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Menor demanda china causa preocupación mundial

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Si la locomotora del crecimiento de la economía global va a ser China, es mejor que el mundo se prepare para un viaje turbulento.

Fuente: Lignum

CHILE (25/10/2005).- El año pasado, China contribuyó más al crecimiento económico mundial que Estados Unidos, Japón y la Unión Europea juntos. Importó productos de todo el globo, incluyendo hierro de Brasil, semiconductores de EE.UU., aceite de palma de Malasia y pantallas planas de Corea del Sur. Sin embargo, durante gran parte de este año la noticia más importante ha sido el colapso de las importaciones de China. Aunque las importaciones de acero, cobre y aluminio hayan vuelto a subir y el superávit comercial del país haya caído de US$10.000 millones en agosto a US$7.600 millones en septiembre, está claro que China perdió su apetito por bienes importados. Por otro lado, las exportaciones están en pleno auge. Como la demanda local se ha debilitado, las fábricas chinas están vertiendo sus excesos de producción, desde cemento a autopartes, a los mercados internacionales, afectando el desempeño de la industria manufacturera de varios países. Las tendencias de exportación e importación llevaron a Nicholas Lardy, especialista en China para el Instituto de Economía Internacional de Washington, a concluir que «el impacto de China en la economía global se está traslando hacia terreno negativo». Uno de los factores más importantes que explican el cambio en la dinámica de exportación e importación es un giro en la estrategia manufacturera de China: el país está fabricando mucho más productos de los que consume su enorme economía. Esa tendencia podría provocar más roces comerciales en los meses venideros. Dong Tao, economista jefe para Asia de Credit Suisse First Boston, dice que actualmente hay dos factores que dominan la economía mundial: la demanda china y las tasas de interés de EE.UU. Y la demanda china es probablemente la menos predecible. A medida que China aumenta con fuerza su capacidad productiva para satisfacer la propia demanda, en algunos ámbitos sus inversiones alcanzan el punto de desbordar con productos chinos otras partes mundo. La fabricante sudafricana de papel Sappi Ltd. calcula que sólo el año pasado China agregó 1,1 millón de toneladas de papel revestido. Es una cantidad importante si se considera que la producción mundial total es de 28 millones de toneladas. Como resultado, a la empresa le cuesta cada vez más aumentar sus precios. Desde inicios de 2004, el precio de las acciones de la gigante estadounidense de aluminio Alcoa Inc. se ha desplomado en 40%. Entre sus muchos problemas: China amplió su producción de aluminio, con lo que ese país ya no parece ser la oportunidad que Alcoa esperaba. El acero es otro ejemplo de cómo China ha cambiado. Este año, dejó de ser la mayor importadora de acero del mundo para convertirse en un exportador neto. El giro en la demanda china ha provocado una caída de 30% en los precios de acero desde principios del año. Y se pueden esperar nuevos choques de precio. El banco UBS prevé que este año China agregará 73 millones de toneladas de acero a su capacidad productiva, debido a un exceso de inversiones en ese sector. Es 10 veces más que toda la capacidad de Corea del Sur y tres cuartas partes de la capacidad total de EE.UU. Uno de los afectados es la siderúrgica coreana Posco. Sus ejecutivos aseguran qye a causa de la sobreproducción china, en septiembre la empresa tuvo que recortar los precios de 11 productos entre 6% y 9%. Pero en un gito sorprendente, China volvió a ser importadora de acero en julio y agosto. Otro factor: a medida que China se tecnologiza cada vez más, las multinacionales que utilizan el país como plataforma exportadora utilizan cada vez más a las fábricas chinas para sus componentes, en vez de contar con los países vecinos. Los críticos acusan a China de mercantilismo, es decir, de realizar un esfuerzo deliberado por alcanzar un superávit comercial al suprimir las importaciones y ampliar sus exportaciones. Charlene Barshefsky, que como representante comercial de EE.UU. negoció la entrada de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC), advierte contra las conclusiones precipitadas. Dice que la desaceleración de las importaciones puede ser algo temporal. Pero «si es una especie de estrategia de sustitución de importaciones, exigiría una respuesta distinta», dice. Jonathan Anderson, economista de UBS en Hong Kong, también cree que es algo pasajero. «China volverá a a comprar «, dice, y agrega que, no importa cuán grande sea la capacidad productiva de China, ésta nunca será suficiente para satisfacer su enorme demanda. El presidente del banco central chino, Zhou Xiaochuan, admitió este mes que el aumento del superávit comercial está generando tensiones comerciales. Pero no existe una forma rápida de bajar las exportaciones. China es la última parada en la línea de producción mundial. El país recibe materia prima de sus vecinos para fabricar todo tipo de productos con su mano de obra barata. Asia es la que más sufre el impacto del declive en las importaciones chinas, ya que el país ha sido lejos el mayor comprador de la región. Pero EE.UU. también ha sido afectado. Durante años, el gobierno de George W. Bush ha intentado estimular las exportaciones a China y ha señaldo que el superávit comercial de China era pequeño. Hoy, ese argumento suena vacío Fuente: The Wall Street Journal

Fuente: Lignum

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