Ya se encuentra en formato digital el libro Las plantaciones de Teca en América Latina: Mitos y realidades, editado por el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) y FAO. Editado por Ronnie de Camino y Jean Pierre Morales.
Los intersados lo pueden bajar de http://biblioteca.catie.ac.cr/descargas/Teca_Mitos_y_Realidades.pdf
Prólogo
Los bosques naturales y las plantaciones de teca son un recurso forestal clave en las áreas tropicales, cuyo correcto manejo depende del conocimiento a disposición de
los gestores. Para ello, este libro es una extraordinaria contribución. El conjunto de información recopilada, la calidad de los autores y de los textos mismos, la amplitud e imparcialidad del análisis y el coraje con que afronta temas delicados, incluyendo las inversiones –buenas y malas–en el cultivo de teca, convierten este libro en un marco histórico y en una herramienta fundamental para todos los interesados en el desarrollo
sostenible de plantaciones forestales en las regiones tropicales.
Los bosques plantados de teca han atraído importantes inversiones del sector privado en África, Asia y América Latina. Al nivel mundial, la teca es, tal vez, la madera tropical de calidad que más se planta. Aunque representa todavía una pequeña proporción de la producción mundial de madera el aporte estimado de la teca en el mercado, en
comparación con la producción global de madera tropical en rollo, es inferior al 2% su aporte en términos de valor comercializado es muy significativo, especialmente para algunos países tropicales.
A escala global casi no se dispone de información sobre los recursos forestales por especies. Para contribuir a cubrir ese vacío, la FAO ha hecho un enorme esfuerzo por
mejorar las estadísticas disponibles. Una evaluación de los recursos y mercados de teca se llevó a cabo en 2011 en 69 países, 38 de los cuales proporcionaron datos sobre la especie. El área de bosques plantados de teca reportada por estos países se estima en 4,3millones de hectáreas: 83% está en Asia, 11% en África y apenas el 6% en América tropical. En comparación con encuestas anteriores, el área plantada de teca aumentó considerablemente en África (Benín, Ghana, República Unida de Tanzania), en América Central (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá), en América del Sur (Ecuador, Brasil) y en Asia (India, Indonesia, República Democrática Popular de Laos).
Teniendo en cuenta que faltan datos de 22 países en donde crece la teca, la cifra disponible de plantaciones de teca muy probablemente subestima el área real de estos bosques.
Se estima que los bosques nativos de teca cubren 29 millones de hectáreas en India, RDP de Laos, Myanmar y Tailandia. Casi la mitad del total está en Myanmar. Como
nos enseña este libro, el bosque natural manejado abastece apenas una cuarta parte del mercado, y la tendencia es a que tal proporción se reduzca significativamente en el futuro.
Las tasas de crecimiento de teca plantada que se han reportado son tendenciosas, como nos revela esta publicación. Algunas fuentes estiman tasas de crecimiento
superiores a 20 m3/ha/año que distorsionan las expectativas de resultados a partir de plantaciones de teca. El rendimiento de la especie depende de la calidad de las plantas, de las condiciones del medio y de la aplicación de buenas prácticas de manejo forestal.
Bajo tales condiciones, y como lo demuestran los casos analizados, los resultados serán seguramente positivos y promisorios.
El mercado global de la teca ha sido y seguirá siendo dominado por las tendencias del mercado asiático. Asia posee más del 90% de los recursos mundiales, y solo la
India maneja el 38% de los bosques de teca plantados en el mundo. La alta demanda internacional de madera de teca se ha ampliado para incluir trozas de diámetro pequeño y de crecimiento rápido producidos en plantaciones de América Latina y África.
En América Latina, el incremento potencial de la plantación de teca es muy grande, siempre y cuando se observen los importantes cambios que se proponen en este libro a nivel de políticas de promoción del cultivo con la participación de las comunidades locales. Asimismo, no se deben alimentar expectativas poco realistas en cuanto a su productividad potencial.
Este libro es, sin duda, una contribución importante a los varios esfuerzos en marcha.
Los reconoce, recaba la información existente, analiza y propone medidas que, a largo plazo, pueden garantizar el incremento de la producción sostenible de teca en un
contexto de paisaje, con beneficios sociales, ambientales y económicos.
Quisiera expresar mi felicitación al CATIE y al grupo de autores del libro por su contribución al conocimiento sobre el manejo sostenible y la economía de las
plantaciones de teca. Como se menciona en uno de sus capítulos, este libro contextualiza el cultivo de la teca en América Latina y permite a la sociedad reconocer y beneficiarse de este importante árbol y de su cultivo.
Eduardo Rojas-Briales
Subdirector General, Responsable del Departamento Forestal de la FAO


