| Economia |
«Cuando llegamos a la dirección encontramos un atraso importante en los pagos de los beneficios de la ley 25.080, debido a que pasamos por un proceso de auditoría. Hoy, superada esa instancia, estamos pagando los beneficios atrasados y tratando de normalizar el régimen», dijo Omar Tesolín a La Nación.
Fuente: La Nación
BUENOS AIRES (7/10/2006).- «Cuando llegamos a la dirección encontramos un atraso importante en los pagos de los beneficios de la ley 25.080, debido a que pasamos por un proceso de auditoría. Hoy, superada esa instancia, estamos pagando los beneficios atrasados y tratando de normalizar el régimen, a través de una serie de convenios con las provincias y otras medidas». Las palabras de Omar Tesolín, el nuevo director nacional de Forestación, parecen marcar el comienzo una nueva etapa en el régimen de promoción forestal institutido por la ley 25.080. El sector forestal viene de años tormentosos, que comenzaron en 2003, cuando una denuncia contra el entonces director de Forestación, José Darraydú, motivó una auditoría que revisó cada caso acogido a la ley. Esto, a su vez, generó una paralización parcial del régimen, que generó roces entre productores y asociaciones con la ex interventora en el área, la abogada Ester Malacari. Las relaciones entre Forestación y el sector privado llegaron a tal punto de malestar que varias asociaciones pidieron la partida de funcionaria. Finalmente, Malacari renunció y Tesolín desembarcó como nuevo titular de la repartición. «Pasada la auditoría, que tuvo a toda la dirección abocada a trabajar en ese tema, se reestructuró la dirección y empezamos a normalizar los pagos. Firmamos un convenio con Misiones y Corrientes, para que ellas, previa exigencia de requisitos faltantes en algunos expedientes, concreten pagos por una suma total de 18 millones de pesos», explicó Tesolín. En cuanto a la estabilidad fiscal, uno de los beneficios que otorgó la ley a productores e industrias y que se suspendió debido a la investigación, Tesolín dijo que ya se hizo un nuevo certificado de estabilidad, que se validaría vía una resolución de la Secretaría de Agricultura, que reemplazará a los antiguos certificados y regirá por 30 años. Estabilidad Sobre la posibilidad de que a algún proyecto se le quite alguno de los beneficios, Tesolín afirmó: «Diría que hubo algunas empresas que hicieron pedidos que no correspondían, por eso se evaluó tanto cada caso, pero próximamente esta parte de los beneficios también se va a regularizar». ¿No se quitará estabilidad a ninguna?, quiso saber LA NACION. «Reitero que hubo casos en que se pidieron beneficios por encima de lo recomendable. Creo que lo que va a pasar en estos casos es que se deberá ajustar el beneficio y devolver lo que se otorgó por demás», dijo Tesolín. En cuanto a la prórroga del régimen de promoción forestal el funcionario afirmó que existe el propósito de prorrogar la norma con las actuales condiciones, y que después se estudiarán posibles modificaciones. «Probablemente hagamos modificaciones en cuanto a aportes no reintegrables y subsidios. En los aportes, hay requisitos que para los productores chicos difíciles de cumplir, como los referidos a la titulación de tierras. Con los subsidios también hay complicaciones. La idea es flexibilizar las condiciones para pequeños y medianos productores, para mantener este modelo con pequeños forestadores», finalizó Tesolín. subtitulo/Trabajo en regiones y prórroga/negrita La Dirección de Forestación sumó el mes pasado como presidente de la Comisión Asesora de la Ley 25.080 (formada por 40 representantes del sector público y privado) al ingeniero forestal Gustavo Cortés. En su primera reunión al frente del cuerpo trató varios temas que estaban en el tintero, como la regionalización de la comisión y la prórroga del llamado a presentación de proyectos para 2007. «Mi primera reunión fue muy productiva. Hubo mucha participación de los privados y ahora trabajamos mano a mano con la industria. Lo primero que propusimos fue dividir el trabajo de la comisión en siete regiones, algo que se está reglamentando. Pero ya hicimos la primera reunión en la Mesopotamia», dijo Cortés. En cuanto al plazo para presentar proyectos para 2007, Cortés dijo que la comisión pidió una prórroga, «algo que estamos analizando, aunque la decisión está en manos del secretario [de Agricultura, Miguel] Campos», explicó Cortés. «Otro tema que tenemos en la agenda es la prórroga de la ley de fomento de forestación, porque la comisión es el mejor lugar para discutir la ley presente y futura que queremos tener», dijo. Respecto de la relación con el sector privado, que tuvo un trato difícil con la ex interventora Ester Malacari, tanto Cortés como Tesolín afirmaron que son fluidas y que se está trabajando en conjunto en temas relativos a la comisión asesora y a la prórroga de la ley. Del lado de los privados, Manuel Climent, presidente de la Asociación Forestal Argentina (AFOA), una de las entidades que agremian a las industrias, se manifestó «muy satisfecho» con la llegada de las nuevas autoridades. negrita/Potencial/negrita «La Argentina, Brasil y Chile empezaron a hacer sus políticas de promoción casi al mismo tiempo, pero actualmente los vecinos llevan ventaja. ¿Hay posibilidades de que el país se ponga a la altura de ellos?», preguntó LA NACION a Cortés y Tesolín. «La Argentina tiene un potencial forestal impresionante. Y la ley 25.080 debiera haber propiciando ese desarrollo, pero en 2001 el sector sufrió un golpe mortal. Este es un sector que trabaja en cadena, de modo que cuando uno de los eslabones, por ejemplo los productores, tiene un problema, lo sufren todos. La crisis generó un parate muy fuerte. Pero ahora se está recuperando, y si prorrogamos la ley, como queremos hacer, estamos seguros de que nos vamos a poner a la altura de los vecinos», dijeron los funcionarios




