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«Es un año malo para el mercado del pino”

Entrevista

Lo afirmó Jorge Barros, gerente de La Palmina S.A. y ex presidente de la AFoA, en un diálogo telefónico con Desarrollo Forestal. El acomodamiento de los costos internos tras la devaluación, la baja de precios en Estados Unidos de los productos exportables argentinos y la competencia de los productos brasileños en el principal mercado mundial se combinan para generar el diagnóstico de Barros. La Palmina tiene su planta industrial en la localidad de Wanda, en el Alto Paraná misionero. “Indiscutiblemente, estamos en el límite”, dijo.

Fuente: Portal Maderamen. Desarrollo Forestal

BUENOS AIRES (26/7/2005).- ¿Por qué se complicaron las ventas al mercado estadounidense? – Se produjo un excedente de stock en los productos no estructurales, que son los que Argentina –y sobre todo la Mesopotamia- exporta. Hay un excedente que se produjo a fin de año, cuando normalmente deberían bajar los stocks. Y a partir de ahí se generó un problema que repercutió en la caída abrupta de los precios. Por algunas circunstancias, sobre todo por los fletes, el año pasado se generaron precios altos. La demanda superó fuertemente la oferta. Los distribuidores en Estados Unidos, en vez de cancelar las órdenes retenidas que había -sobre todo en Brasil-, las mantuvieron. Más la rehabilitación del mercado interno, se produjo un excedente que superó fuertemente la demanda. Entonces, ya a fines de 2004 y principios de este año hubo dos caídas: una en los pedidos y otra en los precios. Esto hizo que Estados Unidos, que fue el principal importador de productos argentinos en los últimos tres años, motivara un problema que ahora se está viviendo de una manera muy grave. – ¿Tiene que ver con una baja en el consumo en Estados Unidos o con el abastecimiento desde otros mercados? – No. La demanda del mercado de la construcción en Estados Unidos sigue alta. El problema fue un excedente de Brasil. Sabemos que Chile es un jugador muy grande y Brasil, en todos los rubros de la madera, potenció la exportación el año pasado por su recesión interna. Y eso generó un excedente de molduras y de blanks, que son los dos productos principales. Tanto es así que incluso algunos mercados de nicho de Estados Unidos están caídos en este momento. Se han cancelado ventas. – Se espera que Brasil siga siendo un mercado oferente por un tiempo, ¿no? – Brasil tiene un problema: sacando los grandes jugadores, que son dos o tres empresas, el sector de PyMEs ha dejado de exportar productos para la construcción hacia Estados Unidos. No les dan los números. Cuando se mira el volumen de molduras que sigue entregando Brasil, es alto. Y eso ha hecho que recién ahora haya habido un atisbo de mejora en los precios. Estamos hablando de un promedio que fluctúa entre 20 y 50 por cada 1.000 pies cuadrados puesto CIF en Estados Unidos. O sea, la respuesta sobre precios FOB de Buenos Aires es menor. Es decir, todavía no hay una respuesta. Y las órdenes vienen en cuentagotas. Éste ha sido el otro grave problema. – Usted señaló que la PyMEs brasileñas tienen problemas de competitividad por el tipo de cambio. ¿Considera que a corto o mediano plazos a Argentina le puede ocurrir lo mismo debido al aumento de costos internos, por ejemplo? – Bueno, justamente, la caída de los precios hace que algunos productos generen, en promedio, márgenes brutos de ventas negativos. Por ejemplo, las molduras. No estoy hablando de alguna producción de nicho o de gran escala. En determinado tipo de blanks tenemos todavía alguna rentabilidad. No los blanks angostos, sino los especiales como el 4 x 7/8, que se utiliza para la elaboración de componentes de puertas y ventanas. Pero, indiscutiblemente, estamos en el límite. La materia prima ha aumentado fuertemente. Por supuesto, en los establecimientos formales –los que exportan- la mano de obra ha tenido un incremento importante en los últimos dos años; los insumos también. O sea, para tener margen bruto positivo hoy hay que hacer bien los números. – Brasil es el gran oferente en Estados Unidos y una complicación para las exportaciones argentinas. ¿Habría desde Asia o Europa otro gran proveedor? – Los grandes fabricantes de productos no estructurales en pinos resinosos son principalmente del Hemisferio Sur. Ahora empieza a haber oferta desde Europa, Pero, en general, los dos grandes jugadores son Brasil y Chile. En menor medida, después están Sudáfrica, Argentina, Nueva Zelandia –que también redujo enormemente las exportaciones a Brasil- y Australia. Esos países tienen pino radiata, como Chile. – ¿La empresa tiene pensado ampliar su capacidad o realizar otras inversiones en el futuro? – En cuanto a tecnología, estamos muy preparados. El año pasado hemos concluido un proyecto de inversión. Queda muy poco por incorporar. Este tipo de industrias cada tanto necesita comprar alguna herramienta o máquina puntual, pero no hay un proyecto de crecimiento de magnitud en la parte industrial. – En algún momento se comentó que en Misiones había muchas posibilidades de que las PyMEs produzcan subproductos con tablas provistas por empresas grandes o medias. ¿Le parece que es una idea que se puede materializar en la práctica? – Indiscutiblemente, uno no puede depender cien por cien de la compra de tablas. Y no es quizás por el gran jugador… – (interrumpiendo) No, yo me refiero a la posibilidad de que se reemplace la materia prima faltante en rollos. – Lo que sucede es que en ese caso incide mucho la calidad de la tabla. Tiene mucho que ver con los mercados y con la regularidad. Uno podría hacer una red de proveedores hacia al sur y comprar tablas, pero el problema no siempre es la seriedad con la que se produce. Es un tema. Quizás uno pueda comprar mucho más fácilmente tablas a Alto Paraná –hay distintas calidades y categorías- suponiendo que los números cierren, que comprarle con continuidad a una PyME. – Quizás me expresé mal. Yo me refería a que la PyME le comprara a Alto Paraná o a La Palmina , que es una empresa mediana, y pudiera producir piezas parte a partir de tablas. – Nosotros no somos un gran productor de tablas, sino mediano. No tendríamos capacidad para venderles tablas a terceros. – Sí Alto Paraná. – Sin dudas, es un gran productor de tablas. Incluso en el sur de Misiones y en el norte de Corrientes hay empresas que producen exclusivamente tablas. El tema es la calidad de secado de acuerdo al mercado meta. Si se seca mal la madera se llena de fisuras y eso hace casi imposible entrar al mercado del mueble. Y después es necesaria una regularidad: poder hacer un plan para comprar 150.000 o 200.000 pies de tablas todos los meses, y que el proveedor cumpla. Como resumen diría que éste es un año malo para el mercado del pino. Las empresas, en general, están en una situación crítica. A diferencia del año pasado, que fue bueno. Quienes se volcaron al mercado interno están teniendo plazos largos de cobro. Y no me extrañaría que empezara a haber problemas en el cobro. Es algo que se da a medida que el mercado se sobreoferta y uno presiona al comprador para colocar productos. Se está iniciando un proceso que no sería beneficioso, porque va a generar problemas graves. Más información en Desarrollo Forestal impreso de julio (Año XIV, número 137).

Fuente: Portal Maderamen. Desarrollo Forestal

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