| La planta continúa contaminando el arroyo Los Angelitos a pesar de que ya invirtió en la planta de tratamiento 2,5 millones de pesos |
Mario Escurra, titular del sindicato de papeleros indicó que la planta debería duplicar su producción para ser rentable. Están en riesgo 200 fuentes de trabajo. La fábrica enfrenta deudas y multas por 850 mil pesos y la obligación de concluir su planta de tratamiento.
Fuente: Misiones On Line
MISIONES (24/8/2007).- Gran preocupación genera entre los trabajadores de la celulósica Benfide la situación económica de la empresa. Tras reunirse con titular de la compañía, Oscar Muiñas, el secretario general del sindicato de papeleros de Puerto Piray, Mario Escurra, indicó que si la firma no consigue acceder a un crédito, tendría serías dificultades para cumplir con sus obligaciones. Afirmó que la planta continúa contaminando el arroyo Los Angelitos a pesar de que ya invirtió 2,5 millones de pesos en una planta de tratamiento para sus efluentes. La fuente laboral de 200 personas dependen del futuro de la pastera. Vale recordar que recientemente la municipalidad de Puerto Piray reclamó a la compañía 450 mil pesos en concepto de deudas por prestación del servicio de agua potable, pasivo que se suma a la multa de 400 mil pesos aplicada por la Nación en mayo pasado por demoras en la construcción de la planta de tratamiento de residuos industriales que la firma se había comprometido a instalar para minimizar la contaminación que hace más de 50 años produce en el arroyo Los Angelitos, afluente del Paraná. Sin tratamiento Las deudas acumuladas este año se agregan a los efectos negativos de varias décadas de desinversión que arrastra la obsoleta planta industrial ahora operada por Benfide. Según explicó Escurra, el estado de abandono de la fábrica la condenó a reducir a la mitad su volumen habitual de producción. “Desde hace 8 meses que estamos sacando entre 37 y 40 toneladas de pasta celulósica por día cuando deberíamos producir alrededor de 85 para tener rentabilidad”, indicó el gremialista. El estancamiento de las obras en la planta de tratamiento de efluentes que la empresa está obligada a construir para poder continuar trabajando es otra de las preocupaciones. Según el titular del sindicato de Papeleros, ya se invirtieron 2,5 millones de dólares en equipamiento destinado a minimizar la contaminación, sin embargo el proyecto todavía no está concluido y la compañía deberá seguir mejorando sus instalaciones, aun sin tener certezas respecto a la efectividad que tendría el sistema una vez que se monten todos sus componentes. A decir de Escurra, el titular de la empresa había explicado que, ante la falta de rentabilidad, un crédito representaría la única opción para que la fábrica pague sus deudas, abone los sueldos de sus empleados y pueda continuar trabajando. El problema es que para poder gestionar el crédito, la empresa necesita el título de propiedad de la planta, que actualmente está en manos del ministerio del Interior. º




