¿Qué es la Ingeniería Forestal para mí?

Por Rubén Costas. Ingeniero Forestal. Director de Carrera Ingeniería Forestal. Facultad de Ciencias  Forestales de la UNaM.

MISIONES (Eldorado, 16 de agosto de 2020).- Parte de un proyecto de vida que asocia la conservación de los bosques y su biodiversidad, y la producción de madera y otros productos que la comunidad necesita y utiliza.

Me enteré de la existencia de la Ingeniería Forestal revisando una guía de carreras el año 1983, que más o menos decía de qué se trataba. La lectura del libro pionero “La Argentina Forestal”, del Ing. Domingo Cozzo (1967), me llevó a preguntarme ¿por qué no estudiar esa carrera de nombre raro?

El libro trataba con énfasis y pasión sobre los recursos forestales argentinos y las industrias derivadas; y los desafíos y oportunidades que tenía nuestro país con esta actividad.

Falta decir que la guía de carreras indicaba que esta carrera se podía estudiar en cuatro universidades nacionales, incluida la Universidad Nacional de Misiones, en la ciudad de Eldorado. ¡Se me alinearon los planetas! Estudiar una carrera vinculada a la producción y en Misiones, suelo natal de mi abuelo materno que conocí de niño y me entusiasmaba como lugar para vivir.

La frutilla la aportó el deporte, con una ilustrativa charla con Ricardo Bogado, estudiante de Ing. Forestal que integraba el equipo de fútbol de la UNaM en los Juegos Interuniversitarios realizados en San Juan, a los que concurrí integrando el equipo de atletismo de la Universidad Nacional de Rosario.

Fue una de mis mejores decisiones, con apoyo familiar tibio por el desprendimiento, pero apoyo al fin. Vino el reinicio de carrera en el 84 y la graduación en 1990, estudiando, aprendiendo de grandes maestros como el Ing. Martín Gartland. Trabajando, militando por ideales, algunos amores y los amigos para toda la vida dispersos por Argentina y el mundo.

 

Muchas cosas cambiaron desde entonces para la carrera y la profesión, muchas para bien y otras no tanto. La instalación conceptual y práctica de la sustentabilidad económica, social y ambiental, la biotecnología y el mejoramiento genético, los sistemas de cosecha mecanizados, los sistemas de predicción de crecimiento y producción, los sistemas de información geográfica y la teledetección, la digitalización y disponibilidad de la información, entre otros aspectos, son de uso cotidiano en el ámbito académico y en el ejercicio profesional.

 

La carrera fue y es interesante y útil, tenía futuro en los 80 y tiene futuro ahora. Y alguien podría preguntarse ¿cuándo llega el futuro?. En particular los graduados y graduadas con problemas de inserción laboral, antes y ahora, o tienen trabajos no remunerados de acuerdo al esfuerzo realizado y sus capacidades.

“Fallas del sistema”, que pueden atribuirse a varias causas. La política errática y fluctuante de nuestro país, que no le dio importancia al sector forestal y se perdió las oportunidades escritas por Cozzo y muchos otros autores posteriores, impidió el desarrollo de aquella “Argentina Forestal” y lógicamente una demanda mayor de graduados forestales.

Quizá también las instituciones formadoras no se adaptaron a esa situación, formando buenos profesionales para insertarse como empleados de empresas e instituciones o en el campo científico, sin poner suficiente énfasis en desarrollar las capacidades o competencias emprendedoras y de liderazgo, necesarias para quien no quiera o no pueda trabajar en relación de dependencia como Ing. Forestal.

El balance positivo que ha tenido la profesión, particularmente en Misiones, donde fue y es protagonista importante para la Conservación y Gestión de los Bosques Nativos, el desarrollo de Bosques Cultivados y de una importante Foresto-industria instalada, nos tiene que impulsar a mejorar en varios aspectos.

Como antes, ahora también hay desafíos y oportunidades, en áreas temáticas poco aprovechadas para las cuales las instituciones forestales existentes trabajando mancomunadamente pueden colaborar en capacitaciones y actualizaciones a graduados de todas las edades.

También la academia debe revisar la formación de los futuros Ingenieros(as) Forestales, reorientando sus planes de estudio, de manera que en un tiempo razonable de carrera se gradúen y logren realizarse profesionalmente en el campo laboral disponible o a desarrollar con impulso propio si fuera necesario.

 

Brindo por los/as Ingenieros(as) Forestales argentinos/as, y que con la fuerza y responsabilidad de la generación actual podamos dar pasos para concretar aquella Argentina Forestal que pergeñaron los pioneros y que sea parte importante de nuestro proyecto de vida!

 

 

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