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Video | Presentación de la Sentencia 13º Tribunal Local de Derechos de la Naturaleza sobre el rechazo al modelo de monocultivo forestal en Corrientes

Despúes de llevar adelante un relevamiento de testimonios en el territorio en 2024, el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza dictó un veredicto contra el modelo forestal en Corrientes, tras los recientes anuncios del Estado Provincial de mega inversiones industriales en el sector, históricas y que responden a la política promovida por el gobierno. El pasado 27 de mayo de 2026, a través de una transmisión vistual se hizo pública la sentencia final que se habrían basado en los impactos sociales y ecológicos derivados del modelo forestal industrial de especies exóticas. El organismo concluyó que esta actividad constituye un «ecocidio» en el territorio.

 

COLOMBIA Y ARGENTINA (6/6/2026).- La Asamblea de Jueces del Tribunal determinaron que «la implementación de monocultivos de pino y eucalipto ha vulnerado sistemáticamente los Derechos de la Naturaleza». Asimismo, el fallo enfatiza que este modelo productivo «degrada el entorno natural» e «infringe los derechos fundamentales de las comunidades campesinas e indígenas», que habitan y dependen de dichas tierras.

Según explicaron en la presentación virtual, este veredicto se fundamenta en las audiencias llevadas a cabo en noviembre de 2024, donde se recabaron testimonios y pruebas sobre las consecuencias directas de la actividad forestal a gran escala en la región.

El documento busca visibilizar las violaciones sufridas por los ecosistemas locales y reforzar la protección jurídica del patrimonio natural frente a los impactos del extractivismo.

«Sancionando que el modelo forestal vigente en Corrientes produce ecocidio, exige por lo tanto medidas de reparación integral. Cabe recordar que la definición de ecocidio nos ayuda a identificar las responsabilidades de quien, aun sabiendo cuáles son los impactos negativos de una tal actividad, sigue persiguiéndola de manera desproporcionada», afirman.

La sentencia sostiene que en Corirentes, las grandes extesiones de monocultivos no pueden compararse con bosques, «No son bosques, en base a evidencia científica acumulada en décadas de investigación y resistencias territoriales. Evidencia accesible a las empresas y al Estado, y aun así ignorada» expresó el director de la asamblea de jueces Francesco Martone durante el lanzamiento del veredicto.

Entre algunos de los impactos del monocultivo forestal en Corrientes, mencionaron que son los sigueintes:
   – Incendios forestales masivos (2022-2023)
– Drenaje del agua
   – Desinformación de la gente local, presentando monocultivos forestales como bosques y modelos de desarrollo y mitigación del cambio climático  
– Destrucción de los ecosistemas como consecuencia de su modificación total
   – Expulsión fauna nativa que ya no encuentra alimento o refugio
– Éxodo rural por pérdida de las condiciones ambientales que permiten la agricultura de supervivencia
   – Vulneración de los derechos humanos y trabajadores en estos monocultivos
– Vulneración de la salud de la población local por el humo de los incendios
– Vulneración de la salud de la población local por los agrotóxicos usados en los monocultivos
– Pérdida de un patrimonio cultural (leyendas y personajes vinculados a los humedales y pastizales)

Otro de los ejes centrales del dictamen es la desmitificación del discurso que etiqueta a estas forestaciones como «soluciones climáticas».

El Tribunal calificó a los monocultivos no replican funciones ecosistémicas, destruyen la biodiversidad, desplazan especies emblemáticas como el aguará guazú y alteran los ciclos hidrológicos. Además, la resolución pretende instalar un estatus jurídico inédito al reconocer a los pastizales y humedales correntinos como sujetos de derechos, reafirmando que estos ecosistemas deben preservarse para garantizar su propia regeneración.

Durante el lanzamiento se dio un espacio para escuchar experiencias de resistencia desde Corrientes, Chile y Colombia, y reflexionar sobre cómo los Derechos de la Naturaleza fortalecen la defensa de los ecosistemas.

La sentencia de Corrientes, se suma a la sentencia de Biobío-Chile/Wallmapu, la cual también rechazan el modelo de que las grandes empresas forestales estaban cometiendo un ecocidio en el territorio al otro lado de la cordillera.

Además, se repiten ciertas empresas, en particular cuestionaron a la transnacional «Arauco», cuya propiedad principal está en manos de la familia Angelini de origen italo-chileno.

Ambos veredictos, en Argentina y Chile, aseguran que fortalecen a la organización de una «Alianza Latinoamericana Contra los Monocultivos Forestales».

Además de  Argentina y Chile, existen otros países en la región con grandes proyectos de expansión del monocultivo forestal como: Brasil, Paraguay, Uruguay y Colombia, entre otros.

Defensores del Pastizal es una agrupación de biólogas, investigadoras, guardaparques, naturalistas, abogados, estudiantes, artistas y ciudadanos que unen por la conservación de la fauna y flora autóctona de Corrientes, y tienen una posición en contra del avance de los monocultivos forestales en Corrientes ya que sostienen «afectan uno de los ecosistemas unicos del planeta que no tienen la necesaria proteccion».

Por otro lado, fundamentan que «el gobierno provincial pone de excusa que estas inversiones forestales son para salir de la pobreza en Corrientes, aduce que es una actividad que genera empleo y moviliza la economia local, pero las comunidades que viven entre los monocultivos siguen empobrecidas, no hay progreso desde que se instalaron. Se tienen los mismos índices en más de 20 años. No entendemos a qué tipo de progreso se refieren con este modelo. Estamos actualmente muy preocupados por el reciente anuncio de la instalacion de una planta de celulosa en la provincia», expresaron en la presentación del fallo.

Tambien, para el trabajo, indicaron que se documentaron testimonios de comunidades guaranies, comunidades campesinas de Santa Bárbara, donde exponen los problemas de acceso al agua, entre otros argumentos que fueron registrados para el documental «los monocultivos no son bosques».

 

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