| La Directora de Forestación de la Sagpya respondió a todas inquietudes planteadas |
El sector privado exigió a la funcionaria el «detalle de la situación de los planes forestales pendientes de aprobación y pagos de la Ley 25.080» y la Provincia pidió soluciones de fondo, menos burocracia administrativa y una decisión política más firme.
Por Patricia Escobar, enviada especial
MISIONES (Eldorado, 25 de agosto de 2005).- Sin respiro, y durante dos horas, la directora de Forestación de la Sagpya, Ester Malacari, respondió ayer a cada uno de los reclamos realizados por los integrantes del Foro Forestal del NEA (integrado por Apicofom, Amayadap, Coiform, Afome, Afoa NEA, entre otras entidades que estuvieron presentes), que plantean el incumplimiento de la Nación en los beneficios de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados. El encuentro clave se llevó a cabo después de las 18 horas, en la sede de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap), tras finalizar el Seminario-taller organizado por el Ministerio de Economía y Producción de la Nación y el Ministerio Ecología, Recursos Naturales Renovables y Turismo de Misiones realizado en el Salón Cooperativo de Eldorado, donde analizaron en un extenso programa de exposiciones, “La Información en las actividades Económicas como Herramientas para el Desarrollo”; “Matriz Insumo- Producto Bloque Forestal Implantado”, “Indicadores de coyuntura de la economía misionera”, “Matriz de costos de plantaciones forestales”, entre otros temas. negrita/Clima de tensión/negrita La funcionaria que viajó a Misiones para participar como asistente del seminario se vio sorprendida en la apertura del mismo, dado que los organizadores dieron la bienvenida a los asistentes y en pocos minutos se empezó a sentir un clima de fuerte tensión al tomar la palabra el presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones, Eduardo Stirnermann (en representación del Foro) , quien invitó a la Dra. Malacari y a los funcionarios provinciales a una reunión “paralela” para tratar las inquietudes del sector respecto al funcionamiento de la Dirección de Forestación y la Ley 25.080. La preocupación por los incumplimientos en el pago de los planes forestales, beneficios fiscales, la precariedad institucional que observan en la DF, la acefalìa de la Coordinación de Políticas Foresto-industriales –que hasta hace unos meses estaba a cargo de José Amigo-, sumado a que hace casi cinco meses que no se realizan las reuniones de Comisión Asesora de la Ley 25080, fueron algunos de los temas que los productores necesitaban analizar con la funcionaria. “Vine sin invitación oficial, el motivo de mi viaje fue para escuchar y aprender sobre los temas que hoy exponen, y especialmente sobre la metodología de costos de plantaciones forestales. Pareciera que mi llegada se ha transformado en la necesidad de hacer una serie de planteos, de los cuales no estoy rechazando, pero no vengo con ninguna indicación del Secretario de Agricultura (Miguel Campos), y esto por respeto a los presentes lo quiero aclarar, porque de un seminario pasó a ser un ámbito de reclamo”, fue la primera respuesta que lanzó la funcionaria, hasta que gestionó la información necesarias y la autorización correspondiente, y comprometió participar de la reunión en horas de la tarde, que finalmente se concretó en la sala de reuniones de Amayadap al finalizar el seminario. negrita/Informe de Malacari/negrita Durante la reunión mantenida con la funcionaria, se evidenció nuevamente la poca claridad de la operatoria, ante las cifras cruzadas que se escucharon de la Nación y la Provincia. La directora de Forestación dio una serie de cifras de planes aprobados, pagados y en tramite, lo que disparó la intervención del subsecretario de Bosques y Forestación de Misiones, Juan Gauto, quien intentó explicar otras cifra, y deslindar responsabilidades no sobre la Nación, sino sobre los aspectos burocráticos de la operatoria y que deben ser resueltos por la autoridad de Aplicación. Malacari explicó que en Agricultura se recibieron a 15.031 presentaciones desde la vigencia de la ley 25.080 (2000-2005). «Pero sólo hay 4.191 proyectos certificados por las provincias y recibidos en la Dirección de Forestación de la Sagpya, esto significa que sólo el 27,9% han sido certificados y están en poder de la Sagpya en los últimos cinco años», explicó el gerente de Afoa NEA, José Saiz. «Peor aún, solamente fueron pagados 3.295 planes y se dieron de baja 179, desde la vigencia de la normativa. Esto implica que fueron pagados el 22% de los proyectos», agregó. De Misiones, la funcionaria detalló que tienen 2.783 planes con inspecciones, de los cuales fueron pagados 2.335 planes (un 84%). Pero en Agricultura existirían alrededor de 6.638 planes sin inspecciones, desde el año 2000. Detalló que durante el período 2000-2005, la Nación destinó a Misiones un total de 64 millones de pesos, de los cuales 39 millones fueron designados durante la gestión del secretario Miguel Campos. El conflicto se planteó cuando Esther Malacari explicó que “una de las causas de que los pagos no se efectivicen es porque las provincias no elevan los expedientes correspondientes, o porque los profesionales no presentan la documentación». La directora comentó que «hubieron casos de presentaciones realizadas en 2001, por ejemplo un Plan Agrupado de APTM -que afecta a 600 productores- que fue presentado por la Provincia en 2005, y como éste hay otros». De la misma manera, en la reunión productores presentes expresaron su preocupación por el accionar de la Provincia porque «las certificaciones que debe realizar de la campaña 2003, los delegados de Misiones recién comenzaron con las inspecciones hace pocas semanas», explicaron. negrita/Misiones exigió soluciones/negrita El subsecretario de Bosques y Forestaciones, Juan Gauto, respondió las acusaciones de la funcionaria nacional y dio la visión del Gobierno de Misiones sobre la política forestal adoptada. «Estamos realizando un gran esfuerzo para atender a los pequeños productores, y es en campo y no a mil kilómetros que se vive la presión. Esta delicada situación llevó a la Provincia a impulsa el Plan Pequeño Silvicultor para acompañar a los pequeños y resolver la cuestión de fondo con los productores de menos de 10 hectáreas, sean individuales o agrupados. ¿Qué haría si me tocara ser director de Forestación o que haría la Provincia?. Todo esto que explico Malacari con muchos números, parafernalias y embrollos, siguen complicando más una realidad que no necesita más números sino soluciones. No debiera dar tantas palabras, sino que ya es hora de hablar de los recursos que debieran entrar en juego para resolver esta situación. Con 3 millones de pesos uno arregla la situación de plantaciones de menos de 10 hectáreas, éste es el tema que debiéramos estar analizando», dijo Gauto. Claramente molesto, el funcionario expuso la interna, ya que ironizó «ella lo dijo, si no sale Nación a pagar sale la provincia. Pero a partir de que hemos tomado esa decisión comenzó desde la Nación a salir una cadena de pagos, y en buena hora que así sea. Pero no lo suficiente, porque seguimos debiendo 3 millones de pesos a los menos de 10 has», recalcó. «Cabe aclarar que cuando uno habla de políticas necesarias para el sector, no se necesitan numeritos de detalles para complicar más el tema, o pagamos o no se planta. Y este problema que se plantea debiera solucionarse con una decisión política. La Provincia ya decidió no inspeccionar de 2002 hacia atrás en menos de 10 has. Esto, si no se entendió lo digo ahora, y esto de alguna manera está obrando en expedientes desde la semana pasada en Buenos Aires. Estamos implementando la instrumentación de declaraciones juradas que expresan la deuda de los productores». Ante el anunció, Esther Malacari advirtió que desconocía la medida y que «debería ser informada por los canales correspondientes, pero le adelanto que si es así, se van a complicar las cosas», advirtió. Gauto culminó diciendo que el 2005 es un año de poca plantaciones, «la Provincia salió con PPS con una meta de 5.000 pero seguramente no llegaremos. Pero si no salimos a invertir tomando decisiones rápidas, vamos a seguir fallando en las implementación de un mecanismo que requiere decisiones de este tipo.


