| Proyecto de la UNNE |
Mediante este trabajo de producción de biomasa, los aserraderos darán uso a desechos forestales y a la vez generarán energía gratuita para calentar una sala térmica en la que se pueda realizar el secado. La iniciativa se encuentra en pleno desarrollo.
Fuente: Diario La República de Corrientes
CORRIENTES (13/8/2007).- Los desechos de los aserraderos representan cerca del 30% de la materia prima usada, por lo que su aprovechamiento representa un importante reajuste de costos así como una reducción del impacto ambiental que generan. Un grupo de investigadores de la Unne que trabaja en la producción de biogás mediante la descomposición de restos orgánicos, está desarrollando, además, un sistema para aprovechar la energía producida por la quema de aserrín para aplicar al proceso de secado de las industrias forestales. A diferencia de los beneficios de las industrias que producen biocombustible a partir del desecho forestal, mediante este proyecto de biomasa los aserraderos darán un uso al aserrín y a la vez generarán energía gratuita. El proyecto La aplicación del proceso de digestión anaeróbica para el tratamiento de restos orgánicos sólidos y semisólidos forma parte de un trabajo que viene desarrollando el grupo de investigación “Energía Alternativa” de la Facultad de Ciencias Exactas. A la fecha existen procesos ya desarrollados por estos investigadores en los cuales mediante restos de productos hortícolas, excremento de animales y otros residuos orgánicos se consigue gas metano para la utilización domiciliaria o pequeños procesos agrícolas, tales como el calentamiento de agua o calefacción. Pero en busca de un avance en la aplicación de esta energía alternativa, ahora están trabajando en un proyecto superador que permita aprovechar la gran cantidad de desechos que producen los pequeños y medianos aserraderos existentes en la provincia. Objetivo Según explicó Noemí Sogari, quien está a cargo del proyecto, la idea es diseñar un sistema que permita generar biomasa de restos de madera o aserrín, y luego utilizar esa energía para calentar una sala térmica en la que se pueda secar la madera. El trabajo se enmarca dentro del programa “La Universidad en el Medio”, con el que la Unne busca colaborar en la resolución de problemas concretos de la sociedad. En ese sentido, la iniciativa se aplicaría en la localidad de Santa Rosa e inmediaciones, donde tienen su radio de acción numerosos aserraderos, zona en la que se concentra la mayor cantidad de maderas trabajadas de la provincia. Los aserraderos locales enfrentan problemas por la alta generación de residuos, la deficiente energía disponible, inexistencia de gas natural, y dificultades para implementar sistema de secado de madera. Con el proyecto piloto de la Unne se aprovecharían los residuos para producir energía, y esa energía –no eléctrica– disponerla para tratar la humedad de la madera. Método La experiencia se lleva a cabo mediante un sistema “híbrido” solar y biomasa. Así se logra mediante paneles secar la madera por un lado con el aprovechamiento de las horas del sol, y por otro con la quema de aserrín. Este último sistema funciona en un horno en que los gases y el calor se conducen mediante tubos hacia otro sistema de cañería. El calor desprendido del horno calienta las cañerías generando en su interior vapor que mediante un sistema de ventilación circula dentro de los caños y luego es despedido hacia una sala donde están las maderas por secar. El cúmulo de aserrín producido por los aserraderos sería suficiente para generar el biogás necesario del secado de maderas. Sin embargo, Sogari explicó que la idea es trabajar con sistemas híbridos o dobles. Por un lado el solar que sólo tiene uso en horas de sol, y por el otro el de biomasa de la quema de aserrín debido a que puede haber ocasiones en que los desechos no sean los suficientes y se demore el secado por la falta de residuos. Sogari aclaró que la iniciativa está en fase de desarrollo pero no de aplicación concreta debido a que se está investigando la generación aproximada de aserrín y otros restos de maderas, ya que cada sistema debe ser diseñado según la disponibilidad de materia inútil por quemar. Plantas industriales La investigadora se refirió a los proyectos de radicación de plantas productoras de biocombustibles o energía a partir de aserrín, y dijo que esos proyectos tienen pensado comprar los desechos a los productores pero luego les venderá la energía o combustible producido a un precio más alto. En el caso del proyecto que están desarrollando, los productores podrán liberarse de las montañas de residuos que generan, y a la vez obtener la energía necesaria para el secado de maderas. Por José Goretta


