| Repercusiones del Seminario organizado por ArgentinaForestal.com |
Así lo señaló ayer el analista Gustavo Cetrángolo quien expuso en Posadas. Tanto China como EE.UU. se recuperan. Y visualizó mejorías en breve plazo tanto para la madera aserrada como para la pasta celulosa. Llamó la atención una plaga que irrumpió en canadá: el MPB puede perjudicar en forma permanente las maderas
Fuente: Diario El Territorio. Por Mario Pernigotti
Posadas (31/7/2009).- . El sector forestal y la actividad de transformación mecánica de la madera como de la elaboración de pulpa celulósica y papel tienen un futuro por demás halagüeño, señaló ayer Gustavo Cetrángolo, un analista del rubro, y fundamentó sus expectativas con un sesudo análisis. No obstante aclaró que la situación no es pareja para todos los rubros ni en todos los lugares, sino que se basó en perspectivas a mediano plazo a partir de la crisis coyuntural que se vive actualmente. Cetrángolo habló durante una jornada realizada en un hotel céntrico convocada por el sitio Argentina Forestal y en la ocasión estuvo acompañado por el economista porteño Nelson Pérez Alonso quien se encargó de desplegar su arsenal de previsiones financieras y económicas para el país. “Una de las cuestiones fundamentales es instalar la idea de que la forestación sustentable combate la pobreza y crea empleo”, instó a los presentes, un nutrido grupo de empresarios, profesionales y funcionarios que se dieron cita para la ocasión. Impacto y demanda Aun poniendo el énfasis en que los que crecen actualmente son la celulosa así como los paneles reconstituidos, Cetrángolo señaló que con un comercio que mueve 270 mil millones de dólares, “las ventas de celulosa no cayeron en volumen ni siquiera durante esta crisis”. Como se sabe, la materia prima del papel sólo retrocedió en su demanda en Estados Unidos y en la Unión Europea. Pero nada de eso pasó en China, India, así como en Latinoamérica y África. Todos estos lugares continuaron -aun en la crisis- con demandas firmes de celulosa y papel. Argumentos para el optimismo “Brasil apunta a ser el segundo productor mundial del mercado de celulosa detrás de Estados Unidos”, vaticinó el consultor forestal. Entre los elementos que como ideas-punta lanzó Cetrángolo pueden citarse: 1- China está comprando papel usado de Estados Unidos para reciclar y volver a fabricar papel. El reciclado del papel usado puede llegar hasta tres veces. Luego no sirve más. 2- El tratamiento de efluentes es una inversión insoslayable que -casi como una constante- se lleva el 10 por ciento de cada proyecto de inversión. 3- En maderas y aserrados hay un optimismo global y buenas expectativas por el crecimiento que se viene. 4- Canadá es un país que resultó severamente afectado por una plaga (el MPB) y puede tener serias consecuencias para su futuro (ver aparte). 5- La demanda de maderas para la construcción desde Estados Unidos tiene todas las señales de que va a crecer. Su promedio histórico de construcción de casas está en 1.500.000 de unidades con “picos” que alcanzaron los 2.200.000 de viviendas. Hoy está en 500 mil y es casi seguro que volverá a crecer. Misiones tiene industrias que certificaron su calidad en ese exigente mercado y podrá reactivar los envíos. Dónde están las partidas En ese punto, Cetrángolo dio otros cuatro elementos que justifican su optimismo y la advertencia sobre los “descuidos” de la Argentina que terminan costando muchos pesos al país. Así enumeró: 6- Hoy las inversiones forestales que llegan a Sudamérica vienen al Brasil, Uruguay y Chile y soslayan a Argentina. 7- En Argentina, el factor de confianza (o falta de ella) fue generado desde la cuestión política. Ayuda además la actitud con Uruguay y los manifestantes de Gualeguaychú. 8- Aunque algunos quieran ignorarlo, Argentina gasta 1000 millones de dólares por año en importaciones de papel al año. 9- La Mesopotamia por sus potencialidades está llamada a producir 3 millones de toneladas de celulosa al año. Argentina consumiría en el mercado doméstico 1 millón de toneladas y las otras 2 millones se podrían exportar. El bicho que fundió el monte de Canadá Su nombre técnico es «Dendroctonus ponderosae Hopkins» y su sobrenombre es MPB, una sigla que remite a Mountain Pine Beetle, esto es, el escarabajo del pino de montaña, un bicho de cerca de medio centímetro que se adaptó a los inmenos bosques de pinos de Canadá y los está transformando en un mar de color muerto que contrasta con el verde de los ejemplares sanos. Ayer, el analista Gustavo Cetrángolo lo señaló en Posadas: “El MPB es una plaga que está haciendo desastres en Canadá y lo puede expulsar del mercado de maderas de calidad”. Se trata de un escarabajo de la corteza que tolera los intensos fríos de los bosques canadienses.




