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Manejo: el factor olvidado

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«Si uno recorre los principales caminos forestales de Misiones, como Eldorado, Colonia Victoria, Mado, Colonia Delicia, Istueta, Puerto Esperanza, la ruta 17 o Puerto Libertad; se encuentra con que bastante más de un 90% de las plantaciones tienen un manejo ordinario y el resultado son árboles finos llenos de nudos que producirán madera de bajo valor y escasa rentabilidad para el largo ciclo de las mismas», sostiene el Ing. José Crotto (*).

Fuente: Revista ArgentinaForestal.com (N°15)

FEBRERO 2005.- La provincia de Misiones, y también Corrientes, en buena parte de su superficie tiene excelentes sitios forestales en muchos de los cuales se pueden lograr algunos de los pinos de más rápido crecimiento del mundo, como bien reconocía el Dr. Claudio Balochi en las Jornadas de Mejoramiento Genético organizadas en la ciudad de Posadas. Esta realidad se conoce desde hace mucho tiempo en el país y es justamente lo que llevo a Misiones a posicionarse como la primera provincia forestal de Argentina. También, más allá de que siempre hay que continuar mejorando, desde hace unos 20 años que se conoce sobre la genética adecuada para lograr excelentes crecimientos, y gran parte de ella se emplea desde hace tiempo. Pero el tener muy buenos sitios y muy buena genética desde hace años, de ninguna manera ha asegurado lograr buenas plantaciones, debido a que el manejo de las mismas deja mucho que desear. Desde hace más de quince años algunos profesionales han venido insistiendo con que había que cambiar el manejo de los pinares. Y que Misiones debía dirigir buena parte de las plantaciones a producir árboles de grandes diámetros con mucha madera libre de nudos para luego transformarla en productos de valor agregado para exportar al mundo. Hace ya varios años que hay estudios publicados que demuestran que con buena genética no se necesitan más de 550 árboles luego del primer raleo, para lograr el mejor crecimiento en volumen, si ése es el objetivo, y no más de 250 bien podados para producir calidad y ganar plata. También existen trabajos publicados que demuestran la importancia del diámetro y de la poda para producir mucha madera de calidad. Esos manejos modernos deben efectuarse muy temprano, al comienzo del ciclo de la plantación, porque si no, como se observa actualmente, se producen plantas sin ramas vivas hasta el 80% de la altura, relativamente, cilíndricas pero finas y llenas de nudos, que una vez industrializadas van a producir bajos rendimientos por tonelada y productos de escaso valor. ¿Por qué si esto lo entendió muy bien Nueva Zelanda y hoy lo usufructúa exportando rollos a muy buen precio; por qué si lo entendió Chile donde bastante más de 500 mil hectáreas de sus mejores sitios forestales tienen este manejo; por qué si de a poco lo van entendiendo unos cuántos productores del noreste correntino asociándolo al silvopastoreo; no lo pueden entender la inmensa mayoría de los productores de Misiones donde esas técnicas darían los mejores resultados?… Si uno recorre los principales caminos forestales de ésta provincia como de Eldorado, Colonia Victoria, Mado, Colonia Delicia, Istueta, Puerto Esperanza, la ruta 17 o Puerto Libertad; se encuentra con que bastante más de un 90% de las plantaciones tienen un manejo ordinario y el resultado son árboles finos llenos de nudos que producirán madera de bajo valor y escasa rentabilidad para el largo ciclo de las mismas. El sector pide permanentemente a la Nación que cumpla con los subsidios a las plantaciones, podas, raleos, exención de impuestos, etcétera, a lo que se suma los subsidios a la formación profesional, a la extensión, y demás. Y los reclama con insistencia. Pero olvida fácilmente cumplir con parte de sus obligaciones que no solo es plantar sino también manejar las plantaciones de tal manera de crear riqueza y producir una materia prima que genere valor agregado, que en el futuro asegure empleos bien remunerados y ayude a paliar el serio problema de bajos ingresos que tiene buena parte de la población misionera. ¿No habrá llegado la hora de replantearse la forma en que se otorgan los subsidios a la poda y al raleo? ¿No habrá llegado la hora de auditar el cumplimiento integral de las obligaciones por parte de los beneficiados?. Misiones, seguido por Corrientes, es la principal provincia que recibe las ventajas que se otorgan a las plantaciones, beneficios que, no hay que olvidar, bien podrían dedicarse a otros usos: pobres, enfermos, educación, ancianos. ¿No habrá llegado la hora de auditar seriamente a los institutos técnicos de la región y de pedir cuentas a las direcciones provinciales, donde hace poco hemos llegado al absurdo de permitir la tala rasa de araucarias de 12 años para raleo en uno de los lugares más vistos de Misiones, olvidando que esas plantaciones fueron subsidiadas por la Nación para llegar a un ciclo de 25 años y olvidando que está la zona tapada de raleo que no tiene valor alguno?. . El futuro maderero de la región en la década que viene está muy ligado al manejo que se le de a las más de 350 mil hectáreas que plantaron ambas provincias, incipientemente en los años 1997-1998, y principalmente en los años 1999, 2000 y 2001. Más allá de que con más de 400 mil hectáreas plantadas, Misiones ya tiene asegurado un futuro forestal, debe hacer un significativo esfuerzo para mejorar el manejo de las mismas. No es inteligente creer que la situación actual: alto tipo de cambio, bajos salarios, bajos servicios y alto porcentaje de subsidio a las plantaciones va a continuar toda la vida, porque si bien puede beneficiar a algunas empresas de Misiones no beneficia para nada al país en su conjunto. Es hora de tomar conciencia, que si el sector quiere cumplir con su obligación, que a la larga le significa los mayores beneficios, debe hacer su mayor esfuerzo en adecuar el manejo de las plantaciones, el factor olvidado. (*) Ingeniero Agrónomo Consultor privado

Fuente: Revista ArgentinaForestal.com (N°15)

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