Frente al avance de las regulaciones ambientales y las exigencias de sostenibilidad en los mercados globales, la trazabilidad de las fibras forestales se convierte en un factor de compra decisivo. El sistema PEFC Argentina expone cómo la certificación forestal se transforma en un activo de reputación y acceso comercial para las empresas de consumo masivo.
Fuente: PEFC Argentina
BUENOS AIRES (20/8/2026).— La era en la que las decisiones de abastecimiento de packaging se basaban exclusivamente en el costo por unidad, el desempeño mecánico o la logística de distribución ha quedado atrás.
En el comercio internacional y en las grandes cadenas de consumo, la variable determinante hoy se traslada al origen: las marcas necesitan verificar de dónde provienen las materias primas, cómo fueron gestionadas y con qué respaldo documental cuentan para acreditarlo.
La entrada en vigencia del Reglamento Europeo sobre Envases y Residuos de Envases (Packaging and Packaging Waste Regulation, PPWR) ratificó este cambio de era. El mercado ya no exige únicamente empaques reciclables o reciclados; exige trazabilidad integral y prueba de un manejo forestal responsable desde el origen.
En este escenario, el packaging se ha transformado en una plataforma de reputación, transparencia e información estratégica para las áreas de Compras Sostenibles y criterios ESG (Environmental, Social, and Governance).

Trazabilidad: del diseño del envase al origen en el bosque
La tendencia global apunta a empaques diseñados para la economía circular, basados en recursos renovables y respaldados por sistemas digitales de monitoreo de cadena de custodia.
«Las empresas ya no preguntan únicamente si un envase es reciclable. Quieren saber de dónde provienen las fibras, cómo fueron obtenidas y qué evidencias respaldan esas afirmaciones. La trazabilidad pasó a formar parte del proceso de compra y la certificación PEFC aporta justamente esa información verificable que hoy demandan los mercados internacionales», señala Florencia Chavat, directora ejecutiva de PEFC Argentina.
En la Argentina, el esquema de certificación PEFC alcanza actualmente las 380.692 hectáreas bajo gestión forestal sostenible, distribuidas en cuencas productivas de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe.
Esta superficie está amparada por diez certificados activos —cinco individuales y cinco grupales— que integran a corporaciones y a pequeños y medianos productores en una misma plataforma de acceso al mercado exportador.

LA CADENA CELULÓSICO-PAPELERA Y EL PACKAGING EN ARGENTINA
Superficie certificada PEFC | 380.692 hectáreas (Misiones, Corrientes, etc.)
Producción de papeles para empaque | 1,18 millones de toneladas anuales
Estructura industrial del sector | 849 empresas registradas
Impacto en el empleo | +32.500 puestos de trabajo directos
Estándar de sostenibilidad | Certificación de Cadena de Custodia PEFC
Impacto en la matriz productiva nacional
El impacto de este cambio normativo no es ajeno a la industria nacional. De acuerdo con datos de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), la cadena forestoindustrial argentina produce anualmente 1,18 millones de toneladas de papeles para embalaje, movilizando a 849 empresas y generando más de 32.500 empleos directos.
La certificación forestal de cadena de custodia garantiza que el papel, el cartón, las etiquetas y los pallets de madera provengan de bosques cultivados donde se respeta la biodiversidad, la legislación laboral y las comunidades locales, blindando a las empresas frente a riesgos reputacionales o barreras para-arancelarias.
Para las gerencias de abastecimiento y sostenibilidad, elegir insumos celulósicos con sello PEFC trasciende la responsabilidad ambiental: se trata de una estrategia de mitigación de riesgos regulatorios y de valorización de marca.
Al integrar fibras de origen sostenible verificado, las compañías aseguran su presencia en las cadenas de suministro globales más exigentes, demostrando que la transparencia sobre los recursos naturales es, en última instancia, un requisito no negociable para hacer negocios en el siglo XXI.



