El proyecto, liderado por el ingeniero agrónomo Miguel Campos junto a un grupo inversor, iniciará operaciones en julio en Comandante Andresito. Apuesta a la sustitución de importaciones, la diversificación de la agricultura familiar y el mercado global de créditos de carbono. Generará unos 50 puestos de trabajo directos, y cuenta con una superficie de 100 hectáreas plantadas de bambú con plantines de una especie de la India. Se presenta como una oportunidad de alternativa económica complementaria para los productores de Andresito y San Antonio bajo un modelo de triple impacto, señaló el ministro de Industria de la provincia, Federico Fachinello.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
MISIONES (17/6/2026). El sector productivo del litoral argentino se prepara para el desembarco de su primera planta de biochar (biocarbón) elaborada a partir de caña de bambú, un desarrollo radicado en la localidad misionera de Comandante Andresito. La iniciativa, encabezada por el ingeniero agrónomo Miguel Campos en alianza con inversores fiduciarios, contempla un desembolso inicial de 2,5 millones de dólares y prevé encender sus motores el próximo mes de julio. Este complejo fabril generará cerca de 50 puestos de trabajo de forma directa, además de dinamizar el empleo indirecto en la región.
Actualmente, el proyecto cuenta con una base de 100 hectáreas para la plantación de bambú, con especies originarias de la India. Estos plantines fueron reproducidas mediante técnicas de micropropagación en laboratorios especializados de Córdoba y Entre Ríos.
Según destacó el ministro de Industria de Misiones, Federico Fachinello, el establecimiento representa una oportunidad económica complementaria de alto valor para los productores de Andresito y San Antonio, bajo un esquema de triple impacto que promueve un modelo de desarrollo sustentable con proyección nacional.
Innovación industrial sobre la Ruta 101
La zona norte de la provincia se perfila hacia una transformación estructural de su matriz agroindustrial gracias al procesamiento del bambú para la obtención de biocarbón de alta calidad. El emprendimiento privado transita en estos días la fase de calibración y ajustes técnicos finales en sus equipos para garantizar el inicio formal de las actividades en julio.
La planta fabril está estratégicamente ubicada sobre la Ruta Nacional 101, a escasa distancia de la Ruta Provincial 24 y a solo 20 minutos del casco urbano de Comandante Andresito, en sentido hacia San Antonio.
En términos de capacidad operativa, el plan de producción inicial proyecta procesar entre 600 y 800 toneladas de carbón activado, sumado a un volumen superior de biochar, un insumo que adquiere un protagonismo creciente en los mercados ambientales globales de largo plazo.
En la fábrica, producirán ácido piroleñoso (muchas veces llamado vinagre de bambú o vinagre de madera) es uno de los subproductos más interesantes y valiosos de la producción de biochar.
Básicamente, es el «humo líquido» condensado que se genera durante la pirólisis (el proceso de calentar el bambú a altas temperaturas en ausencia de oxígeno para convertirlo en carbón). En lugar de liberar ese humo a la atmósfera y contaminar, la tecnología de la planta industrial lo captura, lo enfría y lo transforma en un líquido marrón oscuro, de olor ahumado muy penetrante. Este líquido contiene más de 200 compuestos orgánicos naturales (como ácido acético, fenoles y alcoholes)
Por otra parte, el biochar es valorado por su aptitud para almacenar carbono durante siglos en el suelo y optimizar la productividad agrícola, se posiciona a nivel internacional como una de las herramientas más eficientes para estructurar créditos de carbono de alta integridad.
Dentro del mercado de remoción de carbono (carbon removals), esta tecnología sobresale por su estabilidad, trazabilidad y propiedades físicas únicas: su estructura porosa eleva la retención hídrica y de nutrientes en las napas productivas, al tiempo que regula el pH de la tierra, consolidándose como un recurso estratégico para mitigar los efectos del cambio climático y sostener la agricultura biológica.
Andresito en el mapa del desarrollo sostenible
“Este es un proyecto que tenemos desde hace muchos años, pero no conseguíamos el financiamiento necesario. Finalmente, logramos superar esa etapa constructiva ante el marcado interés del mercado en este tipo de desarrollos de bioproductos. Así, conformamos un grupo inversor fuera de la provincia a través de un fideicomiso, apostando por una planta que será pionera en la producción combinada de biochar, carbón vegetal y ácido piroleñoso en todo el Litoral Argentino”, expresó el ingeniero Miguel Campos, en diálogo exclusivo con ArgentinaForestal.com desde Buenos Aires.
El especialista puntualizó que el plan macro está estructurado para consolidar una cuenca integrada de biomasa de bambú y carbón activado, mientras que en una segunda instancia operativa se avanzará en la manufactura de elementos totalmente biodegradables.
Campos detalló que el abastecimiento primario está cubierto por las 100 hectáreas implantadas entre los municipios de Andresito y San Antonio.
“Los plantines corresponden a una especie seleccionada de la India. Importamos inicialmente 10.000 plantas madre, las cuales multiplicamos en biofábricas de Córdoba y Entre Ríos hasta alcanzar los 100.000 ejemplares que hoy están en suelo misionero. El objetivo es arrancar la producción, y las puertas están abiertas para todos los productores locales que deseen sumarse aportando materia prima. Estamos coordinando acciones junto al ministro Federico Fachinello para impulsar una cuenca complementaria que diversifique las chacras, aprovechando el fuerte sello de origen que ya distingue a Andresito”, detalló el empresario.
En relación a la mano de obra para la cosecha, Campos ponderó las habilidades rurales de la región: “Si algo domina con excelencia el tarefero local es la eficiencia en el corte y manejo de hojas. Gran parte del conocimiento empírico adquirido en la zafra de la yerba mate se capitalizará de forma directa en la recolección del bambú. Esa destreza fue un factor determinante para radicar la industria en Andresito, un municipio que ya posee experiencia en denominaciones de origen, un requisito indispensable para los mercados internacionales de agroalimentos”.
La meta comercial prioritaria de la compañía se enfoca en abastecer con fluidez a los segmentos industriales nacionales que hoy dependen exclusivamente de la importación para abastecerse de estos derivados maderables.

Una alternativa rentable frente a la coyuntura tradicional
El potencial de la actividad parece prometedor. En momentos donde los márgenes de rentabilidad presionan a los sectores tradicionales como la forestación convencional, la yerba mate y el té, el bambú surge como una alternativa financiera viable para atenuar los ciclos económicos de las familias agrícolas.
Las óptimas condiciones de suelo y el microclima de Andresito y San Antonio facilitan un esquema de cultivo intensivo, predecible y continuo en el tiempo, lo que fortalece el arraigo rural y la estabilidad macroeconómica en la frontera norte de la provincia.
El ministro de Industria ratificó el acompañamiento institucional tras recorrer las instalaciones de la nueva planta: «El camino para el crecimiento de Misiones es la industrialización de nuestras materias primas. Por eso, celebramos esta nueva inversión que, además de generar muchos puestos de trabajo directos e indirectos en la zona norte, se convierte en una solución concreta para que los pequeños productores locales también tengan acceso a un cultivo de alto valor agregado y proyección a largo plazo», sostuvo Fachinello.
El complejo operará alineado a metodologías corporativas de triple impacto, balanceando los rendimientos comerciales con la responsabilidad social y la mitigación ambiental. En el plano de los recursos humanos, la firma capacitará técnicamente a los residentes del área en la manipulación y operación de maquinaria industrial.
Con un presupuesto ejecutado que supera los 2,5 millones de dólares, Campos reflexionó sobre la escala del proyecto:
“A niveles industriales globales puede parecer una inversión acotada, pero su valor social y ambiental es enorme. Generaremos un circuito de sustitución de importaciones clave para el país y daremos empleo directo a cerca de 50 personas: 15 operarios técnicos asignados a la planta fabril, 10 operarios dedicados a las tareas de campo y cosecha, más todo el personal integrado a la logística y servicios derivados”.
Por el flanco ambiental, las plantaciones masivas de bambú destacan por su sobresaliente tasa de fijación de gases de efecto invernadero, brindando un servicio ambiental neto al ecosistema de la provincia. De esta manera, con los ensayos de maquinaria en su tramo final, la localidad de Comandante Andresito se posiciona para inaugurar un polo tecnológico que modernizará el perfil industrial de la región.
Este tipo de inversiones, coordinadas con las políticas de promoción del Gobierno de Misiones, buscan situar a la vanguardia del desarrollo del biochar a la Argentina, transformando subproductos de biomasa en recursos críticos para recomponer suelos degradados, capturar carbono de manera verificable y generar retornos tangibles para las economías regionales y los sectores industriales de exportación.
Noticia relacionada
Biocarbón: el “oro negro” que gana protagonismo en el mercado de carbono de largo plazo








