| 5 de junio, Día Internacional del Medio Ambiente |
El Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972, con motivo de la apertura de la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano. Otra resolución, adoptada por la Asamblea General el mismo día, llevó a la creación del PNUMA. El 5 de junio de cada año se celebra en una ciudad diferente el Día Mundial del Medio Ambiente, marco en que estimulan la concientización sobre el ambiente a nivel mundial, además de promover la atención y acción política.
ARGENTINA (JUNIO 2008).- A nivel mundial, todos los 5 de Junio de cada año se conmemora el Día Internacional del Medio Ambiente, y por medio de las Naciones Unidas estimulan la concienciación sobre la protección y cuidado de la naturaleza y el uso responsable de sus recursos, además de promover la atención y acción política. Este año el lema seleccionado fue “Deje el Hábito! Hacia una economía baja en Carbono”, con el objetivo de sensibilizar a la comunidad a eliminar el uso del carbón en sus economías y estilos de vida. Reconociendo que el cambio climático se está convirtiendo en la cuestión de definición de nuestra era, el PNUMA está pidiendo a los países, las empresas y las comunidades que se concentren en buscar el modo de reducir las emisiones de gases invernadero. En este Día Internacional del Medio Ambiente se hace hincapié en los recursos e iniciativas que promuevan estilos de vida y economías con bajas emisiones de carbono, como la mejora de la eficiencia energética, las fuentes alternativas de energía, la conservación del bosque y el consumo ecológico. negrita/Cambiar los hábitos/negrita Las celebraciones a nivel mundial se realizarán en Nueva Zelanda en el 2008 -organizadas por el PNUMA-, y se centrarán en las soluciones y oportunidades para los países, las compañías y comunidades para “Dejar el hábito” y eliminar el uso del carbón en sus economías y estilos de vida. Las medidas consisten en incluir una mayor eficiencia energética en edificios y aparatos eléctricos, entre los cuales figuran desde bombillos de bajo consumo hasta un cambio hacia formas más limpias y renovables de generación de electricidad y sistemas de transporte. También se enfatizará el papel que juegan los bosques en combatir el aumento en los gases de efecto invernadero. Se calcula que el 20 por ciento de las emisiones que contribuyen al cambio climático global resultan de la deforestación. negrita/Contaminación/negrita El planeta proporciona diversos recursos al hombre, y ellos le permiten obtener alimento, vestuario, trabajo, calefacción, etcétera. Todo lo que el hombre encuentre en el ambiente y lo pueda utilizar en su beneficio, representa un recurso natural. Son considerados como tales los bosques, el aire, el agua, los suelos, las praderas, los animales, etcétera. Es fundamental que estos recursos sean usados en forma prudente, de lo contrario, rápidamente se agotan y, como es lógico, esto provoca un deterioro en la calidad de la vida. Hasta el momento, el hombre ha hecho un mal uso de los recursos naturales. Esto tiene diferentes explicaciones, ya sea por ignorancia, para obtener riquezas, o simplemente por irresponsabilidad. En Argentina, estas acciones resultaron en muchas hectáreas de suelos perdidos, bosques destruidos y otros que no se han renovado. También, se provocó la sobreexplotación de la fauna y varias especies se encuentran en vía de extinción. Pero los recursos se vieron afectados no sólo por el mal uso que les ha dado el hombre, sino también por otro factor que es de su responsabilidad: la contaminación. Se debe entender como contaminación a la presencia de sustancias nuevas en el ambiente o al aumento de los componentes normales, los cuales resultan nocivos para la salud del hombre. negrita/Contaminación acústica/negrita El aire no sólo se contamina con partículas sólidas o gaseosas, el ruido también provoca contaminación y se denomina contaminación acústica. Si bien es cierto que el ruido no se acumula, no se traslada y no se mantiene en el tiempo, de todos modos genera en las personas ciertos daños y molestias. La intensidad de los distintos ruidos se mide en decibelios, unidad de medida de la presión sonora. El umbral de audición está en 0dB (Mínima intensidad del estímulo) y el umbral de dolor está en 120 dB. El oído humano tiene la capacidad de soportar cierta intensidad de los ruidos; si estos sobrepasan los niveles aceptables, provocan daños en el órgano de la audición. En la ciudad, los niveles de ruido oscilan entre 35 y 85 dBA, estableciéndose que entre 60 a 65 dBA se ubica el umbral del ruido diurno que comienza a ser molesto. El ruido, como agente contaminante, no sólo puede generar daños al sistema auditivo sino que puede causar efectos sobre el sistema cardiovascular, las glándulas endocrinas, o el aparato digestivo. negrita/Contaminación atmosférica/negrita La contaminación de la atmósfera es la producida por residuos o productos secundarios gaseosos, sólidos o líquidos, que pueden poner en peligro la salud del hombre y la salud y bienestar de las plantas y animales, atacar a distintos materiales, reducir la visibilidad o producir olores desagradables. La atmósfera, que protege a la Tierra del exceso de radiaciones ultravioletas y permite la existencia de vida, es una mezcla gaseosa de nitrógeno (78%) y oxígeno (21%). El 1% restante lo forman el argón (0,9%), el dióxido de carbono (0,03%), distintas proporciones de vapor de agua, y trazas de hidrógeno, ozono, metano, monóxido de carbono, helio, neón, kriptón y xenón. Cuando la atmósfera se encuentra en su estado óptimo es un sistema autosuficiente, con una sabiduría increíble, capaz de adaptarse a cualquier cambio. Si perdiera esta capacidad, la vida en la Tierra sería imposible. Esta situación puede compararse con el sistema inmunológico del ser humano: constituye una defensa contra ataques externos y, hasta ahora, ha funcionado bien. Sin embargo, su capacidad de carga no es ilimitada y el hombre, por desgracia, la está llevando hasta un punto en el que no podrá reparar sus heridas. Los gases llamados de invernadero le han ocasionado graves lesiones; los clorofluorocarbonos (CFC) de refrigeradores y extinguidores le han provocado perforaciones y los óxidos de nitrógeno y azufre de automóviles y fábricas causan su acidificación. La esperanza de vida de una criatura cuyo sistema inmunológico está lesionado es poco alentadora. Aún queda mucho por hacer y las políticas ambientales tienen gran parte de las respuestas para acabar con gran parte de cualquier tipo de contaminación. Pero no sólo los que gobiernan tienen la respuesta: los ciudadanos deben involucrarse cada vez más en trabajar por un desarrollo sostenible para todos.




