La primera cohorte de la Diplomatura en Estrategias y Gestión de Proyectos para la Acción Climática reunió a participantes de Argentina y Paraguay, con una propuesta académica orientada a transformar desafíos ambientales en iniciativas concretas.
Fuente: UNaM – FM Universidad
MISIONES (3/5/2026).- Con 35 inscriptos y ocho proyectos finales, la diplomatura impulsada por la Universidad Nacional de Misiones y actores del sector privado consolida una nueva generación de referentes en sostenibilidad y mercados ambientales.
En un contexto donde la agenda ambiental gana centralidad en el desarrollo productivo, en Misiones se dio un paso significativo en la formación de capital humano especializado con la entrega de diplomas a los egresados de la Diplomatura en Estrategias y Gestión de Proyectos para la Acción Climática.
La propuesta académica, de carácter intensivo y con una duración de tres meses, estuvo orientada a brindar herramientas técnicas para convertir problemáticas ambientales en proyectos viables y con acceso a financiamiento, especialmente en áreas como créditos de carbono y finanzas sostenibles.
La iniciativa fue impulsada de manera conjunta por el CIT UNaM, las facultades de Ciencias Económicas y Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones, y la empresa Fotosíntesis, en una articulación que combinó el ámbito académico con el sector productivo.
El acto de cierre se realizó el 29 de abril en el edificio del PATEC, nodo de vinculación tecnológica y social de la Facultad de Ciencias Económicas.

Formación con alcance regional e internacional
En diálogo con Radio Universidad, Vanesa Romero, del área de vinculación tecnológica, destacó el perfil federal e internacional de la cursada, que contó con participantes de Misiones, Salta, Formosa y Paraguay.
“El objetivo fue brindar herramientas concretas para que los proyectos puedan estructurarse de manera viable y acceder a financiamiento, especialmente en el campo de los mercados de carbono”, explicó.
Entre los trabajos finales se destacaron iniciativas vinculadas a la medición de huella de carbono en establecimientos de salud, así como estrategias de mitigación en áreas de conservación, como la Reserva Natural Privada Itá Curuzú, en Montecarlo.
En total, la cohorte presentó ocho proyectos innovadores, reflejando la diversidad de enfoques y la aplicación práctica de los contenidos abordados.
Uno de los aspectos distintivos de la diplomatura fue la conformación de un equipo docente interdisciplinario, integrado por especialistas de las áreas de ciencias exactas, económicas, forestales y legales. Este abordaje permitió ofrecer una visión integral de los desafíos asociados a la acción climática y la sostenibilidad.

Proyección y nuevas oportunidades
El balance de esta primera edición resultó altamente positivo: participaron 35 cursantes y se generó una base sólida de proyectos con potencial de implementación.
Ante este escenario, las autoridades ya evalúan el lanzamiento de una segunda cohorte, con el objetivo de ampliar la convocatoria, fortalecer alianzas —incluso a nivel internacional— y consolidar un espacio formativo alineado con las demandas crecientes del mercado ambiental.
La experiencia deja en claro que la formación especializada y la articulación público-privada son claves para posicionar a la región como un actor relevante en la agenda de sostenibilidad y desarrollo climático.


