Bosque Atlántico | Identificaron 155 ejemplares de Loro Pecho Vinoso, monumento natural y especie en peligro de extinción en Misiones

Entre los días 22 y 24 de abril, se llevó adelante un nuevo trabajo para el conteo anual de la especie de Loro Pecho Vinoso en la provincia, una especie en peligro de extinción y endémica del Bosque Atlántico, y reconocida entre las aves como Monumento Natural de Misiones. Este número identificado es el máximo de aves que se contaron al mismo tiempo entre los diferentes sitios, pero es muy probable que existan más ejemplares en otras localidades.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

Fuente: Aves Argentinas. Programa Bosque Atlántico

 

MISIONES (22/6/2022).- El resultado de un relevamiento que se llevó adelante con la coordinación de la Fundación Aves Argentinas, a través del Programa de Bosque Atlántico, y el apoyo del Proyecto Pino Paraná, se dio a conocer en Misiones: identificaron 155 ejemplares de Loro Pecho Vinoso, monumento natural y especie en peligro de extinción en la provincia.

Los profesionales y observadores voluntarios convocados que participaron del trabajo, lograron identificar, al menos, 155 ejemplares en la región centro este de la provincia.

Foto: Sergio Moya

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¿Por qué se realiza el conteo ?

El Loro Pecho Vinoso es una especie en peligro de extinción y endémica del Bosque Atlántico. Los conteos permiten monitorear cuántos ejemplares hay dentro de su rango de distribución en Argentina. De esta forma, detectar si la cantidad de loros está aumentando, se encuentra estable, o disminuyendo y así, ayudar en la toma de acciones para su conservación.

 

¿Por qué está en peligro?

Los Loros Pecho Vinoso están amenazados por el tráfico ilegal y por la poca oferta de nidos para reproducirse.

Esta especie, requiere de huecos para nidificar que solo se encuentran en grandes árboles, lo que significa que un monte en recuperación, con árboles jóvenes, puede darle alimento pero no siempre la posibilidad de reproducirse.

Entre las diversas  causas que llevaron a esta especie a ésta situación, las más graves son:

-La destrucción de su hábitat. Con el objetivo de ganar tierras para la ganadería y la agricultura en Brasil y Paraguay fue devastada aproximadamente el noventa por ciento de la extensión de la Selva Atlántica.

-La explotación selectiva de las especies nativas maderables, disminuye las posibilidades de nidificación. En tanto que en Misiones se conserva aún casi el cincuenta por ciento de su extensión original, más de seiscientas mil hectáreas, aunque fraccionadas y con un mosaico de explotaciones agrícolas (generalmente de subsistencia) y forestales en su extensión.

-El fraccionamiento de la tierra en parcelas dedicadas a la actividad humana, con capueras y pequeñas extensiones de selva, especialmente con parches de pino Paraná (especie ésta que utilizan para pernoctar, nidificar y alimentarse) en proximidades de los sitios habitados son sus lugares de permanencia en la actualidad, tal vez atraídos por la oferta abundante de fruta que brindan los árboles exóticos plantados. Así se lo puede ver a menudo posados árboles ubicados en las chacras y poblados. Con el consecuente riesgo.

Si bien, en la zona en que se localizan existen áreas protegidas, no son suficientes para su cabal protección. Sus hábitos hacen que se desplacen diariamente en busca de alimentos y no permanecen dentro de esas áreas.

-Tráfico ilegal de fauna. En la actualidad el tráfico ilegal de fauna es uno de los mayores problemas para la conservación de las especies silvestres. Mediante Ley XVI – 127, de agosto de 2019, el loro vinoso ha sido declarado monumento natural provincial y en consecuencia su captura, transporte, comercialización y tenencia se encuentra prohibida. También se encuentra incluida en la lista de especies cuyo tráfico está prohibido por convenios internacionales (CITES Apéndice I que incluye todas las especies en peligro de extinción), aun así son cazados y vendidos como mascota.

Para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) se encuentra clasificada como “En peligro” de extinción, incluida en la “Lista roja de las especies amenazadas” conocida también como el Libro Rojo de las Especies.

¿Quiénes participan del conteo?

Los equipos técnicos de Aves Argentinas y del Proyecto Selva de Pino Paraná junto a más de 30 personas voluntarias. Familias en las chacras, estudiantes de la Tecnicatura de Guardaparque del San Pedro, Clubes de Observadores de Aves, personal técnico del Ministerio de Ecología de Misiones y la Administración de Parques Nacionales.

A esto, hay que sumarle la participación de la Universidade do Río Grande do Sul que realizó el conteo en Brasil, en localidades vecinas a Argentina.

Por otro lado, las instituciones expresaron su agradecimiento a las escuelas N°613 y N°253, de Tobuna y Paraje Alegría, que permitieron utilizar sus instalaciones y acompañar esta iniciativa.

Foto: Sergio Moya

¿Cuántos Loros Vinosos contamos?

Este año pudimos sumar 155 loros entre los diferentes puntos de conteo. Este número es el máximo de aves que se contaron al mismo tiempo entre los diferentes sitios, pero es muy probable que existan más ejemplares en otras localidades.

¿Cómo podemos ayudar a su conservación?

Dejando prosperar los nidos que encontremos, no sacando los pichones y conservando los grandes árboles que le dan refugio.

El loro vinoso nidifica habitualmente entre septiembre y diciembre, construye sus nidos en huecos de árboles originados tanto por desprendimientos de ramas, como los producidos por pájaros carpinteros (con frecuencia en ejemplares de pino Paraná o araucaria, cancharana, persiguero, anchico colorado y grapia), generalmente entre diez y veinticinco metros de altura, pone entre tres y cuatro huevos de color blanco. Los tucanes pico verde y las comadrejas overas han sido identificados como depredadores de huevos y pichones de loro vinoso.

Contar sobre su historia a amigos y familiares también es una forma de ayudar a la especie.

Foto: Julián Marquez 

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