| Iniciaron una campaña de difusión en Entre Ríos |
En el país hay más de 500 mil personas que trabajan vinculadas a la producción de base forestal. En Entre Ríos existen más de 230 aserraderos, en su mayoría Pymes, que generan tres mil puestos de trabajo en forma directa y más de siete mil puestos de manera indirecta. “En total, más de 30 mil entrerrianos viven de la actividad foresto-industrial, cifra que podría multiplicarse teniendo en cuenta las perspectivas positivas de esta actividad”, exponen en una solicitada.
BUENOS AIRES (18/10/2006).- Ante los cuestionamientos a la actividad foresto-industrial, a partir de la oposición de Entre Ríos a la radicación de plantas de celulosas en Fray Bentos, Uruguay, organizaciones y entidades del sector se unieron para publicar una solicitada en los departamentos de Paraná, Colón, Federación, Chajarí, y Concordia en defensa de la actividad, transmitiendo los beneficios sociales, ambientales y económicas que la misma genera a la región y al país. “Quienes plantamos árboles, los cosechamos e industrializamos, quienes proveemos de maquinarias y servicios, quienes investigamos y capacitamos, quienes buscamos alternativas productivas sostenibles para atender las necesidades de las personas, creemos que forestar contribuye al bienestar presente y futuro”, expresan en el documento. Sobre la forestación, sostienen que “crea recurso renovable imprescindible para las necesidades humanas: la plantación de árboles permite obtener madera necesaria para la vivienda, los muebles, los pañales, los libros, entre otros múltiples usos. Es la alternativa para sustituir el uso de madera de bosques nativos con menor impacto en biodiversidad, consumo de nutrientes y agua que otros cultivos”. Por otra parte, esta actividad puede certificar su sustentabilidad social y ambiental: “la plantación de árboles es un cultivo cuya gestión sustentable puede certificarse con rigurosos sellos internacionales”, explican. Asimismo, se presenta como una solución para el cambio climático: “el crecimiento de los árboles es la forma más eficaz de captar gases de efecto invernadero”. La forestación también permite sustituir productos no renovables y de alto impacto ambiental: como el aluminio, el plástico, el yeso y el petróleo, entre otros. “Con esta actividad se logra la recuperación de suelos y producciones mixtas, brindando la posibilidad de trabajar en sistemas mixtos, como el silvopastoril u otras alternativas agroforestales”. negrita/Impacto social/negrita Desde el punto de vista social, aseguran que crea trabajo genuino y nacional: ”en el país hay más de 500.000 personas que trabajan vinculadas a la producción de base forestal. En Entre Ríos existen más de 230 aserraderos, en su mayoría Pymes, que generan tres mil puestos de trabajo en forma directa y más de siete mil puestos de manera indirecta. En total, más de 30 mil entrerrianos viven de la actividad Foresto-Industrial, cifra que podría multiplicarse teniendo en cuenta las perspectivas positivas de esta actividad”. Paralelamente genera bienestar, conocimiento e innovación en la provincia, por medio de la actuación de una Red de Institutos Tecnológicos, cinco Facultades de Ingeniería Forestal, el INTI Madera, el INTA, el CIEFAP, el CIEF, que “ha permitido que nuestras empresas exporten productos a países líderes en el sector forestal, y contribuir con desarrollo genético de avanzada”. Finalmente, la solicitada concluye con un mensaje: “forestando creamos trabajo y oportunidades para un mundo social y ambientalmente más sostenible. Somos parte del presente y del futuro que el país necesita”. Fuente: Info Afoa




