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COIFORM: los proyectos de ley presentados no atienden las soluciones de fondo para el sector y sugieren a legisladores pedir asesoramiento

Empresarios, profesionales y productores coinciden en que no fueron consultados ni participaron en las iniciativas legislativas que recientemente presentó la senadora nacional del FR-Misiones, Sandra Giménez, y que intentan atender diversas problemáticas forestales. “No dejan de ser proyectos declamativos o de medidas que podrían ser circunstanciales; y en el caso del proyecto que propone la exención de impuestos a los combustibles para la actividad, es muy difícil su implementación”, señalaron en diálogo con ArgentinaForestal.com. Desde el Coiform recomendaron: “sería mejor  que nuestros legisladores implementen un sistema adecuado de consulta y asesoramiento previo, de manera de tratar los problemas de raíz, hay que ir juntos, ni adelante ni detrás de las iniciativas. Podemos aportar desde el sector antes de presentar los proyectos”.

 

 

Por Patricia Escobar

MISIONES (23/3/2014).-  En el transcurso del 12 y 13 de marzo pasado, la senadora nacional por FR-Misiones Sandra Giménez, presentó dos proyectos de ley que tendrían por objetivo favorecer la competitividad de la industria maderera y el desarrollo de pequeños productores en la actividad forestal.

 

Sin embargo, el primero de los proyectos que apunta a establecer que “el combustible especial para el sector forestal no integre la nomina de productos gravados por el impuesto a los combustibles líquidos (Ley 24.698)” es considerado prácticamente “inviable” en su implementación por algunos referentes forestales, y otros consideraron que podría verse hasta “discriminatorio” por otras actividades.

 

Por otra parte, el segundo proyecto de la senadora misionera pretende que se priorice el pago de la deuda de promoción forestal (Ley 25.080) que el gobierno nacional mantiene con el sector, “priorizando la asignación de pagos de planes de pequeños productores”, para luego ir liberando este apoyo económico en forma progresiva y a mayores hectáreas. Medida que en la práctica, el gobierno provincial aplica por medio de instrumentos o programas que asistan a los mas pequeños.

 

Sin dudas, el proyecto de ley más “desacertado” para algunos forestales fue el presentado recientemente en la legislatura provincial por el diputado por la UCR, Walter Molina, denominado “Energía Verde”, que pretende impulsar un programa que otorgue “la exención fiscal al menos por diez años, a quienes dediquen tierras y forestación para el uso exclusivo de generación energética”. Es decir, iniciativas de leyes con instrumentos ya existentes.

 

Sobre las iniciativas legislativas, ArgentinaForestal.com realizó entrevistas para conocer la opinión de profesionales y productores de la provincia, pero de ambos proyectos de ley de la senadora nacional tomaron conocimiento por los trascendidos periodísticos, según expresaron las fuentes consultadas de diversas instituciones del sector. Aseguran que no habrían sido convocados ni participaron de un asesoramiento previo para una adecuada y oportuna corrección a los mismos.

 

Sin consulta y asesoramiento previo

 

“A modo general, vemos que ambas medidas reconocen problemas financieros en el Estado, no coincidiendo con los fundamentos de la Senadora, en endilgar todo al contexto internacional. El otro problema que se reconoce en los proyectos es el impacto del aumento de precios de diferentes factores de producción en la actividad productiva”, analizaron los representantes del Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones (Coiform), Hernán Patzer, Hugo Reis y Daniel Duran.

 

Al respecto de priorizar el pago de los planes a pequeños productores, no dudaron en estar de acuerdo “pero siempre como medida circunstancial. Aunque la realidad es que siempre se les está pagando primero a los más pequeños, y la regla debe ser pareja para todos, y el tema es que ahora se atrasaron los pagos para todos en general”, remarcaron.

 

En el caso particular de los combustibles, opinaron que “como sociedad en su conjunto, toda vez que se establece un régimen particular y sectorial, siempre hay distorsiones posteriores, desvíos, y problemas en su implementación. Se ve muy difícil la implementación de este tipo medidas, que solamente viene a intentar poner una cura a un problema mucho mayor. Lo que se podría hacer, es conseguir los fondos para el mantenimiento de los caminos, y así se gastarían menos combustible para transitarlos”, señalaron.

 

En ese contexto, desde el Coiform consideraron que estas iniciativas generan una buena oportunidad para responder la consulta de los medios de comunicación sobre la actualidad del sector, pero aprovechando esta instancia, y más allá de dar respuestas sobre particularidades técnicas de las propuestas o proyectos, «es necesario insistir en un planteo que consideramos fundamental: opinar sobre propuestas que ya fueron “desarrolladas” sin una consulta previa adecuada, y ya presentadas como un Proyecto de Ley, es muy difícil y engorroso, es poco eficiente el gasto energético. Lo que se necesita para mejorar la propuesta, salvo que uno tenga entre otras variables el tiempo y/o contactos necesarios, es que todas las Cámaras o Asociaciones que tengan relación con los Proyectos que se desarrollan, tengan una adecuada y oportuna participación, de al menos opinión. Sería bueno, que nuestros legisladores implementen un sistema adecuado de consulta y asesoramiento previo. Son muchas las instancias en la que podemos decir, estamos corriendo atrás de la perdiz, cuando en realidad debemos ir juntos, ni adelante ni atrás”, recalcaron.

 

Concluyeron que la situación de crisis o bonanza en la que se encuentre el sector foresto-industrial, está definitivamente vinculada a una integración de muchos factores. “Si el sector forestal estuviera en bonanza, no necesitaría apoyos no reintegrables o consideraciones especiales a sus combustibles. Las cuestiones de raíz son otras, y mucho más generalizadas a situaciones de políticas nacionales, provinciales y hasta municipales”, advirtieron los profesionales.

 

 

AENR: Incentivo sectorial, no asistencialismo

 

“El pago de planes de pequeños productores se está priorizando actualmente por lo que uno puede ver en los listados de pago que aparecen de tanto en tanto, pero evidentemente al Estado el dinero no le alcanza. Lo que sí también se debe considerar es que la Ley tiene que ser pareja para todos, porque el productor mediano genera fuentes de trabajo cuando planta y si no cobra lo adeudado no continúa invirtiendo y se pierden puestos de trabajo”, puntualizó el empresario y productor Daniel Durán.

 

Agregó, por otra parte, que los incumplimientos por parte del Estado Nacional “son siempre una constante y eso hace que algunos inversores abandonen la actividad forestal y el ciclo de incentivos y desincentivos se repitan continuamente en nuestro país. Para ejemplo está el tema del pago de Impuestos a las Ganancias que aplica la AFIP sobre el subsidio, el cual tendría que estar exento por un sinnúmero de razones, pero aun hoy son reclamos del sector que los legisladores no están pudiendo concretar. Creo que en ese aspecto tendría que poner un mayor empeño la senadora (Sandra Giménez)”, opinó Durán.

 

En ese contexto, reflexionó sobre que “las leyes tienen que ser parejas para todos , de lo contrario, se producen distorsiones como las que dan con el gas y la luz que pagan los porteños en comparación con lo que pagamos los que vivimos en el interior”, expresó.

 

A su turno, el consultor forestal Eduardo Stirnermann, agregó que “la intención de ambas iniciativas de la Senadora Giménez son válidas, pero tienen mucho de declamativo y poco de aplicabilidad real. En el primero, sobre priorizar el pago de planes a pequeños productores, en realidad lo que hay que lograr es resolver la cuestión de fondo: que el Presupuesto Nacional contemple una cifra acorde con la intención real de superficie forestada anual que se pretende y que por lo tanto alcance para todos”, señaló. Y, además, que los fondos lleguen en tiempo y forma, dijo el profesional.

 

Sobre la iniciativa de exención de impuestos a los combustibles para la actividad forestal, sostuvo que “el proyecto de ley se refiere al gasoil que es el principal combustible que se usa. Interesante pero imposible de fiscalizar en la práctica. No habría forma de controlar que no se derive combustible para otro uso. Excepto que se fije un volumen máximo por hectáreas efectivamente forestadas, que tampoco es sencillo de controlar. Siempre va a aparecer el vivo que dice “yo plante y se me quemó la forestación” o artimañas por el estilo. Mas allá de eso, en buena hora que una diputada que no es del palo, reconozca la relevancia del sector”, destacó finalmente.

 

Sin embargo, lo que consideró un total “despropósito” fue el proyecto del diputado provincial Molina. “La ley que el denomina Verde es todo lo contrario. Atenta contra la permanencia del bosque nativo y la biodiversidad”, aseveró el profesional.

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