Desde las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias – que nuclea a unas 50 entidades gremiales empresarias y rurales del país- la ley sancionada por la legislatura misionera que establece la prohibición gradual del uso del glifosato en un periodo de dos años desde su puesta en vigencia, fue considerada como “un ataque a la producción y un perjuicio contra el país”.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
Fuente: Con información de la FARM, CRA, Bicho de Campo y La Nación
BUENOS AIRES y MISIONES (23/6/2023).- La postura de las entidades gremiales fueron dadas a conocer este viernes, a través de un comunicado de prensa, en la que cuestionaron que “no solamente no fuimos consultados, sino que tampoco nos permitieron participar en la Comisión a pesar de haber insistido permanentemente, lo que demuestra un autoritarismo total y ausencia de diálogo», indicaron desde las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
En el documento, agregaron que la normativa tendrá un impacto negativo, advirtiendo que «las principales cadenas agroindustriales se verán perjudicadas, generándose mayores costos, caídas en la producción, dificultades para certificar bajo estándares internacionales y con ello, restricciones en los mercados comerciales internacionales, con impacto directo en el empleo y la actividad económica, entre otras consecuencias».

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La forestación, un ejemplo de uso correcto de los fitosanitarios
Desde la CRA expusieron a la actividad forestal como un ejemplo de buen uso de los productos fitosanitarios, entre ellos el glifosato: «Solo para dimensionar, Misiones tiene una superficie de 257.300 hectáreas certificadas en Manejo Forestal Sostenible bajo estándares internacionales, representando más del 60% de la superficie total forestada en la provincia. La implementación de estos estándares internacionales garantiza buenas prácticas en el uso y manipulación de todos los fitosanitarios». «El glifosato permite la conservación de suelos teniendo en cuenta las pendientes del mismo ya que permite cultivar sobre él, manteniéndolo cubierto sin que aparezcan malezas», indicaron.
Finalmente, desde la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias remarcaron que “la medida se sancionó sin una base técnica, ni aval científico». «Entendemos esto como un embate a la producción, atentando contra lo que necesita nuestro país, más desarrollo económico para construir una nueva Argentina con mayores posibilidades», subrayaron en el comunicado.
“El glifosato es hoy en día la mejor alternativa que asegura a los productores el control eficiente de malezas, y acompañado con el uso correcto, es un fitosanitario aprobado por SENASA”, indicaron en el documento rubricado por 50 entidades, entre ellas, la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM), la Federación de Cooperativas de Misiones, la Sociedad Rural de Misiones, la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias (Red BPA), la Federación Argentina de la Ingeniería Agronómica (Fadia), la Asociación Rural Yerbatera Argentina (ARYA), la Federación de Distribuidores de Insumos Agropecuarios (Fedia), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), Coninagro y Asociación Forestal Argentina (AFOA).

Reacción de dirigentes rurales de Misiones
Por otra parte, desde Andresito el productor Dario Bruera, presidente de la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM), explicó al diario La Nación que “el glisofato es una herramienta que utilizamos en determinados momentos para controlar y combatir las malezas, nos permite optimizar nuestra producción y reducir costos. Por eso, esta medida provocará una disminución de la producción por unidad productiva o un encarecimiento, ya que no existe un producto sustituto y alternativo aprobado y debidamente registrado que sea igualmente efectivo y a los mismos valores”.
Según el dirigente, esta ley causará un incremento en el costo de producción que “podría superar el 100%” en las actividades que dependen del herbicida. Advirtieron que a largo plazo existe el riesgo de “una duplicación en el precio de los productos”.
Según el dirigente, esta ley causará un incremento en el costo de producción que “podría superar el 100%” en las actividades que dependen del herbicida. Advirtieron que a largo plazo existe el riesgo de “una duplicación en el precio de los productos”.
El ruralista señaló que existen entre 40.000 y 50.000 productores en la provincia y se cultivan alrededor de 600.000 hectáreas entre diversos productos. Misiones es reconocida por ser una de las principales regiones productoras de yerba mate, con aproximadamente 230.000 hectáreas, según indicó. Además, el cultivo de té, tabaco y mandioca también desempeñan un papel importante. Y la provincia cuenta con una extensa área de bosques nativos, lo que convierte a la producción forestal en un sector económico significativo.
“Este aumento en los costos, ya sea a través de la adopción de labores manuales o debido a una reducción en el rendimiento por unidad productiva, colocará a los productores misioneros en una situación desfavorable en comparación con otras provincias que aún tienen la posibilidad de utilizar el glifosato”, reclamó Bruera. “En el corto plazo, los pequeños y medianos productores serán los más afectados, y muchos de ellos podrían enfrentar dificultades para mantener su producción y, eventualmente, podrían extinguirse”, agregó.
Por otro lado, advirtió que, en lugar de utilizar esta herramienta tecnológica para el control de malezas, será necesario recurrir a labores culturales de tipo mecánico. “Estos métodos mecánicos implican dejar el suelo descubierto, lo cual, considerando el régimen pluviométrico, las pendientes y la topografía de la región de Misiones, podría tener consecuencias catastróficas en términos de erosión hídrica y pérdida de suelo”, manifestó.
“Lo que más duele y molesta es la prohibición. Misiones es una provincia geográficamente chica, pero tiene más de 1500 kilómetros de frontera con países y otras provincias donde sí se vende el glifosato. Prohibir la venta y comercialización va a hacer que haya contrabando o uso de agroquímicos en negro, que los productores adquieran sin orientación técnica, y eso es grave”, indicó.
Remarcó el dirigente que el glifosato fue aprobado en la Argentina por el Senasa y cuenta con la autorización también en más de 160 países.
En 2015, un documento del Centro Internacional de Investigación del Cáncer (IARC), un ente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), catalogó al glifosato como “probablemente cancerígeno”. No obstante, al año siguiente la FAO y la misma OMS consideraron “poco probable” que el producto sea cancerígeno. El producto es una práctica habitual para la producción.
Por su parte, Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), también se manifestó en contra de la ley. “Vemos con preocupación lo que está pasando en Misiones, donde se sanciona una ley que prohíbe el uso de productos que se utilizan en otras provincias y también, en otros países. Entendemos esto como un embate a la producción, que atenta contra lo que necesita nuestro país: más desarrollo económico para construir una nueva Argentina con mayores posibilidades”, remarcó.
En esa línea, Gabriel Montiel, director del Distrito 8 Misiones y Corrientes de la SRA, dijo que nunca fueron consultados al respecto. “La Legislatura tomó una decisión que no representa los intereses de la provincia. Los productores misioneros vemos con preocupación estas regulaciones que nos dejan al margen del país, como si fuésemos una isla”, aseguró el dirigente.



