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“Los bosques deben ser para todos”

La visión de la Cámara Nacional Forestal de Bolivia

Bolivia es uno de los países que tienen mayor riqueza forestal en la región y, además, el que tiene más cantidad de hectáreas certificadas. Por ello, el tratamiento de la nueva Ley Forestal debe hacerse con mucho cuidado.

Fuente: Los Tiempos

BOLIVIA (2/11/2009).- La Cámara Nacional Forestal de Bolivia tiene su agenda bien clara. Ha decidido establecerse firmemente dentro de las negociaciones forestales en el mundo, para ello encontró un escenario ideal, el XIII Congreso Forestal Mundial que se llevó a cabo en Buenos Aires hace pocos días y en el que Bolivia tuvo un rol protagónico al haber sido anfitriona de la rueda de negocios que se realizó en el evento. Pedro Colanzi, presidente; Arturo Bowles, gerente general, y Jorge Ávila, abogado de la institución, conversaron con ¡OH! acerca de los planes que tiene la Cámara para el presente y el futuro, y sobre la situación de la nueva Ley Forestal. OH!: ¿Cómo es que Bolivia llega a ser anfitriona de la rueda de negocios en este Congreso? Arturo Bowles (AB): Este Congreso ha integrado la parte científica con la empresarial, y para ello ha incorporado una rueda de negocios que contó con más de 200 participantes de 33 países, además de un foro de inversiones. Pedro Colanzi (PC): La FAO estuvo en la Expofor en Santa Cruz y vio lo que hacía en la rueda de negocios allá, le gustó y nos invitó a replicar la iniciativa para que se haga por primera vez en un foro de esta magnitud una rueda de negocios a nivel mundial. Hemos tenido una muy buena aceptación. Tuvimos 1.500 reuniones de negocio que se llevaron a cabo en un día de trabajo. ¡OH!: ¿Qué ofrece Bolivia? PC: Lo que la Cámara hizo, es organizar el evento, el “know how” y la logística. Participaron todos los agentes involucrados en el sector, productores, compradores, empresas de servicios forestales, empresas que venden maquinarias, aquellos que la precisan, participaron gobiernos prefecturales de Brasil y otros países. Fue una reunión donde participaron quienes tienen o quieren brindar algo sobre el negocio de la madera, tratando sobre todo de ir hacia la compra y venta responsable. Esto quiere decir que se trata de los que ofrecen o compran un producto lo hagan dentro de un esquema sostenible. Anteponer empresas que se sepa que están haciendo un manejo sostenible de sus bosques. ¡OH!: ¿Qué tanta importancia se le está dando a la certificación? PC: Es muy importante porque la realidad nos muestra que si los involucrados en el sector forestal, quienes compran y quienes venden, no están compenetrados con las políticas y actores que se desenvuelven en el manejo forestal sostenible, no se puede llegar a un buen puerto. Bolivia es un país que exporta aproximadamente 200 millones de dólares en productos maderables y no maderables forestales al año, de estos casi el 70% tienen un alto valor agregado. Bolivia exporta muebles, pisos, chapas, molduras, puertas, y casi el 50% tiene sello verde y tiene mucho que ofrecer y también para comprar, necesitamos maquinaria para desarrollar más nuestros productos y prueba de ello es que estuvieron en esta ronda más de 20 empresas bolivianas en la rueda de negocio. ¡OH!: ¿Cuál ha sido el rol de las empresas privadas? ¿Pudieron participar también las comunitarias? AB: Estuvieron empresas comunitarias y varias llegaron desde Bolivia, también participaron empresas privadas que producen bienes, otras que ofrecen servicios; estuvieron bancos que ofrecieron créditos, hay casos de gente que ofrece y demanda inversiones en el área de plantaciones. Fue múltiple, toda la cadena productiva forestal tuvo que ver con la ronda de negocios ¡OH!: ¿Cómo observan el tratamiento de la nueva Ley Forestal? PC: Creemos que un reto de Bolivia es mantener este modelo forestal y mejorarlo, no retroceder. Creemos que un gran logro que se tiene actualmente, son las concesiones forestales que han sido la base de que hayamos logrado ser el país con mayor cantidad de bosques certificados en el mundo, entonces esto hay que acentuarlo, no tenemos que volver atrás. Estamos viendo que aunque la nueva Constitución nos garantiza migrar a otro tipo de contratos en las concesiones, en el último tiempo se está yendo en contra del modelo y las concesiones, prueba de ello es que casi hemos perdido 300.000 hectáreas de concesión certificada en el país. Considero que si bien es momento y se está dando de a poco que las políticas forestales comunitarias e indígenas vayan creciendo, también tienen que compartirse con las actividades privadas. ¡OH!: ¿Qué sucede entre los privados y los comunitarios respecto a esa certificación? AB: Los grandes detentores de la masa de bosque son los indígenas y campesinos con 15 millones de hectáreas para hacer manejo, mientras que el sector privado tiene aproximadamente cuatro millones. Es bueno combinar a estos nuevos actores forestales junto a los privados. Si logramos una ley que profundice el manejo forestal en el país, le haremos un bien al país y al mundo. ¡OH!: ¿Cuáles son los vacíos que observan en esta nueva ley? Jorge Ávila (JA): No sabemos porque se la está tratando. Hemos participado en una reunión y vemos que cuando se trata de recursos naturales forestales hay que dejar la visión política y los dogmas y pensar a favor de un manejo sostenible del bosque para que sirva a todos, para las comunidades, los campesinos, los privados, etc. Si hacemos un buen manejo vamos a lograr avanzar en un hecho que nos ha dado el primer lugar en el mundo en manejo sostenible, lo que puede ir creciendo. Somos un país que tiene más de un millón de hectáreas certificadas, pero hace varios años que no crecemos por los problemas en saneamiento de tierras. El Estado tiene que tomar este problema como suyo. Considero que el principal vacío es la seguridad jurídica en las concesiones y en los derechos de todos, si podemos basarnos en eso, habremos logrado mucho. OH!: Hablaron de frustración ante el Protocolo de Kioto. ¿Por qué? JA: Porque cuando se publicita el Protocolo de Kioto, los países con bosque tropicales sentimos una muy buena oportunidad para que se valore el manejo forestal sostenible de los bosques tropicales. Ya nosotros estábamos involucrados en ello de manera profunda desde la aprobación de La ley Forestal # 1700 y creímos que el Protocolo de Kioto iba a permitirle a los actores forestales, sean estos empresarios o comunidades indígenas, cualquiera que tengan bosques tropicales, acceder a un plus o beneficio por hacer manejo sostenible, ya que éste genera al planeta un beneficio ambiental gratuito y tiene un costo elevado. Además, creíamos que ello sería un incentivo para que los actores sigan haciendo manejo sostenible de los bosques, frente a nuestro principal enemigo que es la deforestación para uso agropecuario, pero el Protocolo de Kioto se amarra de conceptos que nos dejaron a un lado. La legislación forestal es muy exigente desde el punto de vista técnico. Esta es la ley que rige en determinado país. Dejaron fuera a los bosques tropicales dentro del Protocolo de Kioto porque aseguraban que se tenía que demostrar que se estaba impidiendo el uso de estos bosques para la agroforestación, y si esto no sucedía, no calificaban para los proyectos bajo el esquema de Protocolo de Kioto, dejando fuera a todos los bosques tropicales, no sólo a los bolivianos, dedicándose a financiar proyectos de reforestación y forestación. Fue una tremenda frustración porque habíamos centrado nuestras esperanzas de tener un estímulo para seguir haciendo manejo sostenible en los bosques tropicales. ¡OH!: ¿Qué tan útil será el mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD)? JA: Si bien es un proceso en construcción, recoge un poco la frustración que tuvieron los países con el Protocolo de Kioto. En la COP15 (reunión en Copenhague de la Cumbre del Cambio Climático) se sentarán bases más estructuradas y definitivas, podemos percibir que se ha reconocido que el Protocolo de Kioto se equivocó en el tratamiento de los bosques tropicales. Tenemos la esperanza de que el manejo forestal sostenible de bosques tropicales, sea reconocido para calificar como un proyecto REDD. Si no se hace manejo forestal sostenible, si el Estado o cualquier instancia nacional o internacional no le brinda apoyo a los actores en general, no hablo sólo de las empresas, sino de todos en general, con seguridad que la deforestación promovida por la conversión de usos agropecuarios del bosque nos va a vencer. ¡OH!: Bolivia, sin embargo, ha declarado una nueva posición de no participar en los mercados voluntarios de REDD… JA: Es un tema independiente del valor que puede tener o no REDD para los bosques tropicales, porque la decisión que se tome en COP15 para calificar proyectos de manejo forestal dentro del mecanismo REDD es independiente de los beneficios que va a generar la venta de carbono. Sabemos que el gobierno boliviano ha optado por un fondo de compensación y no por la venta directa de los bonos, nosotros estamos en contra de esa decisión porque ellos centralizarán el dinero de la venta de bonos y lo distribuirán como vean conveniente y los actores directos, no tendrán un beneficio importante. El esquema por el que ha optado Bolivia es un desincentivo para poder establecer proyectos bajo el sistema REDD.

Fuente: Los Tiempos

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