El precio de la madera de bosques implantados

Por Jorge Pujato (*)

 

MISIONES (25/8/2020).- Se creó un Instituto Forestal de Misiones. Se reactivaron las reuniones (virtuales) de la Comisión Forestal Asesora de la Ley 25.080, prorrogado bajo la Ley 27.487, o ahora llamada “Mesa Nacional Forestal” (Comisión Asesora sería lo legal, según establece la normativa).

Un tema que anda dando vueltas como “prioritario” es el precio del raleo. No sabemos de dónde salió como “prioridad”, pues, para los miembros de AFOME (Asociación Forestal Mesopotámica), en la actualidad la mayores preocupaciones están puestas en el precio del rollo aserrable (y su “hermano mayor”, el debobinable).

Otra gran preocupación del sector primario es la regulación de pagos de planes atrasados del régimen de promoción, en su mayor parte debido a las ineficiencias que se presentan en la oficina de “Ordenamiento Territorial”.

Como no hay expectativas de nuevas plantaciones forestales, desde AFOME se propuso en esos espacios mencionados, mejorar lo ya plantado impulsando en forma URGENTE  un “Plan de Podas”, sobre el cual venimos insistiendo, “como UNICA alternativa”, desde hace casi dos años.

Pero volviendo al tema de “costos y precios forestales”, es un tema de larga data. Para aclarar, en la presente columna, recordaré como Ingeniero Forestal en forma personal, hechos que han pasado en los últimos casi 50 años en la actividad.

Los primeros costos forestales eran difundidos en la provincia en los Boletines de la Asociación Forestal de Misiones, Eldorado, década de 1970. En el inicio de la década de 1980, desde INTA buscamos datos de estructuras de costos, pero no encontramos datos oficiales basados en estudios. Sin dudas deberían existir, pues la ley 21.695 de promoción forestal, que había reemplazado al decreto 465 de promoción por desgravación impositiva, otorgaba montos fijos.

Pero no encontramos datos que nos satisficieran. Los intentos de hacer un estudio de costos propio, chocaron contra la muralla de la inoperancia del “Dpto. de Economía” de INTA Cerro Azul. Los datos forestales, de todo tipo, fueron (y siguen siendo) de terror.

En el Ministerio de Ecología, en la Dirección de Bosques, a finales de la década 1980, hicimos uno con el Ing. Cesar Sherrard, tomando en parte datos del trabajo que habían realizados los profesionales Efigenia Gauto y Roberto Bobadilla, entre otra información que recabamos.

Con César Sherrard ya veníamos haciendo varios trabajos de datos forestales; consumo de madera, costos, superficies forestadas, etcétera. Eso molestó a la gestión del ex ministro Loik León y nos echaron.

En 1988, y ante una supuesta demanda similar a la que se presenta en la actualidad, de quejas por los bajos precios de los productos forestales primarios, se crea una “Comisión Provincial de Costos y Concentración de Precios”. Luego de varias reuniones en Eldorado, se hace un informe de tiempos operativos de plantación, maquinarias, etcétera, esfuerzo que, lógicamente, no tuvo resultado alguno en la práctica (participamos González y Kozarick por FCF; José Saiz por AFOA; Báez y Pujato por Ecología, entre otros).

A fines década 1990, con motivo de la sanción de la Ley 25.080, se hacen planillas de costos de plantación para todo el País, tomando la matriz que desarrollamos para la Mesopotamia (NEF, Núcleos de Extensión Forestal, Proyector Forestal de Desarrollo, DPF de la Nación). En Entre Ríos y Corrientes no hubo problemas, pero en Misiones, siguiendo la metodología implementada 10 años atrás, no se consideró el costo del desmonte, que si se puso para el NOA; por eso, los “costos forestales de plantación” adoptados por la Nación, son sensiblemente más altos para Jujuy, Salta y Tucumán que para Misiones, a pesar de ser situaciones similares.

En Misiones y Corrientes también hubo problemas por diferencias muy notables “arroyo Chimiray por medio”, luego se estableció una zona “buffer” en el norte de Corrientes que creaba más problemas aun, y ahora sigue con problemas para diferenciar entre “zona de campo y zona de monte” en Misiones.

Increíble, problemas con 20 años de arrastre, aun no solucionados a pesar de lo fácil que sería hacerlo… por quienes conocemos del tema.

La estructura de costos de forestación para Misiones fueron actualizadas en el “Foro Forestal de la Mesopotamia” ya en el siglo XXI con datos aportados por varias empresas y el NEF, especialmente por la ing. María Inés Aguilar, planilla que con algunas modificaciones difunde el COIFORM (Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones) en forma periódica y actualizada en pesos hasta la actualidad entre sus profesionales.

La estructura de costos para Entre Ríos y sur de Corrientes, sigue vigente y la publica cada tanto el INTA Concordia (no confundir con planilla de precios forestales).

Bien, entonces se conocen tiempos operativos de forestación (mano de obra y maquinarias; también insumos), que se pueden traducir en costos. Normalmente se difunden actualizando los valores por inflación. Como se detalló, algunos datos hay que revisarlos.

Hay también numerosa información en cartillas de reuniones de los Consorcios Forestales de Misiones y Norte de Corrientes, aunque son datos de escasa difusión, solo entre los participantes.

Tanto INTA Concordia como el COIFORM, con base en Eldorado, distribuyen periódicamente boletines de precios forestales, siendo de púbico acceso el de INTA Concordia. En síntesis, hay información de diferente tipo y calidad, restringida o pública, pero de alguna manera “la hay”.

¿Cuál es el valor de la materia prima?

El problema es entonces ¿cuál es el valor de la materia prima?. Porque a los costos, se suma la ganancia que desea obtener el forestador. Y con las variantes de tipo y calidad del producto, más los costos variables: tipo de caminos, distancia, tipo de terreno, etcétera. Y, por supuesto, la oferta y demanda.

Respecto a esto último, no debemos olvidar que se forestó en la Mesopotamia como para abastecer a dos o tres grandes fabricas de celulosa, las que, default de 2002 mediante, se instalaron finalmente en Uruguay y Brasil. Tampoco, a nivel internacional nos perdonan el irracional ataque del país a Botnia y la Republica Oriental de Uruguay por la inversión en Fray Bentos.

Las usinas eléctricas a biomasa forestal que se están construyendo en Corrientes equivalen en consumo similar a una fábrica de celulosa. Pero en Misiones solo se está construyendo una pequeña en el sur.

Regresando, nuevamente, al tema “costos y precios”, en la zona sur de la Mesopotamia, a través del Boletín de Precios de INTA Concordia, se toman como referencia los valores de “madera en pie”, o sea, sin influencias de costos variables (apeo, extracción, carga y flete). En cambio, en la zona norte de la misma región, son comunes referencias precios “puesto en aserradero”, o de algunas empresas “puesta sobre camión”. Eso introduce variables que dificultan las comparaciones.

Antes de seguir, una anécdota. Mediados década 1990, me invita el dueño de un aserradero a tasar una forestación en Ruta 4, entre Alem y cercanías de San Javier. Cuatro acompañantes, el dueño, el administrador, un conocido agente inmobiliario y el maderero. Lote con forestación de Pinos de 325 ha, cuarta parte de una superficie mayor que habían forestado, como asociación, cuatro empresas afines, aprovechando facilidades del decreto 465 (desgravación impositiva). Plantación de unos 18 años, alta densidad, sin poda ni raleos. Valué en $1.400 a 1.500 la ha (época del “uno a uno”).

El dueño, muy enojado dice: “Vieron que forestar no es el negocio que nos dijeron. Nos mintieron. Casi 20 años y solo vamos a recuperar el dinero que pusimos para plantar”.

Caminé guiándolos a hacia donde quería llevarlos: Salir del monte, y ver el sitio adyacente, donde otro de los propietarios ya había talado casi toda la forestación, y solo quedaba visiblemente unas 25 ha con árboles aun en pie.

Les dije: “Lástima que no hicieron poda y raleo”. El administrador responde: “Ofrecieron hacerlo, pero querían llevarse todo el material que sacarían sin pagarnos nada. Lógicamente no aceptamos”.

Ante este comentario, agregué: “Lástima, deberían haberlo hecho. Sus ex socios y vecinos si lo hicieron. ¿Ven ese rodal que queda aún en pie de la plantación de la empresa “X”, y que formaba parte de esta forestación? Solo que ahí si hicieron manejo de raleo y poda, y ahora están sacando más de 400 tonelada de rollo por hectáreas. Esa forestación vale en pesos 4.500 la hectárea. Tres veces más que la de ustedes. Eso por no hacer el raleo, perdieron ¡¡un millón de dólares!!”…

El propietario, ya totalmente desencajado se volvió hacia el administrador “¡¡¿¿Por qué no me avisaste??!!”, el pobre tipo, encogiendo los hombros y agachando la cabeza: “Me acabo de enterar”.

Si bien es una anécdota vieja, es un ejemplo válido para TODA la actividad forestal. Y es parte de nuestra lamentable actualidad.

 

Manejo forestal y rentabilidad

Hay bastante información de cómo manejar las plantaciones. Trabajos iniciados hace medio siglo atrás por el recientemente fallecido INGENIERO Alejandro Larguía en INTA (los evaluamos en 1981 con el Ing. Marlats). Información dispersa, pero existe. Se entiende que al menos los Ingenieros Forestales deben conocerla y deberían difundirla (sé que es un tema muy difícil).

El otro tema es costos y rentabilidad. Además de los informes de INTA Concordia sobre rentabilidad (reitero, no confundir con los boletines de precios de la misma institución), hay datos de reuniones forestales de acceso libre, reuniones de consorcios forestales, etc.

Opino, y opinamos entre los miembros de AFOME, que el precio del raleo tiene muchas variables para poder ser calculado como prioritario, pues el objetivo principal de los forestadores independientes, es el rollo grueso, para aserrar, y más grueso aun, para debobinar. Tema claramente expuesto en una reunión virtual organizada desde UTN de Concordia, el 20 de agosto 2020, con el aporte de datos concretos, por técnicos de una empresa que tiene decenas de miles de hectáreas forestadas en la Mesopotamia.

Una forma muy simple de calcular el valor de la madera, al estilo de los remiseros, que calculan el costo del viaje multiplicando lo que gastan en combustible, por “X”.

Entonces, cálculo simple. Costo de plantación multiplicado por 4 para una plantación que tenga mínimo unas 350 tn/ha de rollos en el momento de la tala. El costo de forestación hoy es de $ 90.000 según fuente de referencia del  COIFORM.

Entonces, $90.000 x 4= $ 360.000 /ha. Unos pesos mil la tonelada ( $ 1.000/tn.). Se reitera: pesos trescientos sesenta mil la hectárea ( $ 360.000/ha ). Monte en pie. Precio orientativo.

Por supuesto, se reitera, es un precio orientativo. Cálculo realizado con una Tasa del 10 % anual. Pero, hay infinitas formas de estimar costos y rentabilidad, y siempre se discutió que tasa aplicamos, si 7%, 10% o más alta.

Esta el juego de oferta y demanda. Pero NUNCA podemos aceptar el abuso que paguen valores tan ridículos como $ 30.000/ha…. Gastar $ 90.000 en plantar, esperar 18 años, y vender apenas por un tercio del costo de plantación. Es algo obsceno.

Recomendamos leer el boletín de precios de INTA Concordia, si bien son para Eucaliptos, debería servir de referencia. (Hay algunos pocos datos sobre Pinos). Es de libre difusión. Se puede consultar por internet en la página de ese organismo.

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Reflexiones finales

En síntesis ¿qué es lo que hay que hacer?. Tal como hicimos desde AFOME varios años a partir del 2003, difundir los precios de la materia prima que publica INTA Concordia. Que todos los productores se enteren de lo que vale su esfuerzo y tiempo en otras zonas. Dejar que el mercado responda por sí mismo.

Y si hay problemas de mayores costos en Misiones, por impuestos abusivos y medidas inconstitucionales (las mal llamadas “tasas”, aduana interna, cobro anticipado de impuestos, etcétera), pues, que salgan a la luz, que se determine las verdaderas causas,  pero que el sector primario deje ser la variable de ajuste.

Respecto al raleo, promover la instalación de  algunas usinas eléctrica a biomasa forestal en la Ruta Nac. 14, para reemplazar en parte a las actuales a gasoil.  Al haber mayor demanda, que se sumaría a la de Virasoro, el precio de  la materia prima para leña, subirá solo.

 

 

(*) Ingeniero Forestal

Miembro de AFOME (Asociación Forestal Mesopotámica)

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