados los nuevos proyectos y no se vislumbrarían problemas para las grandes empresas forestales que, además de contar con bosques propios, tienen contratos de largo plazo con sus proveedores. Sin embargo, donde no se visualiza un espacio de crecimiento es para la pequeña empresa maderera y los pequeños propietarios de predios, que necesitan asegurar la venta de sus productos. La solución, a juicio de los entendidos, pasaría por aumentar la tasa de forestación, revisar y mejorar las políticas de incentivo en esta materia y abrir oportunidades para otras especies. Fuente: Corma


