| Fuerte influencia de la crisis financiera de Estados Unidos en el mercado de productos forestales |
El especialista en Comercio Exterior, Martín Aguerre, adelantó los posibles escenarios: “La primera consecuencia es el cierre de muchas plantas para evitar sobreoferta; despues vendrá la pelea interna para colocar los stocks”.
Por Patricia Escobar
BUENOS AIRES (2/3/2009).- Ante los posibles escenarios que enfrentará la economía de Estados Unidos en 2009 -tras la crisis inmobiliaria y financiera-, el especialista en Comercio Exterior, Martín Aguerre, adelanta sobre la influencia que tendrá la misma en el mercado de productos forestales, y sostiene que “ninguno de ellos será bueno para las exportaciones de madera aserrada, de hecho, aún en el mejor de los escenarios se pueden esperar al menos dos años de precios internacionales bajos y de una escasa o nula demanda en los rubros principales (molduras, madera estructural) en el mercado norteamericano», señaló a ArgentinaForestal.com. Asimismo, pronosticó que una de las primeras consecuencias en el sector forestal «es el cierre de muchas plantas, para evitar una sobreoferta; pero la segunda pelea será por colocar los stocks, ya que los mismos generan un costo financiero en un momento de sequía crediticia, y llegará un momento en que muchos tendrán que liquidarlos al precio que sea en el mercado interno. Claramente se perfila como una pelea donde los más grandes y de mayor espalda financiera corren con ventajas», advierte.. negrita/Escenarios posibles/negrita El primer escenario que plantea como posible de esperarse para el especialista, y el menos malo, sería que «enfrentemos una recesión convencional, y que las medidas económicas de fines de 2008 y las recientemente adoptadas por el gobierno norteamericano, contribuirán a que la economía se recupere entre el 2009 y 2010. La incógnita se plantea sobre cual será el nuevo nivel de actividad, aunque es indudable que no recobrará los niveles anteriores por varios años». El segundo, y más malo, sería que se presente una recesión a la «japonesa». Pero habría un tercer escenario que podría ser aún peor, ya que advierte que «implica bajas de los precios reales de los bienes y servicios, lo que representa una continua erosión en el capital de las empresas y consumidores y un agravamiento de la situación de los deudores, al aumentar el peso de sus deudas. Es la situación que atravesamos entre los años 2000 y 2001 en nuestro país, solo que ahora será a escala mundial”, recalcó. “Este último escenario, improbable pero no imposible, conlleva una reducción importante del comercio mundial, un incremento en las barreras arancelarias y para arancelarias así como de los subsidios a las exportaciones, una significativa reducción de los flujos de los capitales internacionales y aún un retroceso de la producción mundial», dijo Aguerre. negrita/Impactos en el mercado/negrita Como la recesión es simultánea con la Unión Europea, China, Japón y los países del Sureste asiático, se prevé que no habrá una demanda alternativa de madera de importancia. «Una primera consecuencia que enfrentará el sector es el cierre de muchas plantas, para evitar una sobreoferta. Pero esta medida tiene límites ya que tanto en EE. UU., Canadá, Suecia y Finlandia, los principales aserraderos son de las pasteras, que los mantienen funcionando para aprovisionarse de chips. Otra fuente de madera adicional son los stocks en existencia, ya que la primera medida antes de cerrar un aserradero es acopiar madera, esperando que mejoren las condiciones del mercado», explicó Aguerre. “Como los stocks generan un costo financiero en un momento de sequía crediticia, llegará un momento en que muchos tendrán que liquidarlos al precio que sea”. En este sentido, el especialista adviertió que «claramente se perfila como una pelea donde los más grandes y de mayor espalda financiera corren con ventajas», remarcó. El mercado interno se presenta entonces como una salida. «Un virtual cierre de los mercados internacionales, enfrentaría a las empresas del sector a un redireccionamiento de la producción exportable hacia el mercado interno, que su vez depende principalmente de la construcción de viviendas familiares y no tanto de la obra pública», agregó. Por otro lado, indicó que «uno de los principales motores de la construcción en los últimos años fue el campo, que actualmente esta amenazado por la caída de los precios internacionales de los productos agropecuarios, pero sobre todo por las pérdidas que esta generando la sequía en Argentina. Esta situación podría generar una demanda bastante atenuada para el 2009, con la consiguiente sobreoferta», observó. cursiva/Más información en la Revista ArgentinaForestal.com N°63/cursiva



