| Sostienen que es “improcedente” el reclamo de seis trabajadores que fueron despedidos e indeminzados por una contratista |
Son trabajadores que solidariamente, con seis despedidos de una empresa de servicio forestal, cortaron el acceso a la planta industrial de Alto Paraná SA y decidieron realizar un “quite de colaboración” sin cobertura legal. La protesta es realizada por el SOEP, pero el encuadre gremial es de UATRE.
Por Patricia Escobar
MISIONES (9/4/2009).- Unos seis motosierristas, que trabajaban para la contratista de la zona norte Alberto Vera SA – firma que despidió e indemnizó a unos 30 trabajadores- iniciaron un “piquete” frente al acceso de la planta de Alto Paraná SA, en Puerto Esperanza, reclamando a la empresa forestal la “reincorporación” a sus actividades en forma “directa”. De los 30 trabajadores que fueron indemnizados por la contratista, 24 de ellos fueron reubicados en actividades con otras contratistas, quedando cesantes un número de seis motosierristas que fueron los que decidieron apostarse frente al acceso de la planta de Alto Paraná, impidiendo el ingreso de camiones con materia prima y la salida de productos elaborados, exigiendo a la compañía que “los incorpore a sus actividades en forma directa”, planteo que es considerado como “inviable e improcedente” por la empresa, teniendo en cuenta que el servicio de cosecha forestal y plantación se realiza mediante la contratación de empresas de servicios forestales. Desde Alto Paraná explicaron que “siempre se mantuvo abierto el diálogo y la cooperación para encontrar una solución, en su momento se intentó crear una cooperativa para los trabajadores o analizar alguna otra alternativa laboral, pero no se pudo avanzar por resistencia de los motosierristas”. Además, aseveraron que “Alto Paraná ha efectuado esfuerzos concretos para ayudar a estos trabajadores manifestantes a encontrar una solución y alternativa laboral, promoviendo la cooperación y el diálogo con todas la partes involucradas y actores de interés, llegando inclusive a identificar otros caminos como solución real al problema de fondo, la continuidad laboral”. Pero la situación se agravó en los últimos días ante la adhesión solidaria a este reclamo de trabajadores de otras contratistas que prestan servicio en la empresa, quienes se apostaron en el acceso a la planta en Puerto Esperanza y realizan un “quite de colaboración”. La medida de fuerza fue tomada en una asamblea celebrada en la sede del Sindicato de Obreros y Empleados del Cartón, Papel y la Celulosa del Alto Paraná (Soep). Allí se manifestó que “los contratistas vienen despidiendo a trabajadores, al tiempo que mecanizan el trabajo con maquinaria sueca adquirida en muchas oportunidades con la ayuda crediticia de Alto Paraná”. Sostienen que la mecanización es una condición impuesta por la firma a las empresas de servicios forestales, “esto hace que se produzcan despidos masivos en el rubro, dado que no se tiene en cuenta para esta reconversión los intereses de los trabajadores y solo se pone en la balanza la rentabilidad de la empresa”, señalaron en un comunicado de prensa. El conflicto se agrava, dado que hay motosierristas que, sin notificar a sus empleadores los motivos de una medida de fuerza, no se presentaron a trabajar desde el lunes, generando una situación de riesgo laboral, que derivó en que tres empresas de servicios recurrieran con presentaciones ante la Delegación de Trabajo de Provincia para regularizar la situación. En el caso de la contratista Walterio Kubsch, señaló que “mis empleados están en regla con el pago de sus salarios y el desarrollo de sus actividades. Pero sin aviso, sin notificar los motivos de un “paro”, los empleados no se presentaron a trabajar, lo que generó que deba presentarme ante las Delegaciones de Trabajo para regularizar esta situación. No hay motivo para realizar un paro, para mí es incompresible lo que está pasando, cuando estábamos trabajando y cumpliendo con todo lo que exige la ley en tiempo y forma, con mucho esfuerzo, somos uno de los pocos en todo el sector forestal de la provincia que sigue en actividad, en un contexto de crisis sectorial muy fuerte, pero la gente no entiende, no cuida su trabajo”, señaló Kubsch. Por otra parte, sobre las razones por las cuales estos seis trabajadores no pudieron ser reubicados como los 24 restantes, Walterio Kubsch, respondió: “las contratistas no toman a estos seis trabajadores despedidos por ser conflictivos. Nosotros queremos gente que trabaje, no queremos problemas». negrita/Lo que deja la crisis/negrita El sector forestal de Misiones atraviesa en la actualidad por una fuerte crisis económica, y hay preocupación por la merma en los proyectos de plantaciones forestales y la caída de las ventas de madera de los aserraderos. Profesionales, productores y empresarios coincidieron en que, entre algunos de los problemas que frenan la actividad, se encuentran «los altos costos y el retraso del subsidio forestal». En tanto, durante el año 2008 el sector de la industria de la madera registró más de 500 despidos, según confirmó el Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera (Soime), que pidió ante el Ministerio de Trabajo de la provincia que se declare la “emergencia laboral” en el sector foresto-industrial. A la realidad local se suma este año un contexto internacional adverso para el mercado de productos forestales, donde la crisis global se refleja diariamente con el cierre de plantas de industrias, suspensión de inversiones o parada de producción con despidos masivos. La brasileña Aracruz Celulosa suspendió las inversiones destinadas a ampliar su producción en el norte de Bahía y anunció que despedirá a 177 empleados para hacer frente a los efectos de la crisis global. También Weyerhaeuser cerrará dos aserraderos y reducirá 307 empleos. El grupo sueco finlandés Stora Enso y la finlandesa UPM , que decidieron una reestructuración de sus proyectos, que implicará el despido de más de 3000 trabajadores, entre ambas. negrita/Sin representatividad gremial legal/subtitulo Como en las anteriores protestas realizadas por los motosierristas, el Soep apareció respaldando a los manifestantes, a pesar de que a este gremio corresponde solamente la representación sindical de los empleados de planta industrial, en tanto que los motosierristas, como el resto de los operarios de campo de todo el país, están encuadrados en Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre). El sindicato de los papeleros no solamente hizo acto de presencia y prestó apoyo a los manifestantes, además realizó presentaciones ante la Secretaría de Trabajo de la Provincia –que según trascendió fueron rechazadas-, solicitando audiencias conciliatorias. Todas estas acciones correspondería en tal caso que las iniciaran por medio de la Uatre en su carácter de representante sindical de los trabajadores rurales en protesta, ya que el Ministerio de Trabajo de la Nación dictaminó el año pasado que el encuadre sindical de estos trabajadores corresponde al gremio rural no al papelero. Sin embargo, Héctor Careaga, secretario adjunto del Soep, se ocupó de aclarar que la institución que representa “no está asumiendo la representación sindical de los motosierristas” y que la protesta fue iniciada “por un grupo de trabajadores autoconvocados”. Argumentó que la presencia del gremio está justificada por la ausencia de otra institución que asesore a los operarios para realizar los reclamos correspondientes ante las instituciones del Estado. Aunque muy cuidadoso -durante la entrevista con este medio- de no iniciar un conflicto con la Uatre, gremio que legalmente representa a los motosierristas, Careaga se respaldó en una supuesta inacción del sindicato de los trabajadores rurales para justificar la actuación del Soep en el conflicto. “Nos encontramos con una protesta que podría afectar a nuestros representados, ya que si no entra materia prima a la planta industrial, los operarios de esa área no podrán trabajar, y en vista de que los días pasaban y nadie aparecía para gestionar una mediación que solucione el conflicto, decidimos actuar”, explicó el gremialista.




