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Estados Unidos propuso que los quince países que más contaminan se reúnan y establezcan, antes de que termine el 2008, un tope para sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Fuente: Noti Express
ESTADOS UNIDOS (1/6/2007).- El presidente estadounidense George W. Bush reveló este jueves una estrategia a largo plazo sobre el cambio climático, que planea juntar a los países que emiten la mayor parte de gases de efecto invernadero y establecer un tope global de emisiones. Bush también eliminaría barreras arancelarias para compartir tecnología ambiental como parte de la estrategia anunciada ente los preparativos de la cumbre del Grupo de los Ocho, que se realizará en Alemania la semana que viene, y que probablemente estará dominada por la cuestión del cambio climático. La estrategia estadounidense llama a un consenso general sobre objetivos de largo plazo para reducir los gases de efecto invernadero, que provocan el calentamiento global, pero no antes del final de 2008, dijo la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino. Alemania, que preside este semestre la UE, quiere a toda costa que los países más industrializados del planeta se comprometan a reducir sus emisiones de dióxido de carbono. El cambio de estrategia de la Casa Blanca, que se oponía hasta hoy al establecimiento de límites para las emisiones de CO2, se produce en la recta final de las negociaciones previas a la cumbre del G-8, que se celebrará la semana que viene en Heiligendamm, Alemania, y que tratará de acercar posturas entre la UE y EE UU para la lucha contra el cambio climático. El Gobierno estadounidense se había negado hasta ahora a aceptar límites a las emisiones de gases contaminantes, como los marcados por el Protocolo de Kyoto, y en cambio apunta al avance tecnológico como la solución al problema. Para preparar el pacto, la Casa Blanca convocará una reunión en Washington en el último trimestre del año a la que invitará a 14 países que junto con EEUU son responsables del 80% de la contaminación del mundo. En la lista probablemente estarán China, India, Brasil, Australia, Sudáfrica, México, Corea del Sur, Rusia y las mayores economías de Europa. El anuncio de hoy refleja un cambio de parecer de la Casa Blanca, que durante el primer mandato de Bush retiró la firma de EEUU del Protocolo de Kyoto y se negó a hablar del calentamiento global. Sin embargo, y a pesar de la nueva propuesta estadounidense, Washington sigue oponiéndose al Protocolo de Kyoto. Perino dejó en claro que los EEUU seguirían rechazando la presión europea sobre la propuesta que apunta al cambio climático a través de los topes de Kyoto sobre emisiones de carbono. «No aprobamos el comercio global de carbono», dijo Perino.




