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El método kraft y la no contaminación

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La ingeniera María Cristina Area (*) sostiene que el grado de contaminación que presentan las modernas fábricas de pasta celulósica es comparable a la de cualquier otra industria. El proceso kraft es dominante en el mundo.

Fuente: Diario La República de Corrientes

CORRIENTES (28/2/2006).- La contaminación ambiental es la incorporación a los recursos naturales (aire, agua y suelo), de sustancias nocivas y molestas, en calidad y cantidad que puedan provocar un daño sanitario, económico, ecológico, social o estético. Esta contaminación no es exclusiva de la acción del hombre, si bien es una de sus principales causas. Toda acción del hombre, hasta su propia existencia, genera contaminación. Es así que los efluentes urbanos suelen ser la principal causa de contaminación de algunos ríos. Todos los procesos de producción de pulpas celulósicas presentan algún grado de contaminación, pero actualmente algunos procesos han avanzado tanto en las medidas de mitigación (eliminación) que sus emisiones son mínimas. El grado de contaminación que presentan hoy las fábricas de pulpa celulósica modernas es comparable a la de cualquier otra industria. La principal materia prima para fabricar pulpa celulósica es la madera, la cual está formada por fibras de celulosa unidas mediante una substancia denominada lignina. También contiene otras substancias denominadas hemicelulosas y extractivos. En el pulpado químico, las astillas de madera se cuecen con productos químicos adecuados en solución acuosa a temperaturas y presiones elevadas. Estos métodos eliminan la mayor parte de la lignina, pero también degradan una cierta cantidad de celulosa y hemicelulosas, por lo que el rendimiento en pulpa es cercano al 50% (por cada tonelada de madera se obtiene media tonelada de pulpa). El proceso de pulpado kraft es dominante en el mundo (80% de la producción mundial). Esto se debe a la calidad superior de sus pulpas (poseen elevadas resistencias y se aplican a cualquier materia prima) y a que cuenta con un sistema de recuperación de reactivos químicos, que además de minimizar su descarga al efluente, genera la energía que necesita la fábrica para funcionar. La pulpa cruda (sin blanquear) se caracteriza por un color marrón oscuro, y se utilizan en papeles bolseros (de azúcar, cemento, etc.) y cartones para embalajes. El proceso kraft consiste en dos ciclos fundamentales: el proceso de pulpado (producción de pulpa marrón) y el proceso de recuperación de reactivos químicos. Al finalizar el pulpado, se separa la pulpa del líquido, denominado licor negro. Este contiene los reactivos químicos inorgánicos residuales y los materiales disueltos de la madera. El proceso de recuperación consiste en una serie de etapas, que comienzan con el quemado del licor negro en una caldera donde se genera energía (a partir de la materia orgánica que contienen), y se recuperan los químicos originales para ser recirculados a la etapa de cocción. Debido a este eficiente sistema de recuperación, la producción de pulpas kraft marrón (no blanqueada) presenta un efluente líquido fácilmente tratable con un tratamiento primario y secundario de efluentes. Una de las principales críticas que se le hace a este proceso es el olor desagradable que desprenden. Esto se debe a compuestos azufrados denominados mercaptanos, que se producen, sobre todo, en los digestores (donde se trata químicamente la madera) y en la caldera de recuperación (donde se quema la materia orgánica). Estos compuestos no se consideran tóxicos, aunque algunos estudios relacionan el olor con problemas respiratorios. La emisión de estos compuestos se reduce a valores imperceptibles instalando calderas de bajo olor y sistemas que capturan e incineran estos gases. Los gases se canalizan a hornos especiales, y en algunos casos se instalan hornos de emergencia. El control periódico de los niveles de olor se realiza con equipos especiales (cromatógrafos gaseosos móviles). (*)La Dra. María Cristina Area es Profesora de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales, Universidad Nacional de Misiones. Es Directora del Instituto de Ciencia Ambiental y Desarrollo Sostenible y Directora del Programa de Investigación de Celulosa y Papel de la UNaM. Es además Investigadora Independiente del CONICET.

Fuente: Diario La República de Corrientes

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