| Panorama nacional |
Es imprescindible el desarrollo industrial de la actividad, para lo cual se requiere de inversiones internacionales de magnitud que, aunque estan atraidas por las condiciones ecologicas y la tasa de crecimiento que muestran la mayoria de las especies forestales en la Argentina, necesitan de mayores certezas sobre la estabilidad de las normas economicas y fiscales como para invertir en el pais.
Fuente: Cuenca Rural
BUENOS AIRES (30/11/2009).- A pesar de que la Argentina cuenta con uno de los indices de crecimiento (por arbol) mas alto del mundo, lo que fue ratificado en el reciente congreso realizado en Buenos Aires, del que participaron mas de 6.000 representantes de todo el mundo, el pais sigue manteniendo un fuerte deficit en materia forestal. De hecho, el año pasado las importaciones rondaron los u$s 1.700 millones, mientras que las ventas al exterior solo alcanzaron los u$s 1.000 millones. Segun la Asociacion Forestal Argentina (AFOA) el mercado internacional de productos de base forestal es actualmente de unos u$s 150.000 millones anuales. A su vez, mientras los paises vecinos registraron un fuerte despegue, especialmente en los ultimos años, que llevaron a Brasil a superar los 7 millones de hectareas forestadas, Chile mas de 2 millones y hasta Uruguay con su extension mucho menor ya se acerca al millon de hectareas, la Argentina apenas supera 1,2 millon, con una lenta expansion anual y muchas perdidas productivas. Para entender la situacion es necesario señalar que el pais cuenta con 29 millones de hectareas de bosques nativos (la mayoria de madera dura). Sin embargo, el 90% de la produccion industrial forestal (46% de pulpa y papel; 46% de madera y 8% de comestible) proviene de los bosques cultivados, de los cuales hay apenas 1,2 millon de hectareas. De estas, el 80% estan en la Mesopotamia y compuestas mayoritariamente, por pinos (47%), eucaliptos (35%), y sauces y alamos (15%). Atraso Pero, ¿que determina que la actividad local este tan atrasada, incluso, frente a los vecinos, justamente cuando se registra una demanda internacional muy fuerte (se preve un incremento de otros 900 millones de toneladas de madera para los proximos 20 años) y, ademas, la Argentina es el pais que presenta las areas con mayor potencial de expansion de bosques cultivados? Basicamente se podria hablar de la inestabilidad economica y fiscal que afecta, especialmente a las actividades de mediano y largo plazo, tal el caso de la forestacion. Tanto, que el proyecto de plantar 100.000 hectareas anuales que planteaba la Ley Forestal a mediados de los 90, y que se sanciono recien hacia fines de esa decada, apenas se pudo cumplir cuando, el abrupto cambio en las reglas economicas de fines de 2001 y 2002, con salida de la convertibilidad mediante, volvio a provocar un profundo retroceso que, aunque atenuado, aun se mantiene. Asi, se llego a caer a 20.000 hectareas forestadas por año, y a 3-4 años de atraso en las asignaciones de los planes forestales por los que el Estado se hace cargo de los costos de implantacion (una vez que se comprueba que, efectivamente, la plantacion esta concretada). Grandes inversores Hoy, el ritmo de ocupacion es de 50.000-60.000 hectareas por año, aunque los planes siguen sin regularizarse totalmente. Aun asi, las muy buenas perspectivas internacionales y las excepcionales condiciones productivas del pais determinan que, especialmente los grandes inversores hayan recomenzado con la actividad, no asi las pymes que no pueden financiar los costos de la plantacion. Otro problema, para nada menor, es que solo el 60% de la produccion actual del pais tiene salida industrial local, ya que faltan plantas para absorber el resto de la materia prima. De hecho, las ultimas que se construyeron para papel, fue hace 25-30 años atras cuando los volumenes de madera para pulpa y papel que se manejaban eran sensiblemente menores. Solo en Corrientes hay ahora mas de 400.000 hectareas forestadas (y tiene otras 3-4 millones de ha optimas para agregar a la actividad), buena parte de las cuales se estan «pasando» por falta de capacidad industrial para absorberlas. Con la oferta actual, solo en esa provincia, podrian funcionar dos plantas de triturado, que implican una inversion de alrededor de u$s 1.000 millones cada una, y pueden representar exportaciones por unos u$s 1.500 millones anuales. Valor nulo En tal sentido, y aunque comienzan a registrarse ciertos movimientos provinciales en la materia, todavia falta incentivo para que se instalen industrias procesadoras que, en definitiva, son las que marcan el «techo» a la actividad forestal. Dicho de otra forma, si no hay proceso, el valor del bosque es nulo. En sintesis, la Argentina tiene alrededor de 5 millones de hectareas de excelente calidad forestal para ampliar la capacidad de sus bosques implantados y, por ende, la actividad forestoindustrial y las exportaciones (lo que conllevaria el consiguiente ahorro de divisas por las importaciones, especialmente de papel, que hoy se deben realizar). El ritmo de plantacion deberia alcanzar las 150.000 hectareas anuales lo que, ademas, significaria un fuerte aumento en la demanda de mano de obra . Para conseguirlo, es imprescindible que la actividad industrial acompañe este desarrollo, para lo cual se requiere de inversiones internacionales de magnitud que, aunque estan atraidas por las condiciones ecologicas y la tasa de crecimiento que muestran la mayoria de las especies forestales en la Argentina, necesitan de mayores certezas sobre la estabilidad de las normas economicas y fiscales como para invertir en el pais.




