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Alejandro Pérez Rodríguez puso fin ayer a una relación de 15 años El 8 de junio había abandonado la forestal, después renunció Empresas Copec y filiales. Todo esto en días clave para definir la reapertura de la planta Valdivia y tras constatar que su nombre aún genera anticuerpos en el gobierno.
Fuente: Lignum
CHILE (1/7/2005).- Alejandro Pérez, el ex gerente general de Celulosa Arauco, volvió hace una semana de Estados Unidos. Y la primera decisión que tomó tras el viaje fue dejar por entero el grupo Angelini, renunciando al directorio de Empresas Copec y a «todos los cargos de director en las sociedades filiales y coligadas» de esa compañía, como su puesto en la firma de combustibles del conglomerado. A la hora de dejar por completo las empresas de Anacleto Angelini, Pérez habría expresado que su único interés era ayudar en todo lo que pudiera a Arauco y al patriarca del grupo, «don Cleto», como le llama. Pérez dimitió a Arauco el 8 de junio, pero su salida de la empresa se pactó directamente con Angelini dos días antes. En esa fecha, la empresa también cerró la planta Valdivia por las nuevas exigencias ambientales. Pese a su renuncia, Pérez decidió en un primer momento seguir ligado al grupo a través de Copec. Pero finalmente en el directorio de Copec Combustibles primero y luego en la reunión de Empresas Copec, a las 11.30 horas de ayer, optó por dejar también esta empresa debido a que tiene una relación directa con la forestal. Trascendió que influyeron en su decisión las opiniones vertidas por el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, quien dijo que «la gente de Celco estaba un poco desubicada. Y que tiraron el elástico más de la cuenta», añadiendo que «por algo salió Alejandro Pérez». Las recientes palabras demostraron lo que este ejecutivo temía: que su ligazón con Arauco aún genera resquemores en el gobierno y que su permanencia en el grupo no ayudará a mejorar sus vínculos con La Moneda. Por estos días el brazo forestal de Angelini afronta días clave. La empresa prevé que hacia el 20 de julio las autoridades ambientales de la X Región emitan una nueva resolución ambiental respecto de la planta Valdivia, en lo que puede constituir el primer paso para la reapertura del complejo forestal, cerrada ya por 23 días, con menores ventas sobre US$ 20 millones y casi US$ 6 millones en pérdidas. En la firma no descartan que existan más escollos para reabrir el complejo sureño. Tras la salida del hombre fuerte del grupo Angelini, la empresa inició una profunda reestructuración. Además de asumir Matías Domeyko en reemplazo de Pérez, ayer se informó que Gianfranco Trufello fue nominado gerente de finanzas, cargo que antes tenía Domeyko. Además Charles Kimber, a cargo de las comunicaciones, está reforzando su equipo de relaciones públicas de las plantas Itata y Valdivia. Nuevas hipótesis en Valdivia Aunque a ojos de la opinión pública la planta Valdivia es culpable de la muerte y migración de cientos de cisnes de cuello negro en el río Cruces, ayer el doctor Carlos Ramírez del Instituto de Botánica de la Universidad Austral precisó que el luchecillo, principal alimento de las aves, podría haber desaparecido del ecosistema debido a la alta radiación ultravioleta detectada en la zona. Acotó que entre septiembre y marzo de este año los niveles de radiación fueron en 80% de los días superiores al nivel normal. «La radiación pudo haber quemado al luchecillo», dijo el investigador, quien acotó que sería esta la primera prueba de los efectos nocivos del calentamiento global. Bonistas de Arauco inquietos por Valdivia (Recuadro) La planta Valdivia fue financiada en gran parte mediante emisiones de bonos, las que totalizan a la fecha US$ 1.457 millones. Y según dijo un ejecutivo que conoce del proceso, hace tres semanas tenedores de estos bonos manifestaron su preocupación por lo que sucedía con el complejo forestal sureño y por cómo esto podía afectar la rentabilidad de su inversión. Aunque entonces se habló de un rescate anticipado de bonos, esto no prosperó. Charles Kimber, gerente comercial y de comunicaciones de Arauco, dijo que «como empresa estamos en permanente contacto con los inversionistas y con las agencias de rating, los que están tranquilos con la situación de Valdivia y entienden que aquélla no tiene ninguna repercusión en la calidad crediticia de la empresa». El ejecutivo agregó que «la transacción de los bonos -como instrumentos de inversión- en los mercados no reviste ninguna novedad. De hecho, el precio no ha registrado ninguna variación significativa», lo que fue confirmado con tenedores locales, quienes dicen que ahora hay apetito en el mercado por estos papeles. Fuente: La Tercera


