En empresas con cadenas agroindustriales y forestales, la discusión climática ya no pasa solo por medir emisiones generales. Cada vez más, el foco está en identificar y gestionar correctamente las emisiones y remociones asociadas al uso del suelo, el cambio de uso del suelo y el manejo productivo dentro de la cadena de valor, englobado dentro de la categoría FLAG (forest, land and agriculture).
Fuente: ProSustentia
La guía FLAG de SBTi refuerza una idea central: los objetivos FLAG (Bosques, Tierras y Agricultura) son complementarios y separados de las metas de energía e industria. Esto implica que las emisiones FLAG deben contabilizarse por separado y que las remociones asociadas al sector tierra no pueden utilizarse para cumplir metas de reducción no-FLAG.
La guía también vuelve más explícito quiénes deben avanzar con un objetivo FLAG: además de las empresas de sectores designados por SBTi, aquellas cuyas emisiones FLAG representen 20% o más de sus emisiones brutas totales de alcance 1, 2 y 3. Y, cuando corresponde fijar una meta de reducción FLAG, ese proceso debe ir acompañado por un compromiso público de no deforestación.
Otro punto relevante es que FLAG no se limita a emisiones. La guía contempla también ciertas remociones dentro de la cadena de valor, pero exige que reducciones y remociones se reporten y contabilicen siguiendo metodologías estandarizadas (GHG Protocol Land Use and Removal) y reporten por separado.
Y aunque ambas son relevantes, la prioridad sigue estando en reducir emisiones: en el “FLAG Sector Pathway”, las reducciones explican el 62% del potencial de mitigación.
En la práctica, esto vuelve la medición de emisiones del sector FLAG un desafío técnico, pero también estratégico: requiere segmentar emisiones, mejorar la trazabilidad, trabajar con proveedores, revisar criterios de abastecimiento y fortalecer la calidad de los datos.
Para muchas compañías, el verdadero reto ya no es solo tener un inventario, sino entender si su huella exige una estrategia FLAG específica y cómo implementarla con solidez técnica.
«En ProSustentia acompañamos a organizaciones que necesitan evaluar si corresponde una estrategia FLAG, ordenar la información disponible y traducir estos requerimientos en una hoja de ruta técnica y accionable», señalaron desde la organización.


