| El mundo empresarial en alerta por la avanzada |
El empresario automotriz Cristiano Ratazzi exigió un marco de seguridad jurídica y de respeto a la Constitución al afirmar que “la Argentina tiene que volver a tener un comportamiento normal en lo que es la seguridad jurídica. Tenemos que volver todos a respetar la Constitución», indicó.
Fuente: Clarin, DyN y NA
BUENOS AIRES (26/8/2010).- Antes del inicio del Council of the Americas, Gobierno y empresarios tuvieron un duro cruce, protagonizado por el jefe de Gabinete y el empresario Cristiano Ratazzi. Al ingreso al evento, el empresario automotriz exigió un marco de seguridad jurídica y de respeto a la Constitución al afirmar que “la Argentina tiene que volver a tener un comportamiento normal en lo que es la seguridad jurídica. Tenemos que volver todos a respetar la Constitución», indicó el empresario. Y justificó que empresarios y entidades del campo se puedan reunir libremente, a pesar del malestar que esto causó en el Gobierno: “Tenemos que reunirnos todos como pasa en todo el mundo. Estoy totalmente a favor de esos encuentros y los voy a apoyar siempre», planteó el empresario. A su arribo, el jefe de Gabinete cruzó al empresario de FIAT y dijo que “el negocio de Ratazzi hoy es brillante” y que también lo es “de toda la industria argentina, principalmente de la industria automotriz”, agregó. Y lo cruzó diciendo “Yo no soy felpudo de Ratazzi”, quien había dicho minutos antes que «el empresario no es un felpudo del Gobierno» que cambia las reglas para crear nuevos monopolios, tras la ofensiva oficial contra Fibertel y Papel Prensa, por lo que reclamó «reglas claras». Aníbal Fernández dijo sobre el empresario automotriz: «De qué falta de seguridad jurídica me está hablando. Tiene que ver cómo se levanta y qué pastilla tomó; me da mucha pena”. Y lamentó los dichos de Ratazzi quien “pareciera ser que están buscando títulos para los diarios”, disparó el ministro coordinador. Para Fernández, “no hay que tenerle miedo al ámbito de negocios en el país: preocúpense por el riesgo Clarín y por el riesgo Magnetto”, señaló. También se refirió a las conductas del empresariado, con el que se ve la cara en estos momentos, al decir que “los empresarios siempre piensan con el bolsillo. La palabra cobarde es muy fea; diría que es algo timorato”, al intentar definir las conductas de los hombres de empresas. Raras críticas las del jefe de Gabinete, pues tres días atrás, ministros y secretarios de Estado se desvivieron discando los números de teléfonos de importantes empresarios para intentar, vanamente, lograr la presencia de ellos en el acto que la Presidenta de la Nación encabezó por el tema Papel Prensa. subtitulo/Tensión por la avanzada «K» sobre la propiedad privada/subtitulo Las prohibiciones, castigos y presiones a Fibertel, Shell y Siderar colocan a la libertad de negocios en zona de riesgo. Reacción de diputados opositores. Los grupos económicos agrupados en la Asociación Empresaria Argentina (AEA), la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Comercio (CAC) no disimulan su tensión ante los avances del gobierno sobre la propiedad privada y la seguridad jurídica. Empinados voceros del sector enumeran, al menos, cuatro casos inquietantes: * El mayor intervencionismo estatal tras la derrota kirchnerista en las elecciones legislativas del año pasado. * El cambio de reglas de juego, del que el cese de la licencia de Fibertel como proveedora de Internet es su última muestra. * El bloqueo de activistas y militantes del sindicato camionero a las cinco plantas de la empresa Siderúrgica Argentina (Siderar). * La aplicación de la ley de abastecimiento contra la petrolera Shell. Como si fuera poco, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, llamó personalmente a varios altos ejecutivos para advertirles que, cuando se presente un informe sobre Papel Prensa, debían participar «sí o sí» del acto en la Casa Rosada. Los malos modales de este funcionario pasaron de ser motivo de sorna en el mundo empresarial a una preocupación real: ejerció niveles de violencia desde el poder que no se veían hace más de treinta años en nuestro país. La tensión entre el sector privado y la Casa Rosada llegó a su punto límite a principios de mes, cuando la UIA recibió a la cúpula de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) en un almuerzo. Desde el gobierno, el gesto fue interpretado como un apoyo a los invitados, en especial al director ejecutivo del grupo Clarín, Héctor Magnetto. En esa línea, la AEA emitió un duro comunicado reclamando evitar la confrontación y la discrecionalidad para, seguidamente, expresarse contra la caducidad de la licencia de Fibertel como proveedora de Internet. «Esta medida pone en riesgo la infraestructura digital de nuestro país, que es un factor crítico para el funcionamiento de las empresas en la actual economía del conocimiento. También afecta la vida cotidiana de gran cantidad de usuarios individuales», señaló la entidad. «Un marco institucional republicano sólido, la seguridad jurídica, la previsibilidad y el pleno respeto a la actividad privada son condiciones indispensables para aprovechar las grandes oportunidades que hoy nos ofrece el mundo», agregó. La postura del influyente conglomerado de compañías nacionales quedó reflejada a través de una carta titulada «AEA ante las acciones contra Fibertel y Siderar». «La eliminación de las operaciones de una empresa argentina de reconocida trayectoria, en un sector de vanguardia tecnológica que todos los países del mundo promueven, y donde nuestro país necesita generar más inversiones, sería un claro retroceso en el camino de desarrollo que queremos transitar los argentinos», remarcó. «El persistente bloqueo a cinco plantas industriales de Siderar –en un conflicto del cual esta empresa no tiene responsabilidad alguna– afecta seriamente, además, la actividad productiva», agregó. La elección de nuestro país como sede para proyectos de inversión resultará lesionada, según AEA, por una medida gubernamental que lesionará el ambiente de tranquilidad, el respeto a la actividad empresarial para el desarrollo económico y la creación de empleos. En declaraciones formuladas anoche al programa televisivo 6 7 8 , el ministro de Planificación, Julio de Vido, aseguró que Fibertel no existe más por propia decisión de la empresa, que se disolvió en 2009 al entregar su concesión a Cablevisión, que nunca fue aprobada. «El problema no pasa por si es de capital nacional o internacional, el problema grave son los monopolios, algo que sufrimos durante todo este tiempo», dijo. «Por primera vez en siete años, se registraron tres cortes en un solo anillo de fibra óptica, el que une Buenos Aires con Mar del Plata y Bahía Blanca, lo que provocó un gran perjuicio a muchísimos usuarios. No lo atribuimos a una casualidad. La Comisión Nacional de Comunicaciones ya hizo la denuncia correspondiente», remató. Diputados de la oposición, mientras tanto, presentarán hoy un proyecto de ley para derogar la decisión gubernamental que revocó la licencia de Fibertel y anticiparon que citarán a De Vido para que brinde explicaciones. Oscar Aguad (UCR), Silvana Giudici (UCR), Patricia Bullrich (Coalición Cívica), Federico Pinedo (Pro), Gustavo Ferrari (Peronismo Federal) y Margarita Stolbizer (GEN), entre otros, impulsan la iniciativa. «Todo forma parte de un ataque sistemático para restringir la libertad de expresión y el derecho a elegir el medio de información», consignó el cordobés Aguad.




