| Impulsan con éxito un programa de desarrollo basado en la ley de Derecho Real de Superficie |
La empresa es la primera en impulsar en la provincia un programa con Pymes aplicando los beneficios de la ley 25.509 del Derecho Real de Superficie Forestal. “Con esta herramienta el propietario y la empresa ganan. El productor se garantiza la tenencia de la tierra, accede a la mejor genética y tecnología forestal; y la empresa incrementa su producción futura”, señaló el subgerente de Patrimonio de la firma, Horacio Delgadino.
Por Patricia Escobar
MISIONES (27/7/2007).- La aplicación de la Ley Nac. 25.509 del Derecho Real de Superficie Forestal está en marcha en Misiones, impulsado por la empresa Alto Paraná SA, la primera en instrumentar el sistema por medio de un programa asociado a Pymes, logrando en un año y medio la explotación del “vuelo de las plantaciones” de alrededor de mil hectáreas por medio de esta herramienta. La ley garantiza a terceros o superficiarios, por los titulares de dominio o condominio de inmuebles aptos para el desarrollo de actividades forestales o silviculturales. El derecho real de superficie forestal se proyecta en el subsuelo o sobresuelo, quedando a salvo los derechos constituidos o a constituirse a favor de otros terceros en estos espacios, siempre que los mismos estén regidos por leyes o regímenes especiales, y en conformidad al régimen previsto en la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados. “Desde Alto Paraná desarrollamos un programa que permite que el productor se garantice la tenencia de la tierra, acceda a la mejor genética y tecnología forestal; y la empresa incremente su producción futura”, señaló el subgerente de Patrimonio de la firma, Horacio Delgadino. El proyecto conjunto inició en 2006, año en que resultaron contratos por 700 hectáreas que fueron plantadas en Eldorado, Esperanza y Montecarlo. En tanto, en 2007 lograron otras 200 hectáreas en Santo Pipó y analizan avanzar en proyectos más amplios en la zona sur de la provincia para 2008. Delgadino, sostuvo que el sistema se presenta como herramienta donde “todos ganan”. De esta manera, en la entrevista con ArgentinaForestal.com el directivo indicó que “la empresa apunta a ampliar la superficie de forestación en forma asociada con los productores medianos para incrementar su producción futura, mientras que los propietarios tienen a su vez una alternativa de diversificación y capitalización”, explicó. “La iniciativa surgió del interés que tenían Pymes de la zona en plantar pero que no disponían de la capacidad o el capital necesario para hacerlo. Por medio de este programa, Alto Paraná ofrece el conocimiento y la genética a terceros asegurándose el vuelo de la plantación y el productor la tenencia de la tierra”, recalcó. negrita/Un nuevo proceso/negrita Alto Paraná es la primera empresa forestal en aplicar la ley 25.509 en la provincia y fue la que inició el proceso para su instrumentación. Para ello, debieron superar un complejo proceso de gestión, con más de seis meses de trabajo. “En principio fue difícil, nadie conocía la ley y el personal de Catastro debió realizar un trabajo especial para ordenar el sistema con un agrimensor, se creó una carátula especial para poder separar lo que es el terreno del vuelo de la plantación y demás. Finalmente, después de un trabajo que llevó más de seis meses se logró el primer contrato, pero una vez superada esta instancias logramos salir con todo el resto”, relató el directivo. De esta forma, el año pasado comenzaron a aplicar el sistema y cerraron acuerdos por unas 700 hectáreas. “La producción de esta superficie es un 50% para el productor y el resto para la empresa, pero el propietario puede hacer el manejo que quiera de las plantaciones u optar por las especies de pino que le interese. Puede incorporar ganadería e incluso vender la tierra, solo que deberá aclarar que hasta los 18 años el vuelo de las plantaciones pertenece a la empresa Alto Paraná. Lo interesante es que se impulsa un programa consensuado con las Pymes, que nos permite de alguna manera trabajar en una muy buena comunicación con los productores de la zona”, afirmó Delgadino. negrita/El acuerdo/negrita El contrato empresa-propietario establece un compromiso de ambas partes. Por un lado, Apsa se compromete a entregar en 24 meses el terreno con una determinada cantidad de hectáreas plantadas, en el orden de 1.200 plantas promedio, con una altura promedio y en condiciones; posteriormente realiza el control de maleza, manejo de hormigas, etc. “De esta manera el productor conoce y entiende el manejo que se busca de la forestación para el volumen de crecimiento por hectáreas que se busca obtener en el futuro”, agregó Delgadino. El acuerdo tiene vigencia por un período de 18 años, edad de corte de las plantaciones para la producción forestal. “A partir de allí el terreno queda disponible para que el productor vuelva a utilizarlo en lo que quiera”, añadió el ingeniero. La clave está en el vínculo y la confianza que se genera a través del tiempo entre las partes asociadas. “Con el programa empezamos a trabajar con medianos productores de áreas de influencias que conocemos, en lotes de 20, 30 o 50 hectáreas como mínimo. Tenemos varios planes en marcha, y además de la genética, les brindamos protección (control de malezas, hormigas) por medio de los consorcios de incendios forestales que contamos en la zona Norte y que generamos en la zona centro y sur de la provincia”. negrita/Doble beneficio/negrita Por otra parte, el directivo destacó especialmente que la Ley 25.509 permite obtener al pequeño y mediano productor forestal un doble beneficio; además de garantizar su propiedad y asociarse para obtener el conocimiento y la mejor calidad genética de Alto Paraná, si presenta su proyecto en el marco de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados, puede acceder a un subsidio de promoción a la actividad en pequeña escala. “Esto es viable por medio de estas dos herramientas jurídicas, es un doble beneficio porque son leyes que se complementan y le dan un valor superior para el productor, que es justamente en lo que esta interesado en obtener”, afirmó Delgadino. subtitulo/Una alternativa de crecimiento/subtitulo Desde Alto Paraná rescatan que el sistema es una manera de seguir creciendo en la región, de planificar la posibilidad de una mayor producción y garantizar el abastecimiento de materia prima a futuro, generando una situación donde tanto las Pymes como la gran empresa “ganan”, lo que fortalece la idea del «cluster» forestal misionero. Por medio del programa, productores y empresa se unen y cada uno aporta lo que tiene en beneficio mutuo. El negocio forestal empieza con la plantación de árboles y el único modo de desarrollar el negocio y agrandar la «torta» es plantando más. Para un Pyme muchas veces es imposible pensar en capitalizar su tierra si la tiene que inmovilizar 20 años, asumiendo todos los costos de plantación y mantenimiento que demanda la actividad forestal. Pero con este programa de desarrollo y las garantías del Derecho Real de Superficie Forestal, se permite a terceros acceder a la mejor genética y a la mejor tecnología de plantación y cuidado, y se asegura la tenencia de la tierra a los productores. “Si esto llega a funcionar en escala, se atraerán nuevas inversiones al sector, con mayor generación de empleo y riqueza para el país”, aseguran directivos de Apsa.


