Un país desinformado está condenado al fracaso

Opinión

El pasado jueves, el programa Huella Digital, que se emitió a las 22 horas por el oficial Canal 7, en forma total y absolutamente irresponsable, desinformada y parcial, se agredió gratuitamente a la actividad forestal, sí, a toda la actividad en su conjunto, porque cada vez que cuestionan en forma arbitraria e injusta a un determinado actor el golpe lastima a todo el sector.

Fuente: Pymes Digital. Por Federico Ullrich (*)

MISIONES(27/8/2004).-Quienes estamos en los medios de comunicación tenemos el difícil (pero grato) deber de informar y formar a la sociedad, para esto debemos actuar con suma responsabilidad cumpliendo con el rigor periódistico y teniendo como eje fundamental los valores humanos, pues somos el nexo entre la información y la comunidad, algo que en los últimos años ha desvirtuado en forma preocupante a la profesión transformando a la noticia en una mercancía. Es que la desinformación (o la manipulación) es uno de los pilares de la dominación, y más cuando desde los medios se ha elevado el show y el protagonismo de algunos “periodistas”, cuando el lugar privilegiado le corresponde a la noticia. Recuperemos los valores, recuperemos la sociedad. Anoche (jueves) no pude evitar que la indignación se vaya apoderando de mis sentidos mientras veía atónito el programa Huella Digital, que se emitió a las 22 horas por el oficial Canal 7, donde en forma total y absolutamente irresponsable, desinformada y parcial se agredió gratuitamente a la actividad forestal, sí, a toda la actividad en su conjunto, porque cada vez que cuestionan en forma arbitraria e injusta a un determinado actor el golpe lastima a todo el sector (aunque muchos todavía no lo entiendan así). Pero, para no cometer el mismo error que la producción y la conducción del programa donde -insisto- aparecieron como relatores de un “informe especial” sobre forestación sin atenerse al rigor periodístico que el mismo requiere (algo que se ha vuelto más que recurrente desde que el periodismo se transformó en una mercancía de neto valor comercial, dejando de lado su verdadero rol social: ser el nexo entre la información y la comunidad, para -además- tratar de de reemplazar las endebles instituciones del Estado, siendo denunciante y juez al mismo tiempo), pasaré a hacer una análisis de lo expuesto durante ese programa, tratando de ordenar las ideas que abordaron en forma dispersa y sin siquiera tratar la cuestión de fondo: Uno de los temas centrales pareció ser la concentración de la propiedad de la tierra y, en ese marco, expusieron a Alto Paraná SA (APSA) como principal responsable de las consecuencias que existen en la provincia a raíz de esta problemática (pobreza, desempleo, expulsión de los colonos de sus chacras). Lamentablemente, no sólo se trató de personificar en una empresa este flagelo, sino que no se tocó la cuestión de fondo, ni se hizo un planteo serio y riguroso como esta problemática lo merece, lo que lleva a aclarar los siguientes puntos: Si de lo que se está en contra es de la concentración como eje de exclusión y pobreza, entonces el cuestionamiento de fondo debería ser en contra del capitalismo (como sistema económico que plantea la concentración de bienes) y, en vez de atacar al sector forestal, arremeter contra el sistema y promulgar los conceptos socialistas. Se culpó a la forestación por la concentración de la propiedad de la tierra y el desplazamiento de los colonos a las ciudades, generando los cordones urbanos de probreza, cuando la historia de Misiones (que se repite en la mayoría de las provincias) nos muestra que este fenómeno comenzó a producirse a partir de los viles precios pagados por las actividades agropecuarias tradicionales -principalmente la yerbatera- por lo cual los productores debieron malvender sus propiedades y emigrar a la ciudad en busca de una oportunidad laboral que nunca llegó. A todo esto, tanto a nivel provincial como nacional pasaron (y siguen pasando) años de Estado ausente, mientras que en la actualidad continúa como espada de Damocles la amenaza de los bancos de rematar las propiedades de los chacareros por créditos hipotecarios otorgados en épocas dónde el producto de la tierra era más rentable. Si hay empresas o personas que obtienen una determinada concentración de tierra es por falta de políticas de Estado activas, puesto que no se trata de una acción irregular, sino que las personas (físicas y jurídicas) lo hacen en el actual marco legal, por lo tanto se deberían rediscutir las políticas de Estado y las leyes si es que ese realmente fuera el problema. Además, resulta harto extraño que con todos los minutos de aire que le dieron a la diputada nacional oficialista Misiram Bösch de Sartori, donde ella manifestaba su “profunda preocupación” por la concentración de tierras por parte de pocos actores, en ningún momento le hayan preguntado ni ella fundamentado cuáles son las políticas activas regular o evitar que esto siga ocurriendo. También llama poderosamente la atención que si el gobierno de Misiones está tan conmovido y preocupado por este “flagelo”, los legisladores oficialistas se esmeraron para que dentro de la Cámara de Representantes de la provincia no se trate el proyecto de ley de Reordenamiento Territorial, por el cual se propone un ordenamiento del territorio provincial según su características biofísicas, socioeconómicas, culturales y funcionales, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y promover el desarrollo sustentable. Proyecto que tampoco mencionó el diputado nacional Juan Manuel Irrazábal, siendo que la iniciativa fue presentada por un legislador de su propio partido (PJ), Luis Viana. Del mismo modo la legisladora oficialista se olvidó que uno de los dos ejes estratégicos de su gobierno es la forestación y la foresto-industria. Hablar de concentración de tierras por parte de Alto Paraná con 110 mil hectáreas forestadas (supongamos que sean 200) en una provincia con 3 millones de hectáreas… ¿Quién o quiénes son los propietarios de las apenas restantes 2.890.000? Ni siquiera toda la actividad forestal en su conjunto con poco más de 320 mil hectáreas de bosques implantados llegan a representar el 15% del territorio provincial. Pero la confusión fue tal en la forma en que se plantearon las cosas dentro del programa, que expusieron al sector forestal como una actividad de mero desmonte y concentración de tierras para dejarlas luego en forma improductiva, esto no sólo es falaz sino que pone en evidencia el absoluto desconocimiento del sector por parte de quienes armaron el programa, dado que por sus características la actividad forestal es de largo plazo, cualquier proyecto tiene una visión no menor a 50 años, incluso gran parte de las implantaciones que desde hace casi una década se están haciendo en el sur de Misiones y norte de Corrientes son para una industria que recién se instalará dentro de 7 o 10 años. Las empresas que comercializan en el exterior, como parte de las exigencias internacionales, reúnen certificaciones de calidad que van desde el producto, pasando por los componentes social y ambiental, lo cual significa que no pueden hacer presión sobre el bosque nativo, tienen que aplicar buenas prácticas ambientales y sociales y, por sobre todas las cosas, la producción debe ser ciento por ciento de bosque implantado, donde una vez que se cosecha se vuelve a reforestar, condición por la cual la actividad justamente tiene la característica de ser SUSTENTABLE. Esto también lo hacen empresas que se dedican en mayor medida al mercado interno. ”Desmonte y Corredor Verde”: más allá de la burda defensa del Corredor Verde, cabe aclarar que: El gobierno provincial aún no instrumentó el Fondo Ecológico de Coparticipación Especial (FECE), par la conservación y aprovechamiento racional y sustentable del Corredor Verde, por lo cual existe una Ley modelo, reconocida con premios internacionales, pero muerta en su aplicación efectiva. Mientras, se sigue produciendo una depredación sistemática por parte de intrusos, aserraderos fantasmas, y leñadores. El DESMONTE en Misiones comenzó con la actividad yerbatera, y otras explotaciones agrícolas que fueron haciendo presión sobre el bosque nativo. Es cierto que un primer momento también estuvo incluida la actividad forestal, pero décadas atrás a partir del desarrollo del mercado internacional de productos derivados de madera, esta práctica dejó de efectuarse al menos por medianas y grandes empresas, aunque aún continúan algunos aserraderos de pequeña escala. La celulosa, el papel, los tableros ni el finger joint, entre otros productos exportados en escala por empresas de Misiones se elaboran con madera nativa porque no sólo que hay que parámetros internacionales, sino que el negocio sería inviable. Por una ley de bosques nativos, en Misiones se permite el aprovechamiento racional de las especies naturales, existiendo 300 aserraderos (sobre un total de 700) cuya producción se basa en madera nativa. Esto se controla por medio de guías forestales, por lo cual no sólo se limita la extracción sino que se cobra una tasa, si bien como en muchas de las cosas manejadas por el Estado los controles no son eficientes, esto nunca se aclaró en el programa emitido por Canal 7. PUERTO LIBERTAD: el intendente salió a manifestar su preocupación porque el 65% del territorio de su municipio está ocupado por plantaciones de APSA, sin embargo en ningún momento se le preguntó al jefe comunal (ni él aclaró) porque durante todos estos años se mantuvieron inactivos viendo como avanzaba esta empresa con sus bosques, y siguieron adheridos a la Ley 25.080 de Inversión de Bosques Cultivados, que lleva 5 años de existencia (anteriormente era el Régimen de Promoción Forestal), cuyo objetivo es justamente el desarrollo de la actividad forestal. Sin embargo, la verdadera preocupación manifestada por el intendente no era el crecimiento de APSA, sino la exigencia de que pague mayores tasas, tal como lo manifestó durante el programa, donde omitió decir si estaba trabajando en un plan de reconversión productiva de su municipio (si es que realmente eso es lo que le preocupa). OCUPACION ilegal o intrusión: es un flagelo que se refuerza a partir de la falta de políticas de Estado y de contención. Uno de los causales es justamente la ya analizada cuestión de expulsión de los colonos de sus chacras por falta de políticas que revaloricen nuevamente las actividades productivas tradicionales o se fomente la reconversión. Por otra parte, existe una ley de derecho a la propiedad privada que tiene vigencia plena y, por ende, debe respetarse (o que la deroguen), porque quienes hoy fomentan o defienden la ocupación de tierras privadas sin exigir al Estado que solucione el conflicto garantizando vivienda digna a la gente que hoy no tiene hogar -derecho garantizado por la Constitución, y que en el programa se olvidaron de defender-, no creo que vean con buenos ojos cuando lleguen a su casa que otra familia se ha asentado allí porque “la casa estaba abandonada, dado que cuando llegaron los dueños estaban ausentes”, o por considerar que los propietarios originarios “no le daban un uso apropiado a la vivienda”. La lista podría seguir en una docena de puntos más, pero el objetivo no es tampoco refutar punto por punto, dado que en realidad más que informe fue una sucesión de incoherencias surgidas de la propia desinformación y tratamiento irresponsable de la problemática que merece un real y profundo análisis, lo cual espero que no haya sido intensionado. En verdad, el DEBATE debería comenzar por definir el rol del Estado, siendo conscientes de que todos somos parte responsable (aunque más no sea en forma solidaria), teniendo como principio fundamental los valores humanos -que están en un proceso de profunda devaluación-, buscando el desarrollo equilibrado de todas las actividades económicas (siendo también conscientes de que toda actividad desarrollada por el hombre tiene un impacto sobre el ambiente, y por lo tanto hacerlo de la manera más sustentable y armónicamente posible), promoviendo la igualdad de oportunidades, la seguridad jurídica y, por ende, recuperar los derechos garantizados por la Constitución de vivienda digna, salud, educación, trabajo y justicia. Promulgar estos valores desde la acción real, y no del mero discurso demagógico o sensacionalista, y para esto debemos empezar cada uno de nosotros desde su propio lugar de trabajo y de acción cotidiana. Para esto, quienes tenemos la inmensa responsabilidad de informar y formar, debemos tomar a consciencia nuestra labor, a sabiendas de que cada palabra que emitimos tiene una repercusión que muchas veces nos es difícil de dimensionar, más cuando se está en los medios de alcance nacional y masivos de alto impacto como es la televisión, recordando que el analfabetismo, el desempleo (fomentado por la falta de políticas que promuevan la generación de empleo) y la desinformación son las armas de la dominación. negrita/(*)Periodista/negrita negrita/Director de Pymes@Digital/negrita cursiva/(Promotor de las capacitaciones para periodistas sobre temas forestales y foresto-industriales)/cursiva

Fuente: Pymes Digital. Por Federico Ullrich (*)

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